lunes, 19 de mayo de 2014

After Jude. Capítulo 2.

Girl

After Jude. Capítulo 2.



Juro que todo esto tiene un punto; La primera vez que vi a Jude en la iglesia, su abuelo  y mi tío.  Todo se conecta y es como una pesadilla bien elaborada.
A veces la vida puede ser una perra.
Sé que usted, señor Morgan, no acepta palabrotas en ensayos, pero puesto que es mi historia me niego rotundamente a cambiar mis sentimientos. Usted lo dijo una vez: Sentimientos son sentimientos y nadie puede manipularlos, e intentar distorsionar un escrito sobre los sentimientos debe de ser un crimen.
  Una vez intenté distorsionar los sentimientos de Jude. Bueno, no salió como yo esperaba, como puede suponer. Ya sabe: Sentimientos y esas cosas.
Tal vez se pregunte qué pasó después de la misa de su abuelo. Puedo describirme a mí misma en ese entonces como una pequeña acosadora. No era realmente que lo acosase, sino que estaba curiosa.
 Empezaba a preguntarme qué estaba mal con Jude.
Esa pregunta fue lo que marcó mi destino. Hizo que mi vida tomara otra vía. Fue la semilla que se plantó en mi cerebro y fue creciendo y creciendo hasta llenarlo todo.
 De cualquier manera, no era como si mi intención fuera hablarle. Pero la escuela es un lugar para socializar y tienes que conocer a personas y tolerarlas incluso cuando prefieres quemar tu cabello.
 Es la regla de la vida. Como he dicho, algunas veces puede ser una perra.
   Entonces, yo estaba al borde de reprobar química. Muchas cosas que no podía memorizar y que me estaban pateando el trasero. Mi maestra, la señora Stohl, convenció a su mejor estudiante para que me diera tutoría.
Jude. Y era él quien prefería quemarse el cabello antes de conocer personas. Pensé seriamente que me estrangularía cuando se diera cuenta de mi incapacidad para memorizar nombres y cualquier otra cosa que tenga letras en ello. ¿Para los números? Pateo traseros. Siempre he sido como la super chica de la raíz cuadrada, y otras nerdesidades por el estilo.
 Sí, bueno; Él más o menos quería estrangularme. Y, eh, no lo culpo. Si yo tuviera que enseñarme a mí misma ya me hubiera matado tres veces. La cosa con Jude es que podía ser paciente.
 La cosa comenzó con esa camiseta de ánime que tenía, y yo siempre he sido orgullosamente la nerd más nerd que podrías encontrar en el mundo de los nerds. Así que el lado fangirleante de mí salió a flote, como uno de ésos poemas que siempre nos lee. Ya sabe, como una semilla de esperanza que creció e iluminó todos los espacios oscuros.
 Aunque probablemente eso sea de una canción.
Tal vez un TV show.
Tal vez no es de un poema que alguna vez nos ha leído, pero apuesto a que le ha gustado bastante. Sé que piensa que divago, y el universo sabe que es verdad, así que voy a pasar a la parte en donde Jude alzó la pluma y la mordió entre sus dientes, con una chispa divertida en sus ojos. No como si se hubiera reído conmigo, sino de mí. Nunca me molestó realmente, porque estaba plenamente consciente de lo friki que era. Tal vez no me molestó porque no parecía reírse de mí de una manera cruel.
--La verdad es que es de mi primoDijoLa dejó en casa y no tenía nada limpio esta mañana.
--Mataste la ilusiónLe contesté, lanzándole una bolita de papel arrugada. La esquivó, el muy desgraciado.
Esa fue la conversación acerca de algo que no fuera química más larga que tuvimos por un tiempo.
Creo que él pensaba que yo era una de ésas chicas irritables, pero después de que descubriese que era una nerd, dejó de hablarme tan mecánicamente. Se veía más relajado y me contestaba cortésmente.
 Era lo más amable que él había sido con alguien.
Nos hicimos familiares. No amigos, pero familiares. Y eso era definitivamente algo.
 La primera vez que me di cuenta de la razón del cambio, me hizo preguntarme si era tan solitario porque pensaba tan horrible de los demás. Me hizo pensar que su vida debía ser dura.
  Y yo no tenía una maldita idea.



