jueves, 2 de mayo de 2013

The Bet. Capítulo 24.


#94.                                                             #APOV.
Tres meses. Solo 3 malditos meses.
Me estaba arrepintiendo de ésto, no quería lastimar a Brenda, no la quería lastimar más.
No se como puedo vivir con toda esta mierda. Cada noche duermo pensando en lo que es o no correcto, y siempre termino en lo mismo: soy un completo y total idiota.
Tocaron 3 veces mi puerta.
Suspiré.
-Hasta que por fin alguien se digna de tocar la puerta... Pasa. - dije mientras acomodaba mi almohada y miraba mi techo, forrado de posters... No de los típicos posters de chicas guapas en minúsculos bikinis, aunque, hubo una temporada en la que tuve varios (en realidad muchos), posters sacados de las revistas  playboy que papá alguna vez me compró, si no de cosas ya históricas como Chaplin, cosas algo Pin Up, antiguas entradas de conciertos, había posters de mis bandas favoritas, haciendo énfasis en el grupo The Ramones.
Alcé la mirada a ver quien osaba de interrumpir en mi cuarto.
Sus asombrosos ojos azules me miraron con diversión.
Me levanté de un salto de la cama y le tapé los ojos.
-No abras los ojos, olvida todo lo que viste aquí. - le dije.
Ella dejó su mochila en el piso, junto a una bolsa de una reconocida tienda para rentar películas.
-Eres un escandaloso. - dijo riéndose.
Quité mis manos de sus ojos y ella dejó sus ojos cerrados. Sonreí.
-Bueno, si hubieras avisado que venías, ése cuarto estaría presentable... - rezongué mientras metía uno de mis bóxer que estaba tirados enfrente de la puerta, en el cesto de la ropa sucia.
Brenda se rió.
-Quería darte una sorpresa. - dijo mientras abría uno de sus ojos.
Pegué un alarido.
-Cierra los ojos!
Lo cerró de inmediato, riéndose.
Después de 5 minutos, mis libros estaban apilados en mi escritorio, no había ropa tirada en el suelo y el cuarto ya se miraba presentable.
Le eché una última ojeada al cuarto y me sorprendí al ver a uno de ésos viejos posters, de los que hacía rato estaba recordando.
Lo arranqué de la pared, dando gracias que estaba enseguida del armario y lo cubría un pequeño collage de  fotos de una jugada pasada.
Lo hice bola y lo tiré en el cesto de la basura.
-¿Ya puedo abrir los ojos? - dijo Brenda entre risitas.
-Si
Los abrió y miró el cuarto.
-Whoa, si que hubo cambio... Ya puedo ver el piso. - comentó burlándose.
-Grosera.- dije mientras me sentaba enseguida de ella. -¿A que se debe el honor de tu visita?
Tomé un mechón de su cabello y comencé a jugar con él.
-Bueno, estaba aburrida... Me dieron ganas de mirar películas y comer golosinas pero contigo... Y aquí estoy.
Brenda se acostó en mi cama y acomodó la almohada debajo de su cabeza para quedar semi-acostada.
Me reí.
-¿Que películas traes? - pregunté.
Ella soltó una risita.
-Varias...
Oh, no.. Esto sonaba mal.
-No me digas que traes ésas estúpidas películas de vampiros, o ésas que se matan entre sí para poder comer, por que me negaré a verlas. - me miró feo.- Enserio.
-Ok, descartemos ésas... Toma la bolsa que está ahí y mira los títulos, cualquiera que elijas me parece bien.
La tomé y la vacié en mi cama.
-Tiene que ser democrático.- dije mientras veía los títulos.
Efectivamente, ahí estaban las películas indeseables.
La metí al fondo de la bolsa.
-Que inmaduro eres... Miré lo que hiciste.
Minutos después, descartamos algunas y miramos las que quedaban.
-¿Cuál miramos? - dije.
Brenda se encogió de hombros
Suspiré.
Cerré los ojos y tomé una al azar.
-¿Te parece esta? - dije sosteniendo la película en alto, todavía sin abrir los ojos.
Brenda soltó unas risotadas.
-Está al revés. Pero, me parece bien.
