miércoles, 31 de julio de 2013

The Bet. Capítulo 37.


#180                                                                 #APOV.
Me sentía triste, había amanecido muy emo corta venas.
No podía creer que en unos minutos me graduaría de la preparatoria.
Bajé las escaleras con la toga negra en una mano y el birrete en la otra.
Mamá ya estaba ahí vestida con uno de ésos vestidos típicos de las mamás, ésos todos largos con mangas. Era de color azul cielo.
Papá se nos unió con traje y corbata azul, haciendo juego con mamá.
-¿Y Fiore?- preguntó papá.
-No irá. - dijo mamá
-¿Por qué?
Suspiré poniendo los ojos en blanco.
-Dice que se siente mal... SPM*.- dije.
Papá comprendió y asintió.
Salimos de la casa y me subí al carro de papá en la parte trasera, mirando la ventana con nostalgia.
Había tenido 4 preciosos años de preparatoria, llenos de victorias, derrotas, de juegos tontos, de felicidad, de amor, de todo. Y ahora todo éso se acababa, posiblemente nunca volvería a ver a Doyle o a Cale o alguno de ésos idiotas del equipo. De verdad los extrañaría.
Llegamos a la escuela y ya había un gentío, muchos ya traían su toga así que cuando me bajé del carro me la pasé por la cabeza y me la puse.
Mamá chilló.
-Oh, Carl. ¡Tómale una foto!
Papá me miró y yo negué rápidamente con la cabeza.
-Después.- dijo.
Mamá suspiró.
-Bien.
Ella y papá iban a sus lugares mientras yo entraba al campo, en el cual tanta historia tenía para mí, junto a todos los graduados.
Miré a Brenda y ella me miró a mi.
Aún con su toga y birrete se veía adorable.
-Hola.- dije cuando me acerqué.
-Te vez gordo.- dijo entre risas.
Me le uní.
-Claro, ésta cosa es 30 veces mas grande que yo.
Ella sonrió nostálgica.
-Esto es triste.- dijo ella.
-Lo es...
Nos quedamos en silencio.
-Graduados, por favor vayan a sus asientos. Los que van a estar en el escenario vengan de inmediato, comenzamos en 10 minutos. - dijo alguien por el altavoz.
Suspiramos al unísono.
-Ve a tu lugar.- me dijo.
-Bien.
Ella se dio media vuelta y comenzó a caminar.
-Brenda.- le grité, ella volteó.- Buena suerte con el discurso, lo estoy esperando.
Ella articuló con los labios "gracias" y se perdió entre el gentío.
Fui a mi lugar y me senté ahí. Por fortuna, Doyle estaba enseguida de mí.
-Voy a morir de la tanta tristeza que hay, hermano. Necesito emborracharme.
-No lo harás, hay un baile elegante en unas horas, así que no lo hagas o te mataré. - dije amenazante pero aún así con un tono de broma.
-Bien... Quisiera quedarme para siempre aquí, pelear en los juegos por que el equipo contrario hizo trampa y ésas cosas. - me miró.- Te extrañaré, feo.
-Yo también te extrañaré, no será lo mismo sin ti.
Doyle me miró con los ojos vidriosos.
-¡Ah, marica!-le grité. - No irás a llorar, ¿o sí?
El se rió, ya que era tal y como nos decía el entrenador durante los entrenamientos.
Y así comenzamos a tontear mientras esperábamos que todo ésto comenzara.
-Bienvenidos sean todos a éste evento que quedará en la memoria de todos los aquí presente.- dijo el director arriba del estrado que estaba sobre el escenario.
Comenzó a decir frases inspiradoras, cosas que no inspiraban en lo absoluto.
No presté atención a su discurso, ya que me mantuve mirando a Brenda que estaba sentada en el escenario moviendo las manos con nerviosismo, confiaba en que ella nos sorprendería con su discurso, ella era tan impredecible que podría decirnos que nos odiaba a todos y todo estaría bien con éso.
-En fin, ¡no abandonen sus sueños que con ello podrían marcar la diferencia!- concluyó el director.
Todos aplaudimos y algunos silbaron.