--Kenzie.
Levanto la vista al sonido de la voz de Terra llamándome. Está parada en la puerta, con sus familiares botas vaqueras desgastadas y sucias. Creo que para personas como ella eso de limpiar las botas era como un pecado. Como si fuera menos country si se reduce el barro.
--Pensé que estabas con Jason.
--Sí, pero pensábamos en ir a ese lugar que te gusta junto con unos amigos y pensé que te gustaría ir. ¿Qué dices?
 Miro las palabras escritas en la hoja de Word y lentamente separo los dedos de las teclas. Asiento hacia Terra.
--Sólo déjame apagar esto.
Terra se sienta en su cama mientras se mensajea con alguien. Supongo que es Jason, esperando abajo, o tal vez su amiga de casa Meg. Nunca le he conocido, pero Terra me ha contado de ella un poco. Cada vez que la menciona pienso en corazoncitos y pastelitos.
 Cuando finalmente salgo de la habitación con Terra a mi lado, caminamos en silencio porque estoy sumida en mis pensamientos.
 No estoy segura de si fue una buena idea. Escribir sobre Jude y sus padres, y mis padres, y mi tío y… bueno. Acerca de lo que voy a escribir, realmente. No estoy segura de querer abrir esa herida de nuevo.
      A veces es demasiado extraño. Tú tomas por sentado todas esas cosas: Respirar, reír, caminar por las calles, socializar con el mundo exterior, dejar tu cama. Haces todas esas cosas como quien no quiere la cosa, y así es como es. Pero hubo un tiempo en que no podía hacer esas cosas sin Jude. Respirar el aire era como meter la cabeza en las brasas y respirar profundamente. Reír no tenía sentido. Caminar por las calles sin él a mi lado era doloroso. Socializar con el mundo exterior era inútil, y dejar mi cama por las mañanas era comenzar de nuevo con todo lo anterior.
  A veces es demasiado extraño seguir con mi vida, haciendo todas las cosas anteriores, cuando él no está aquí.  Es extraño reír con Terra, o con Jason o cualquier otro de nuestros amigos.  Pero supongo que esto es la cosa del dolor y la pérdida: Tienes que seguir. Puedes mirar atrás todo lo que quieras, pero tienes que seguir eventualmente.
    He pasado un tiempo convenciéndome que ésta Mackenzie Cross es más sabia que la vieja Mackenzie Cross. Supongo que es cierto. Tiene que ser verdad, ¿No? Estoy a punto de cumplir veinte. Tiene qué.
    Pero a veces, cuando es difícil levantarse de la cama, me siento como la vieja Mackenzie Cross. La cual está confundida y sabe que las cosas son una mierda. Supongo que el dolor nunca cambia, aunque hayas evolucionado. Los recuerdos son unas perras que les encanta morderte el trasero.



                                                              
 



--¿Va a apagar eso o me doy la vuelta?
Miro hacia Terra en su cama, mirándome y señalando a la computadora.
--Voy a dormirme tarde. Es una tarea.
Terra asiente y se da la vuelta para que la luz no alcance sus ojos. No le digo que la tarea no es para mañana, sino para un mes, porque si no me obligaría a apagar la computadora y dejarla dormir.
  Ni siquiera sé qué voy a escribir. No sé cómo continuar.
Miro el techo hasta que después de un tiempo mis dedos de deslizan sobre las teclas.


Yo tenía un novio llamado Nick. Él no estaba en el equipo de Lacrosse, pero estaba bien. Yo lo quería y él me quería. O al menos eso fue lo que yo pensaba.
No le gustaba que pasara tanto tiempo con Jude, como si yo pasara tiempo con él porque yo quisiese. Necesitaba asesoría en química y él lo sabía perfectamente, así que me molesté con él, parados en el estacionamiento de la escuela, cuando todos estaban dejando el lugar para ir a casa. Él era quien me llevaba, pero estaba tan enojada que me di la vuelta para encontrar a mi amiga Mellie, quien yo sabía que me llevaría a casa.
 Nick no había terminado.
Tomó mi brazo y apretó duro. Me quejé y mi mochila cayó. Intenté liberarme diciéndole que era un imbécil y eso lo hizo enfurecer más. ¿Lo siguiente que supe? Jude apartando a Nick de mi lado.  Nunca pensé que él saldría a mi defensa, así que tenía la boca abierta, como el resto de las personas ahí.
 Supongo que todos aman a los nerds.
Jude recogió mi mochila del suelo y me llevó a casa.
--¿Te trata siempre así?Me preguntó.
Siempre supe que Nick tenía un temperamento, pero nunca había pasado algo parecido. Nunca me había tocado.
--No. No.
--Es un idiota. ¿Por qué estás con él?
--No es una mala persona. Sólo…
--¿Sólo qué?Dijo bruscamente.
--Tiene un mal temperamento.
Las palabras salieron amargas de mi boca. Me miró, como si estuviese loca.
--Dime por favor que no te vas a volver a meter con él.
No lo haría.
Mi tío sabía que tenía un temperamento y como mi tutor legal estaba preocupado y obligado a protegerme. ¿Y yo? Ya estaba bastante asustada. Había oído las historias de muchas mujeres en relaciones abusivas y siempre empezaba con un mal temperamento.
  No le di una segunda oportunidad a Nick, y él no insistió. Creo que el hecho de que no hubiera movido un dedo para tratar de hacerme cambiar de opinión es lo que más de hirió.
--No deberías estar preocupada por élMe dijo una vez Jude mientras estudiábamos, tres días después de haber roto con Nick.
--Lo sé. Pero no puedo evitar que duela.
--Él era un chico espantoso.
 Fue más o menos donde empecé a lanzar cuchillos.
--Porque tú sabes tanto de ello.
Levantó una ceja.
--¿Disculpa?
--Mírate. No tienes ningún tipo de relación porque piensas tan horrible de todas las personas. ¡Nick no era espantoso, sólo problemático! ¿De acuerdo? Hacía y decía cosas estúpidas cuando se enojaba, pero no era una mala persona, Jude. No todas las personas son horribles.
 Me lanzó una mirada endemoniada antes de tomar sus cosas y marcharse.