Abrí los ojos y no pude evitar reírme. Efectivamente, la película tenía el titulo a mirando hacia mí y al revés.
Lo volteé
-Eternal sunshine of the spotless mind. ¿Qué clase de titulo es éste? - dije.
-Cállate y ponla.
Después de pelear con el dvd unos minutos, por fin la pude poner.
Me acosté a lado de Brenda y comenzamos a devorar las golosinas que ella había traído.
La película en sí era comedia, protagonizada por Jim Carrey, trataba de un chico al cual le borraban la memoria, o mas bien los recuerdos de una fatídica relación...
Brenda recargó su cabeza en mi pecho.
-Me gusta oír latir tu corazón. - murmuró.
Sonreí.
-Bueno, me has aclarado la duda... Mi corazón si late.- dije en broma usando un tono sarcástico.
Brenda levantó la cabeza y me golpeó en el pecho.
-Eres un tonto.
Le sonreí.
Ella se acercó a mi y me besó.
Pude sentir sus frescos labios producto de la gaseosa que estaba tomando, sentí su sabor a palos de regaliz en su boca y un poco a menta.
Le regresé el beso, levantándome de la cama y acercándola hacia mí.
-Oye, lerdo mamá y...¡Ew! - exclamó Fiore.
Brenda me dejó de besar y se sentó, totalmente avergonzada.
Y yo miré con furia a Fiore.
-¿Cuántas veces te tengo que repetir que toques la puerta antes de entrar? - exclamé con rabia.
-Menos mal interrumpí ahora que se estaban besando castamente, si hubiera entrado después me hubiera llevado un gran trauma.- dijo poniendo los ojos en blanco.- Como sea, mamá y papá ya están aquí.
-¿Aqui te refieres a....
-Papá en la sala y mamá en la cocina preparando algo que aprendió por allá en África.
Algo dentro de mí se movió bruscamente. Sentía que estaba a punto de vomitar.
Nunca de los nuncas estaban aquí en casa. Nunca. Y ahora que Brenda estaba aquí, ellos se dignaban a regresar de sus largos y aburridos viajes, para ver a sus adorados retoños adolescentes.
Me tranquilicé, recordando que Brenda estaba sentada en mi cama.
-Está bien, ahora bajo.
Fiore hizo una mueca y cerró la puerta fuertemente haciendo que Brenda se estremeciera.
Brenda me miró y se paró de la cama.
-Está bien... Creo que es hora de que vaya a casa.- dijo incómoda, comenzando a tomar las películas y guardándolas en la bolsa nuevamente.
Me acerqué rápidamente a ella y detuve sus manos, haciendo que ella alzara la vista hacia mí.
-Se que puede que no quieras hacer ésto y también se que es algo incomodo... Pero, quisiera presentarte a mis padres.- puse mi mejor sonrisa.
Ella se miró.
-Mírame, estoy echa un asco.
La verdad es que no, no estaba hecha un asco.
Traía una blusa blanca con estampados de flores delicadas de varios colores, unos pantalones cortos de color amarillo y unos oxfords. Su cabello suelto, por lo que caía por su espalda y se miraba hermosamente natural.
-Claro que no. - dije.
-Claro que sí, Andrew.
La abracé y le susurré en el oído que todo estaría bien.
-Lo que pasa es que nunca he estado en una situación así... Nunca había tenido novio, a lo que pasa a nunca  tener que conocer a los suegros. -confesó.
-Bueno, algo tenemos en común... Nunca le he presentado a mis padres a una de mis novias, así que éso te vuelve especial.
Ella me miró feo.
Oh, pero que estúpido.
¿Alguna vez dejaré de decir babosadas?
-Lo siento. - susurré
Ella me miró y me sonrió burlonamente.
-Está bien, vamos a conocer a tus padres. - dijo tomándome la mano.

-Lizz.

Sé que subo fuera de tiempo, pero he andado algo ocupada, lo siento de verdad... Hoy subo capítulo ya que alguien que no mencionaré lunnaris me pegó una buena regañada...
En fin, espero que hayan disfrutado del capítulo.
Besos.

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