miércoles, 18 de abril de 2012

Mine, capítulo 16.


Mine, capitulo 16. "Sabelotodo".
--Entonces...--Murmuro.
 El sol es agradable a estas horas, por eso decidimos sentarnos en una de las mesitas de café blancas de afuera.
--Puedes creerlo--Dice Lucas, después de que yo ahogara una exclamación cuando terminó de contarmelo.
Él se recarga en su silla y me sonríe. Picotea con el tenedor la tarta de hojaldre que pidió y se lo lleva a la boca.
--No puedo creer que Ian sea gay. ¿Cómo lo averiguaste?
 Lamo el bollito de chocolate y le doy un trago a mi café.
Vainilla.
--Tenía su boca sobre la de alguien más.
Me estremesco.
--Es asqueroso.
Muerdo mi bollito.
--Ya lo sé.
Lo miro.
--Dime algo--Digo.
Y sus ojos se clavan en los míos.
--¿Qué?
--¿Qué estaba haciendo Noel detrás de él la vez de la pelea? --Hago una pausa--No puedo creer lo de las drogas. No lo creo. Lo conozco, es un nerd, nunca haría eso... Espera... ¿No era Noel con quién se estaba besando, verdad?
El sonríe.
--Noel es demaciado inteligente para consumir drogas, Lena. Dudó, tal vez, pero dijo "no". Y no, no era él.
Respiro.
--Bien. Digo, no digo que esté mal, pero.... Bueno, yo..., si el fuera gay yo no tendría ningún problema, pero, ¿Con Ian? ¡Puag! Pensé honestamente que tenía mejores gustos.
 El sacude la cabeza.
--Oh, no. De hecho tiene los ojos bien puestos en Ridley Cass.
 --¿Quién?
--Es la hermana de una de mis compañeras de Cálculo. Aunque eres tan antisocial, que no creo que conozcas a ninguna de las dos. Y también eres tan despistada que no creo que te hayas dado cuenta de que Noel tienen los ojos en Ridley.
--¡Bien! Basta de insultar a mi persona. Si eres tan sabelotodo, ¿Porqué no terminas de decirme quién quiere con quién?--Digo, sarcásticamente.
Entonces sonríe y luego pone su cara de sabiondo.
--Bien. Honestamente no sé si Luce esté con alguien, pero mira a todos los tipos que se le paran en frente. Noel quiere estar con Ridley, que por cierto es muy guapa, no lo culpo--Ruedo los ojos.--Ian está con ese Kevin. Ellie está soltera, o más le vale.--Suelto unas risitas--Y pues, Sara está con ese chico que no recuerdo su nombre, Laura con José...--Me mira directamente a los ojos--Y luego estás tú.
 Lamo las comisuras de mis labios para deshacerme del dulce.
--¿Yo qué?
--Tú... Veamos... Estás siempre con Noel. Deberías ver tu cara de preocupación cuando viste sus heridas.
--¡No estaba preocupada! ¡Quería arrancarle la cabeza! ¿De qué hablas? No podía sentir ni un poquito de lástima por él.
--Pero estás mintiendo.
Tal vez.
Pero otra cosa muy diferente es que yo llegue a admitirlo.
--No es cierto.
--Te niegas. ¿Te gusta Noel?
 Doy un respingo.
--¿Pero qué sucede contigo? Noel es como un hermano para mí. Es como tu relación con Ellie. ¿Te gusta tu hermana?
 El arquea las cejas.
--No es lo mismo. Crecí con ella. Pero él es sólo un amigo, puede haber una posibilidad.
 Me está molestando.
Y sé que lo está disfrutando.
--Nunca. --Respondo--Ahora, deja el tema. No sé qué estás pretendiendo. Yo podría hacerte burla con esa compañera tuya como quiera que se llame.
--Miranda.--Dice él.
--Con Miranda, pues. Apuesto que te has enrollado con ella, así que no me molestes.
Sonríe.
--¡Oh, Dios mío, lo hiciste!
--No seas tonta, no hice nada.
Sacudo la cabeza.
--Sé todo de todos. ¿Pero qué puedes decirme de tí?--Dice él.
 Miro hacia el suelo.
"¿Pero qué puedes decirme de tí?". Yo podría soltar muchas cosas sobre mí. Cosas personales, superficiales, triviales, lo que sea. Podría soltar el miedo y el enojo hacia mi padre, el odio hacia las cosas melozas... ¿Pero qué digo?
 Ni loca saco algo personal.
Trivial.
--No estoy interesada por ahora.
Ni ahora, ni mañana, ni nunca.
Ladea la cabeza.
--¿Cómo es posible que no sé nada sobre tí?--Dice, más para él mismo--¡Conozco todo de todos! Sé como desifrar a las personas, pero tú...
Levanto una ceja.
--¿Qué? ¿Me vas a decir que soy diferente? ¿Qué soy especial?
Sonríe.
--No. Para nada. Te iba a decir que eres tan cerrada y  sarcástica que eres insoportable, me resulta imposible intentar sacarte cosas siendo amable si tu no lo eres.
 --¿Pero qué dices? ¡Por supuesto que soy amable! Idiota, ¿Cómo te atreves a decirme que soy insoportable?
 Sonríe.
--Ajá--Responde.
Ruedo los ojos.
--¿Qué puedes decirme tú sobre tí?--Prosigo.
--Muchas cosas. Principalmente, soy más divertido que tú. Más inteligente. Más social.
--¡Sí, ya cállate, presumido!
Sonríe.
En verdad está disfrutando fastidiarme.
Y se lo digo.
--De acuerdo. Es la primera cosa real que sabes sobre mí. Bueno, la segunda; La primera es que soy más social.
--Y la tercera es que eres un idiota.
Y así nos perdemos en risas, bromas, y un par de insultos sin mala intención.

 --Sthep Stronger.

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