Jude no me habló por semanas después de eso. Aún me daba tutorías, pero no me daba tiempo para charlar con él. Ni siquiera para intentar disculparme.
  Recuerdo el sentimiento de no hablarle, cuan feo se sentía. Pero no es nada comparado con ahora.
 Cierro la computadora y me deslizo bajo las mantas. Y lloro.
Lloro por Jude.





-Sthep Stronger.
 Taken. Ya sé. Lo siento.
Ps: Tengo un nuevo perrito. Se llama Patata. :D

lunes, 12 de mayo de 2014

Taken. Capítulo 16.


Untitled
Taken. Capítulo 16.


El agua ahora está fría, cayendo sobre mi piel mientras me quedo mirando las paredes. No importa, de cualquier manera.
  Me siento tan entumecida.
Me siento tan vacía.
Me estiro por la toalla, cerrando la llave. Envuelvo la toalla alrededor, pero sin salir.
--LivEscucho la puerta abrirse. Es MaggieHas estado aquí media hora, mi vida.
Espera unos segundos antes de abrir la cortina. Me encuentra ahí parada, con los brazos sobre mi pecho, los dedos apretados contra la toalla, mirando al suelo.
  Suspira.
Me alcanza y me toma del brazo.
--Es hora de salir, mi cielo.
  Siempre tuve muchas etiquetas, incluso desde el principio. “Secuestrada”, “Perdida”, “Adoptada”. Luego las demás: “Hija”, “Hermana”, “Novia”. Bueno, la última por poco. Tuve las de siempre, las normales: “Problema”, “Dañada”, etcétera, etcétera. Ahora tengo más. “Deprimida”, “Desorientada mentalmente”, y ahora están empezando a susurrar las palabras “Desórdenes Alimenticios”. No es que no quiero comer, es sólo que estoy muy cansada y triste para eso. ¿Comer? Mi única amiga no me habla porque su padre es un psicópata que puede venir en cualquier momento a atravesarme con un cuchillo.
  Tengo miedo.
Esta es la verdad.
  Maggie, ella toma mi brazo y me lleva hasta mi habitación. Saca mi ropa del armario y la pone en mis manos. Me da un beso en mi frente.
--Te amamos, cielo.
--Yo también.
--Baja cuando termines, ¿De acuerdo?
Asiento, y en vez de bajar me quedo en mi cama, acostada. Diez minutos después, la puerta se abre y se cierra, pero no abro los ojos. La cama se hunde a mi lado y siento el cuerpo de alguien contra el mío, como, encima de mí.
  Abro los ojos.
Dan pone un codo a lado de mi cabeza y recarga su cabeza con su mano. Entrelaza nuestras piernas, mirándome desde arriba.
--Eres pesado, ¿Sabes?
Sonrío.
--Puedo quitarme si quieres. Pero sé que no me dirás nada.
Sonrío un poco y levanto una mano para tocar sus labios, y los besa.
--Livie…--Comienza.
Cierro los ojos.
--Ya sé.
--Nos preocupamos por ti.
Suspiro y toco su rostro, acariciándolo.
--Ha pasado un tiempo desde que hemos estado juntos, ¿Verdad?Le digoLo siento.
  Se encoje de hombros, pero sé que quiere estar conmigo, después de estas últimas tres semanas alejada del mundo. Tres semanas desde el accidente.
--No pasa nada, Liv.
--Lo siento.
--Deja de disculparte. Te quiero.
 Lo dice como si nada, y yo me quedo viéndolo desde abajo. Olvido cómo respirar por unos segundos.
  Después sonrío.
--Ahí estáDice, inclinándose a besar mi sonrisaMe encanta esa sonrisa.
Paso mis brazos por su espalda mientras me besa, y meto mi mano debajo de su camisa.
Gruñe.
--Te recomiendo que no sigas por ahíMe dice, poniendo sus brazos a cada lado de mi cabeza y apoyándose en ellos.
--Pensé que te gustaba que fuera por ahí.
--No cuando todo el mundo está abajo, Liv.
Meto una mano debajo de su camisa de nuevo y toco su estómago.
--Liv.
--¿Qué?
--Enserio.
Rueda sobre su espalda y me lleva con él, de manera en que ahora él está debajo.