-A continuación la Señorita Brenda Loughty.
Ella se paró con elegancia y caminó hacia el estrado con lentitud. Acomodó el micrófono y miró al público.
-Estuvimos 4 años en esta escuela, muchos esperando éste gran día con anhelo. Yo era una de ésas personas, esperaba con ansias que todo pasara rápido, llegar aquí y decirles a todos cuanto los odiaba.- se calló por un minuto para mirar nuestras reacciones.- No se preocupen, que éso no lo haré. Éste último año fue el mejor para mí, por que conocí a gente que no creí conocer, conocí el verdadero amor, supe quien eran mis verdaderos amigos y entendí que la vida es una improvisación. No se tiene ni la menor idea de lo que va a pasar después y que la mayoría de las veces vas a hacer las cosas a medida que vas avanzando, sin planearlas.
  "Así que éso hagan ustedes, hagan las cosas sin planearlas, sigan a su corazón. Súbanse al metro y quédense dormidos, piérdanse, conozcan nuevas culturas, nuevos modos de vida. ¡Improvisen! Que vida solo hay una y aunque el tiempo pase lento, no es así, ya que estos 4 años para mi y creo que para todos se han pasado -chasqueó los dedos.-así.
  "Ya por concluir mi discurso, siempre tengan presente que lo mas importante en nuestra vida es vivirla con integridad y no abandonar nuestros sueños ante la presión de los demás, no intenten ser algo que no son. Vivan su vida como una persona honesta y compasiva.-sonrió.- Mucho éxito en la universidad. "
Brenda se bajó del escenario en un mar de aplausos, silbidos y gritos de apoyo.
Su discurso había sido épico, muy a su estilo pero con un toque de profesionalismo.
Ésa es mi chica.
El director dio la señal para tirar los birretes, todos lo hicieron entre risas. Era como si hubieran llovido birretes.
Comenzaron a dar los diplomas. Como Brenda iba delante de mí, tuvo su diploma primero, grité, aplaudí y silbé lleno de orgullo.
Subí al escenario con el corazón en la garganta.
-Felicidades Andrew.- dijo el director.
Le sonreí.
-Gracias.
Hubo aplausos.
Miré a mi familia y vi que mamá lloraba en brazos de mi padre.
Bajé el escenario y me uní a ellos.
Mamá me ubicó y corrió abrazarme.
-Muchas felicidades, mi niño. - dijo con voz nasal ya que había estado llorando.
Papá se acercó ami y me abrazó.
-Estoy tan orgulloso de ti
Mi pecho se hinchó de felicidad.
-Andy, cariño. Tu novia creo que quiere felicitarte. - susurró mamá con dulzura.
Papá me dejó de abrazar.
Miré hacia donde mamá había señalado y ahí estaba Brenda con sus manitas entrelazadas, mirándose tierna.
Corrí hacia ella.
Le dí un fuerte abrazo y le dí vueltas mientras la cargaba.
 -Tu discurso fue épico.- le dije una vez que la bajé.
-Gracias... Felicidades Andrew
Y ahí fue cuando ella comenzó a llorar.
-No nena, no llores. - le dije y la abracé.
-Posiblemente después de aquí no te vuelva a ver.- sollozó.
-Irás a California junto a Maïa y yo. Tu y yo seremos potenciales enemigos, ya sabes las universidades y éso.
Se limpió las lágrimas.
-No me a llegado nada, ni una carta de aceptación. Nada, tal vez no me aceptaron en ninguna.
-No seas negativa.- dije.- Irás a Standford por que tu mente es mas brillante que el mismísimo Sol.
-¡Andrew!-dijo con ternura y me besó.
6 meses atrás nunca se me había pasado por la cabeza fijarme en Brenda, nunca hubiera imaginado que ella sería mi novia ahora.
Había tomado una decisión, no le diría Brenda sobre la apuesta. Prefería perder el dinero que herir sus sentimientos.

*Síndorme pre-menstrual.
-Lizzie


-Huy, que ruda, no subí capítulos en un mes. Estaba de vacaciones, ya saben.. Lo siento.-

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