jueves, 2 de agosto de 2012

Water, capítulo 18.


                                                                                                     Aurora.
Que despeción, le dí una oportunidad a un hombre y lo que hace es dejarme así, lo entiendo, su papá tiene Anoraknofobia. Un segundo, ¿ANORAKNOFOBIA? 
Me levanté de la cama y agarré el libro de Marillion, ''Wallace y Gromit'' y lo empezé a hojear hasta que encontré lo que buscaba. 
Anoraknofobia: Temor a las arañas que usan chaquetas. 
Cerré el libro de golpe y lo tiré al pso
¿Es encerio? La enfermedad grave era temor a las arañas que llevan chaqueta? Que patetico. 
Me mintió, y eso me hirió mas. Si solo me hubiera dicho que se iba, si me hubiera explicado el verdadero motivo, lo hubiera entendio. Tal vez. Pero no, me tenía que mentir dicendome una fobia que no existe y fue inventada para publico de 9 años y menos. 
Tenía que decirle a Akemi, aunque yo estubiera mal con ella, ella tenía buen relacion con el y además tenía que arreglar las cosas con ella. 
Bostecé.
Pero sería mañana. 

 Me levanté y fuí al baño a cepillarme los dientes y a desenredarme el cabello. Me puse una blusa rosa fuerte, unos shorts verde bandera , unas botas negras y agarré mis lentes amarillos.
Salí de mi cuarto y fuí a la cocina a agarrar las llaves de mi oficial carro. Que era un viejo Mercedes Gris. Yo nunca lo había usado por que me dolía usarlo, me recordaba a mi papá. 
Manejé a casa de Akemi, ya que no tenía clases hasta las dos de la tarde pero solo para arte.
Toqué la puerta 3 veces. Pero no se oía señales de vida.
-Hey Akemi! Abre - Grité y toqué otra vez. 
Nada. 
La mamá de Akemi trabajaba todo el día y Akemi se quedaba sola, así que debía de estar dormida o haciendo lo que sea, pero tenía que estar en casa.
Me acrodé que Akemi me dió copia de las llaves de su casa, pero solo las de la puerta de atrás. 
Regresé al carro y me puse a busarlas. 
Cuando porfin las encontré me bajé del carro y fuí a su patio. Punchungo(Su perrito chihuahua) me brincó y se puso a jugar con mis piernas. Yo lo ignoré y abrí la puerta de la casa. No había señales de vida. Subí las escaleras y abrí la tercera puerta a la derecha(de su cuarto) y ahí estaba. 
Parada frente a su espejo en ropa interior color rosa. Nunca me había fijado que su piel estaba pegada a sus huesos, que su cuello se le marcaba todo. 
Ella tenía una navaja en la mano derecha. Sus muñecas tenían finos cortes con sangre, al igual que sus muslos, aunque ahí estaban mas extensos y había mas sangre. Tenía moretones en los brazos y su cara estaba muy demacrada. Sus ojos estaban morados. 
Dirijió su mano derecha a su abdomen y se rajó un gran pedazo, que hizo que sangrara mucho. Seguido de eso se llevó su dedo indice y medio a la boca y se acercó a su bote de basura. Se provocó el vomito.
Yo me quedé helada, no podía creer lo que estaba viendo, ella era una persona feliz, muy decidida.
Reaccioné y corrí hacia ella, la levanté de ahí, pero al parecer no se dióo cuenta que yo estaba ahí. Se volvió a ver en el espejo.
-Que haces Akemi, ¿Qué haces? Tu lo tienes todo, no lo hagas, porfavor. - Supliqué con lagrimas en los ojos. 
.-NO ES CIERTO, TU SOLO QUIERES QUE E HAGA DAÑO, VETE, NO TE QUIERO VER! - Gritó, pero todavía viendose en el espejo.
-Akemi
-VETE TU SOLO QUIERES HACERME MAL! 
Yo solo asentí y me fuí.
¿Qué fué lo que ví? Por que ella, yo no tengo mucha experiencia con esto, pero no podía permitir hacer esto. 
Manejé por la interestatal, para ir a mi lugar especial, tenía que gritar, estar sola, pensar.
Lloré mucho. 
Todo estaba pasando, mi mejor amiga estaba dañandose, estaba haciendo cosas malas con su cuerpo. Ella era perfecta, cualquier chica quisiera ser ella. 
Le traté de bajar el volumen del estereo pero me desconcentré de la carretera y perdí el control del volante, un carro que venía en sentido contrario se asustó y trató de parar, pero tambien perdió el control, entonces ví que era un hombre, que traía 2 niños y una mujer, una familia. Y no podía dejar que les sucediera esto. Si yo dejaba de luchar y caía al barranco, al agua, él podría recuperarse y seguir con su camino, esto sería solo un susto. Prefería matarme yo que a 4 personas inocentes, que venían con seguridad.
Solté el volante y aceleré. 
Mamá, Henry, Akemi, Bruno. Los quiero, algún día nos veremos otra vez.
Papá, allá te voy.
Cayó el carro al oceano y yo junto a él. 
 

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