--Me gusta romper reglasLe digo.
Suspira, y pienso en sentarme sobre su estómago, pero se me ocurre que si alguien entra, se va a ver como si… Bueno.
--Tu padre me mataría si se entera de que ando tocándote.
Bufo.
--No es como si yo corriera a decirle.
Sacude la cabeza, pero toca mi estómago. Se encuentra pasando un dedo sobre mis heridas. Abro la boca para decir algo al tiempo que toco su mano para apartarlas, pero él no me deja. Se me ocurre que es la primera vez que se entera realmente del estado de mis heridas.
--No. Déjame ver.
Lo miro, como si estuviera loco.
--¿Qué dices?
Me hace rodar y estoy debajo de nuevo. Levanta mi blusa, mostrando mi estómago.
--¡No!
Bajo la blusa de nuevo, y él me mira.
--¿Por qué?
--Porque son feas. No quiero que veas.
Me mira fijamente  a los ojos.
--Liv, ¿Confías en mí?
--¿Qué clase de pregunta estúpida es esa? Claro que confío en ti.
--Entonces déjame ver.
--Eso no tiene nada que ver con confianza.
Se inclina y me besa. Me distraigo y quito la mano de mi blusa, derritiéndome debajo de él.
 Entonces siento sus manos en mi estómago, acariciando la piel levantada.
--Eres un necioSuspiro, con mi frente sobre la suya.
Sonríe y me da otro beso.
-Eres hermosa, Liv.
  Lo digo de nuevo: Me gustan las cosas románticas en el fondo, pero mayormente me aterrorizan. Es demasiado extraño.
--Cállate.
Pero sonrío, roja, y él me besa de nuevo. Va hacia mis muñecas, dejando mi estómago y quita las pulseras que suelo usar para cubrir todo. Debajo, hay maquillaje, pero aun así se notan.
  El maquillaje no puede ocultar todas las imperfecciones todo el tiempo.
Entonces se acerca y las besa. Me derrito, porque nunca nadie había hecho algo parecido. Me gusta el contacto de sus labios contra mi piel.
--¿En dónde más tienes cicatrices?
Suspiro.
--En todo mi cuerpo. ¿Por qué crees que nunca muestro nada de piel?
--Pensé que porque eras conservadora.
Sacudo la cabeza.
--No es el caso. Aunque sí, hay un poco de verdad en eso.
Sonríe, pícaro.
--Bueno, me gustaría besar cada cicatriz.
  Y yo simplemente no puedo evitarlo: Me quedo con la boca abierta. El pensamiento me llena y siento el hormigueo en mi piel.
   Mierdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.
Sonríe, como si supiera que me he puesto toda caliente.
Ambos reímos, como risas de verdad, y se siente tan bien.
 Parece que no he tenido de esas desde por siempre.
Minutos después, aún estamos abrazadas en mi cama, y él me susurra:
--Voy a comprar el regalo de cumpleaños de mamá hoy, ¿Quieres venir conmigo?
Paso mis uñas por su mejilla.
--Voy a ver a Aisslin.
Levanta la cabeza de repente, mirándome fijamente.
--Olivia.
Frunzo el ceño.
--¿Qué?
--No vas a acercarte en esa casa.
--¿Quién dice que voy a acercarme a esa casa? Voy a llamarla por teléfono. Ni siquiera sé si me contestará.
  Cierra los ojos, y cuando los abre, puedo ver una vez más cómo se preocupa por mí.
--¿Por qué quieres verla?Se queja.
--No quiero hacerlo, Dan. Necesito hacerlo. Necesito… No sé qué necesito de ella, pero sé que tiene que ver con ella. Yo… Yo necesito esto.
   Incluso si me rompe.
--Déjame ir contigo.
--No. Tengo que hacerlo sola. ¿Pero qué tal si después de eso te encuentro?
Sonríe.
--Sé que has conocido a mi mamá, pero quiero presentarte como mi noviaDice.
 Ni siquiera me molesto en señalar que no estamos juntos, porque al demonio, lo estamos.
--Está bien.
Sus ojos brillan. Besa mi nariz.
Suspiro después y me siento para alcanzar mi teléfono. “Aisslin”.
Marcar.



