martes, 3 de abril de 2012

Mine, capítulo 13.



Mine. Capítulo 13: "No puedo creer que seas tan idiota".

 --Ahí están las vendas. El alcohol está por ahí, allí hay algodón y todo lo que puedas necesitar en ese cajón--Señala la enfermera mientras se desliza hacia la otra camilla a  atender a un tipo moreno que no deja de vomitar en un cubo de basura.
 Siempre he pensado que necesitamos dos enfermeras para estos casos. Miro a Lucas. Él está toqueteandose el labio. Ni idea de qué hacer con él.
--Gracias--Digo sarcásticamente a la enfermera, muy bajito, sólo para mi misma.
Miro el estante, que está lleno de flores rosas. De hecho toda la enfermería está adornada con floreros de sosas flores rosas. Casi me da un ataque cuando entré en la enfermería, tanto que Lucas tuvo que sostenerme la espalda por detrás para que no cayera.
 Pienso que quién puso esas flores es muy cursi. Pero llego a la conclusión que que tal vez a alguien le hayan traido flores porque estaba aquí.... Pero que tontería, ¿Porqué estaría aquí y no en un hospital DE VERDAD?
--No tienes ni idea de que hacer, ¿Verdad?--Inquiere Lucas.
 Lo miro.
--No. Pero bueno, echando a perder se aprende--Levanto la mano hacia su rostro y el se aleja.
 Río por lo bajo.
--¡Límpiale la sangre!--Grita la enfermera, hacia mi dirección--Y tú, muchacho, ¡Deja de lamerte esa herida!
 Lucas obedece con una sonrisa.
 Tomo un poco de papel y lo voy a mojar en el baño de la enfermería (Que también está lleno de esas flores sosas y cursis) . Vuelvo y se lo coloco.
--¡Ey, cuidado!--Dice él.
Se lo aplasto más contra la boca.
--¿Quieres hacerme sufrir?
 Habla un poco extraño por la presión del papel contra sus labios.
--De hecho, sí.
 Me mira a los ojos.
--¿Qué hice?
--Eres un completo idiota. ¡Qué si qué hiciste! ¿Cómo se te ocurre ir y meterte en una pelea? ¡Y arrastrar a Noel junto contigo! ¿Qué piensas que haces? Pensé que tenías más cerebro.
--Intentaba salvarle el trasero--Dice.
--¡No me digas! ¿Y se puede saber de quién?
--De Ian.
 Dejo de hacer presión contra sus labios, inmediatamente él se los lame.
--¡Que no te los lamas!--Le grito--¿Qué demonios significa que tiene que ver Noel con Ian?
Él saborea su propia sangre y me vuelve a mirar a la cara.
--Digamos que descubrí algo.
Aprieto el papel contra sus labios aún más fuerte.
--¡Demonios, Lena! ¡Ten cuidado! ¡Dame eso!
Intenta quitarme el papel, pero aparto la mano.
--No. Ellie me dijo que te cuidara.
--No dijo eso.
--Ya lo sé, pero ¿No crees que me va a gritar por no hacer nada por su hermano mayor? ¿En verdad crees eso? Si regreso, me lo va a reprochar. Aunque seas un idiota, ella te ama. Ahora, ¿Me vas a decir que pasó ahí afuera?
--A Ian le gustan las flores aromáticas, ¿De acuerdo?--Dice.
 Drogas. Se refiere a las drogas. Porque no creo que se refiera a las rosas de la enfermería.
--No seas idiota:Todo el mundo sabe eso--Digo, volteando los ojos--Pero te juro que si tuvieras un poquito más de cerebro, lo habrías visto desde el primer momento en el que se te puso en frente.
 Él ignora mi comentario, o al menos la última parte.
--¿En verdad? ¿Entonces porqué Noel no simplemente se fue cuando Ian le ofreció y en vez de eso se quedó ahí?
--¿QUÉ ÉL HIZO QUÉ PORQUERÍAS?--Grito.
No me lo puedo creer.
No.
No, no. Por supuesto que no.
--No te enojes con él--Dice--Estoy seguro de que estaba por marcharse, no es un idiota.
--¡Tú ni siquiera lo conoces!
 La enfermera se acerca.
--¿Hay algún problema?--Dice, peinando con los dedos su cabello marrón.
 La miro unos instante y sacudo la cabeza.
--No, nada.
Ella mira a Lucas.
--Está bien--Dice él.
Ella asiente.
--No griten tanto.
Sonrío falsamente. Lucas también. Aprovecho la oportunidad para presionarle el papel contra su boca. Su cara cambia y chilla un poco.
--¡Maldita sea, Lena! ¡Tienes que dejar de desquitarte conmigo!
--¿Porqué exactamente te agarraste de golpes con Ian?
--No lo quería dejar ir.
Presiono más.
El me toma la mano y la aprieta.
Me quedo quieta.
¡Voy a matar a Noel! ¿Cómo se le ocurre?
--Se comportó como un idiota--Se me escapa.
El afloja la presión con la que me sujeta la mano. Me deja ir.
--Creo que deberías de darle una segunda oportunidad--Dice.
Inmediatamente mi mano llega contra su labio.
--¡Tú también eres un idiota!
--¡Eres un demonio!--Chilla, pero me llega la sensación de que está ríendo.--Nadie me había tratado tan mal en mi vida.
--Acostúmbrate.
El gime.
--No creo que me acostumbre al desprecio.
--Noel lo hizo. No creo que tú no.
--¡El tiene más practica!
--¿Y? Lo hizo. Siempre me soporta cuando lo insulto.
 El rueda los ojos.
--No puedo creer que eres tan dulce--Sarcasmo.
Aprieto el papel.
Él chilla un poco más y toma mi mano de nuevo, dejo de presionar.
--¿Qué decías?
--Nada, nada, nada.
Sonrío. Por primera vez, aunque tenga sangre en el labio y sea un completo idiota, lo encuentro guapo. Pero eso no me impide volver a presionar el papel.

--Sthep Stronger.

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