                                                               
        


Dan me deja en el café poco concurrido con el que me voy a ver con Aisslin. Está como a dos cuadras del centro comercial, así que saber que está cerca le tranquiliza. Esto realmente no le hace feliz.
Que se aguante.
  Me siento en una de las mesas con sillones vacías, y mi celular suena. Es un mensaje de Dan, diciéndome en qué tienda va a estar si quiero alcanzarlo
“Paranoico”, escribo de vuelta.
Me contesta con una carita feliz y cuando bajo el celular, veo a Aisslin caminar por la puerta. Se detiene cuando me mira, dudando, y luego termina el resto de su recorrido hacia mí lentamente.
  Se sienta enfrente de mí. Y se ve demacrada: Su pelo usualmente brilloso luce descuidado y se las ha arreglado para usar maquillaje, pero parece que estaba en la mitad cuando decidió que qué demonios. Sólo tiene base y un poco de rímel, cuando usualmente tiene todo la caja de cosméticos encima. La base no ha podido borrar las ojeras. No creo si quiera que el mejor corrector puedo.
   De repente se me ocurre que yo no me veo mejor.
Somos como Desastre 1 y Desastre 2.
La camarera viene hacia nosotras antes de poder decir nada, y no estoy segura si ninguna de las dos lo habría hecho. Pido un café mediano porque necesito tener algo en mis manos, y ella niega hacia la camarera. Toma una de las servilletas en la mesa y empieza a destruirla en su regazo, en pequeñas piezas.
--HolaDigo, porque soy una estúpida.
Levanta la vista y me mira. Se queda callada un tiempo.
--Estaba preocupada por tiDiceCuando supe del accidente. Y que no despertabas. Pensé que ibas a morir.
--Yo también.
 Nos quedamos en silencio después de eso.
--¿Por qué me pediste encontrarme contigo, Liv?
--No sé.
Levanta las cejas, sorprendida.
--¿No sabes? Pensé… Pensé que estabas furiosa conmigo.
Mi cabeza vuela de vuelta a ella.
--¿Por qué estaría enojada contigo? ¡Tú eres la que no puede verme!
--¡Eso no es cierto!
--¡Estaba muriéndome en el hospital y mi mejor amiga no apareció!Le dije, con lágrimas brotando de mis ojos, con la voz rota.
  También sus ojos empiezan a aguar.
--¡Pensé que no me querrías ahí!
--¿Por qué pensarías eso?
--Porque mi padre es un hijo de puta que te torturóDice, y su voz se apaga, mientras intenta disimular las lágrimas en este lugar público.
--Pensé que  no querrías verme tú a mí porque ahora mis padres han puesto denuncias y esas cosas sobre la persona que amas.
   Dios, tal vez es un hijo de puta, pero él tomó a Aisslin cuando estaba perdida. Tal vez la amó o no, pero eso no importa, porque por primera vez Aisslin tuvo algo y a alguien.
--Yo… Yo no estoy enojada contigo.
--Pero tu papá…
--Lo quiero, y eso es lo peor, porque lo que hizo fue despreciable, Liv. Lo que él hizo… Yo no sabía. No me odies.
--No te odioDigoNo te odio.
  Salimos cinco minutos después porque estamos llorando tontamente. De alivio, de dolor, de enojo.
  Supongo que al final ella tenía razón: No puedes forzarte a amar a alguien. Pero tampoco puedes forzarte a dejar de amarlos.
  Así que ahora lo único que tenemos ahora es tiempo. Tiempo para sanar nuestras heridas, para sanarnos los unos a los otros, y para aprender cómo vivir con todas estas cosas que no pedimos pero que tenemos de cualquier manera.
  Algún día miraremos atrás y habremos hecho las paces con ello, pero no aún. No hoy.
Hoy duele.




                                                                    
 




Corro hacia Dan cuando lo veo mirando estuches de maquillaje. Tiene cara de concentración y me río por eso. Me río de muchas cosas, aún con las mejillas húmedas. Se da la vuelta por el sonido de mi risa y frunce el ceño cuando me ve toda mojada por las lágrimas.
  Pero son buenas. Aunque duele como el demonio, son buenas.
Se confunde cuando veo que sonrío también.
--¿Liv?
Se acerca y hecho mis brazos alrededor de su cuello.
--¿Son lágrimas de felicidad?
--Son buenas, definitivamente. Son buenas.
   No tiene que ser malo para mí, incluso si logran encerrar a ese bastardo o no. No puedo seguir escondiéndome en mi habitación porque estoy demasiada asustada. Soy poderosa; Tuve muchos muros, y logré derrumbarlos todos. A este punto, después de toda la lista de cosas por las que pasé, como el accidente y el tipo siendo el padre de Aisslin, etcétera, etcétera.
  No hay ningún muro que no pueda derrumbar.




-Sthep Stronger.

Lo puse tarde porque acabo de terminar de escribirlo justo ahora. Creo que este es el penúltimo capítulo. Soy un desastre.  No sé.

jueves, 8 de mayo de 2014

After Jude. Capítulo 1.


your irresistible eyes | via Tumblr
After Jude. Capítulo 1. "Jude"


Entro a clase como los demás: arrastrando los pies y con suspiros de cansancio mientras quito mi cabello castaño oscuro (que muy bien puede hacerse pasar por negro) de mi cara. Esto es lo que pasa cuando es lunes, por aproximadamente las primeras tres clases. Y odio que esto pase cuando es lunes, porque empiezo con Morgan. Y hay algo que todo ser humano en esta universidad tiene que saber sobre el señor Morgan: Puede ser tanto un soñador como un cabrón.
 Ni siquiera me metí en Escritura Creativa, sino en Periodismo. Alguien allá arriba decidió que teníamos que tomar su clase, como si necesitásemos ser más… bueno, creativos.
Como si hubiera tanta creatividad en un artículo político.
   El señor Morgan está ahí esperando recargado en el escritorio de espaldas y con los pies cruzados, con una taza de té en sus manos. Nos sonríe, porque tiene esperanza en nosotros. Pero no somos escritores con los que suele trabajar; No estamos hechos de palabras mágicas y no vomitamos arcoirirs cuando el polvo de hada nos cae mal en el estómago. Somos ordenados, con palabras inteligentes y una necesidad de decir la verdad.
  Morgan aplaude una vez para llamarnos la atención.
--Muy bien, jóvenes. Sé que estos dos últimos meses no han sido de su agrado, pero lo estamos haciendo muy bien. Hemos logrado abrir algunas mentes suyas pero demostrar una vez más algo que ustedes ya sabían: La importancia de las palabras. Pero no sólo palabras en general; No una aburrida descripción o un diálogo; Estamos aquí para hablar de sentimientos. Acerca de la ira y la felicidad, así como todos esos sentimientos que nos sacuden. Estamos aquí para ponerles palabras.
     Hemos escuchado este mismo discurso sólo tantas veces. Lo hace cuando nos pone algo difícil y nos quiere animar. El hecho de que lo esté haciendo incluso antes de decirnos qué es, o que lo haga incluso cuando acabamos de entrar, no significa nada bueno. Carajo, ahora estoy perturbada.
--En este tiempo lo han hecho bien, muchos de ustedes. Han logrado plasmar las emociones más intensas en papel, y estoy orgulloso. Pero es tiempo de que escriban algo…, algo mucho más importante y oscuro. Estamos hablando acerca del núcleo del universo aquí. De él empiezan y terminan las cosas. Vamos a escribir del dolor.
  Esperamos.
Y esperamos.
Y esperamos un poco más.
Finalmente, ya que sé que nadie lo va a hacer, abro mi boca:
--¿Eso es todo?
Me mira con esa chispa en sus ojos. Sus ojos oscuros  brillan intensamente y cuando sonríe se le marcan arrugas alrededor de los ojos, justo como ahora.
--Usted piensa que es fácil, ¿No, señorita Cross?
Me encojo de hombros.
--Es sólo dolor. ¿Qué más puede ser?
  Me gusta el señor Morgan. Está tan lleno de esperanza. De alegría. En todos; En nosotros, en la humanidad. Pero no se corta un pelo de la lengua cuando consta de criticar trabajos porque “No reflejaba con claridad el sentimiento”, o porque “La redacción era tan horrible como mi suegra en traje de baño”.
--¿Ha sentido el dolor alguna vez, señorita Cross? No me refiero al dolor de perder a una mascota o no haber sido invitada al baile de graduación. Me refiero al dolor real. El tipo que te quita la respiración y que te hace doblarte en dos hasta que sientes las astillas saltando y finalmente te rompes. El tipo de dolor en donde no puedes encontrar un hilo lo suficientemente largo en el mundo para coser todo el daño. Ese tipo de dolor. ¿Lo ha sentido?
  La emoción y seriedad que muestra en sus ojos es como una obra de arte.
Mi boca de repente se siente como cemento.
Me le quedo mirando sin ofrecer una respuesta, pero ahora ambos sabemos que sí. Demonios, sí.
--Esto es todo lo que van a hacer clase; Ustedes van a escribir algo muy íntimo, algo muy detallado y sin censura acerca del dolor. Acerca de cómo les afectó. No tengan miedo a exponerse. No tengan miedo a escribir. Y puesto que sé lo que les estoy pidiendo, tiene un mes para hacer este ensayo. Recuerden. Y escriban sabiamente.




                                                                        





Mi compañera de cuarto, Terra, no está. Probablemente está con su novio por ahí.
No siempre fui su compañera de cuarto, sólo que su compañera tuvo una transferencia y a mí me asignaron a esta habitación con ella. Me gusta vivir con Terra: Es tranquila y amble. Pero quiero matarla cuando pone música Country muy temprano en la mañana.
Ahora, aprovecho que estoy sola y me siento en el escritorio viejo de madera astillada, pensando en Morgan y su estúpido ensayo.
Dolor.
Una palabra de cinco letras que significan tantas cosas.
Saco la laptop de mi mochila y la pongo en el escritorio. Abro la tapa y la prendo. Cuando finalmente abro el Word y pongo la fuente que quiero…, me quedo observando el palito parpadeante en la pantalla.
Está ahí. Y luego no está. Y luego aparece de nuevo.
Cierro los ojos y suspiro.
Palabras.
 Yo sé qué es el dolor. Lo sentí hace dos años en casa. Me tomó y me dobló hasta romperme. Tomó a muchos de nosotros y no nos dejó ir hasta después de un tiempo. E incluso ahora, no estoy segura si alguna vez me dejó, o si yo lo dejé ir a él.
 Todas las mañanas, me levanto, y antes de poner maquillaje sobre mi rostro y prepararme para empezar otro día, pienso acerca de él.
  Acerca de Jude.
Por un segundo, pienso que no lo voy a hacer. Escribir el ensayo, me refiero. No quiero recordar el dolor. No quiero sentirlo de nuevo de la manera en que me golpeó tiempo atrás.
 Pero me encuentro a mí misma anhelando contarle a alguien.
Todos los posibles inicios de mi ensayo empiezan a revolotear en mi cabeza, y no sé cómo comenzar. Así que decido empezar desde el principio. 



Me di cuenta de la existencia de Jude un día de septiembre en la iglesia, irónicamente.
Probablemente no lo hubiera encontrado nunca ahí, pero esta vez era diferente: Su abuelo había muerto. Mi tío me había dicho en la cena la noche anterior mientras me pasaba el pan. Dije lo que se esperaba decir de mí, que lo sentía. Supongo que es difícil sentirte realmente afligida cuando tú no conoces a la familia, pero era diferente para mi tío, siendo un padre y todo eso. Ya sabes: Todos somos hijos de Dios y por lo tanto somos hermanos.
 El punto es que intenté sentirme afligida la tarde en que se llevó a cabo la misa. No afligida como la esposa, con ese llanto descontrolado y la cara hinchada. Afligida como una chica que conoció a la familia; Preocupada y apagada. Afligida como… Bueno, no como su hijo.
Su nombre era Jude.
Aquella noche en la misa de su abuelo, fue de hecho la primera vez que me fijé en él. Déjame decirte algo sobre Jude: Todo el mundo en la escuela sabía quién era. Era jugador de Lacrosse, no muy guapo como se espera que un jugador estrella de Lacrosse fuera, pero lo suficiente. Destacaba por su constitución ancha. Hombros anchos, espalda ancha. Dos metros.
Y terriblemente solo.
Terriblemente sólo es una manera de describir a Jude. Era como el misterio de las chicas en la escuela. Yo estaba demasiado clavada con Nick en ese entonces como para fijarme remotamente en alguien más, pero esa noche Jude llamó mi atención porque… No estaba llorando.
No cara hinchada, no lágrimas, no ojeras. Ni un solo pelo fuera de lugar.
Al principio no lo comprendí, así que lo miré más tiempo. Pero Jude, oh, Jude estaba lejos en reparar que lo miraba fijamente. Porque se sentía alivido.
Cuando vi su expresión de alivio en su rostro, me sorprendí. Porque…Alivio. En el funeral de su abuelo. Su abuelo.
Déjame decirte que no había nada mal con Mark Perkins: Iba a misa todos los domingos y lo había visto ayudando a ancianitas con las compras, a pesar de que no podía hacerlo mejor. No tenía ningún rumor de engañar a su esposa, como el cuarto de los hombres en ese pueblo en el que estábamos estancados. Mark Perkins era hasta donde yo sabía una persona honorable. A mi tío le gustaba. Hombre, a todo el mundo le gustaba.
 Así que mi primer instinto fue pensar que Jude Perkins realmente era un bichito raro.
  Cuando miro atrás y me recuerdo a mí misma pensando en eso, tengo que cerrar los ojos porque no puedo soportar pensar en cuan equivocada estaba. Sobre Jude, sobre mi tío, sobre lo que creía.
 Pienso acerca de Jude todos los días de mi vida.




--S
thep Stronger.

Entonces me di cuenta de que he pasado cinco meses escribiendo Taken y aún no he sido capaz de terminarlo, y todavía falta (No mucho), y como no sé cuando lo haré porque últimamente escribirlo es muy difícil, voy a empezar a publicar After Jude.  :)
Bye.

Reseña: Vampire Academy, Richelle Mead.

Vampire Academy (Vampire Academy, #1)
Reseña: Vampire Academy.
Richelle Meda.
(Mira que se supone que sé inglés
pero no sé cómo prununciar su nombre.
Sé que el apellido de prinuncia como
Mid) ... (Pero hay que llamarla
Rachel)
Primer libro de 6.
(Con las portadas bonitas, no esas
cosas de VA)

No bajes nunca la guardia..
cuando el destino depende de ti.

Los damphir no pueden enamorarse. Son exclusivamente guardianes y están obligados a protegerse continuamente de las mortales amenazas de los strigoi (Los vampiros más violentos y peligrosos, los únicos que nunca mueren). Esto es un problema para Rose cuando descubre que su tutor en la Academia de Vampiros va a ser Dimitri, por quien se siente más que atraída. El único rival a su medida es también el único que puede ayudarla a salvar a su mejor amiga...






En lo que lleva de éste año he leído 35 libros y he reseñado como siete, así que me estoy poniendo las pilas. Por alguna razón he reseñado libros malos así que voy a empezar a traer los buenos. Uno de ellos fue este libro, que bien por el puntuaje de estrellas de Goodreads recibió 3 de 5, me gustó bastante y les voy a poner por qué.


  Había estado queriendo leer este libro por un tiempo. No sé si les he contado, pero tengo esta cosa de odiar algo al principio, y al final resulta siendo mi favorito. Me ha pasado con canciones y libros, y zapatos. Al principio me negaba a leer el libro porque ya había terminado con vampiros de la manera en que he terminado (Más o menos) con ángeles. Pero no he escuchado nada más que buenas cosas de esta saga y me emocioné rápidamente. Supongo que fueron las espectativas tan altas que me frenaron un poco con este libro.Quiero aclarar desde ya que eso no significa que fuese un mal libro, pero considero Vampire Academy un libro meramente introductorio para el resto de la saga.

Vampire Academy (Vampire Academy, #1)
Estas son las portadas VA
cosa.
Ya, que no está tan mal.
Pero simplemente no.
Vi la portada del 5 hoy y
es un asco.

Vampire Academy ha sido un libro comparado muchas veces con Mestiza, de Jennifer L. Armentrout, libro que pienso haber reseñado, y que puedo decir que es de mis sagas favoritas. No puse este hecho para hacer comparaciones feas y ésas. No me gusta ser esa blogger amargada que no le gusta nada. Hice este punto, porque... bueno, porque quería mencionarlo. Demándame. 
 El hecho de que sean ciertamente parecidos no me disgustó como a muchas de las personas, pero sí hay puntos exactos. Uno de ellos es la protagonista tan extremadamente diferente a todas las protagonistas que hemos visto en YA o en cualquier otro género. Rose es imprudente y divertida, y algo perra. Pero aún así leal y protectora con las personas que ama. Tiene esa capacidad de amar intensamente y preocuparse poco por sí misma.
  El segundo punto es que Rose cae por su instructor, pero supongo que vemos esto en otras partes.
Y les pondría otros, pero la verdad es que no importan, porque estos son los dos principales y los únicos que puedo recordar por el momento. Y voy a repetir de nuevo, porque lo encuentro necesario, que aún así son libros que me han gustado individualmente, y si has leído Mestiza (La serie Halfblood o Covenant, no estoy segura del nombre) no creo que te cause problema alguno como yo pensé al principio. Ahora, si eres un lector de mente cerrada, bueno...
Quiero poner en claro que no es una mala cosa.
Vampire Academy
Nueva portada en inglés
por la película, la cual no
llegamos a ver en México
O al menos no donde yo
vivo

Vampire Academy no tuvo un ritmo rápido. Se volvía lento algunas veces, pero no fue aburrido. Es un libro que empieza y termina con poca trama; siento que muchas páginas fueron para explicar su mundo, y por eso creo que es un libro introductorio. El romance fue poco, pero estuvo bien, y la protagonista fue en mi opinión lo mejor de todo, junto a esa relación intensa que comparten Lissa y Rose. Además, no sé si alguna otra persona tuvo este problema, pero tengo el libro en español y la traducción está medio rara a veces.
 Este es el por qué le di 3 de 5 estrellas en Goodreads.






-Sthep.

lunes, 5 de mayo de 2014

De The Fault In Our Stars




Sé que no viene al caso, pero me he terminado de re-leer Bajo la misma estrella y se me ha ocurrido de repente que la mamá de Hazel tenía tantas celebraciones que ni al caso como el Día de la Bastilla, porque sabía que probablemente su hija no iba a tener muchas navidades o Días de gracia y ésas.


    Así que simplemente pensé en pasar y comentarselos.
Es todo.



-Sthep.

Taken. Capítulo 15.

Untitled
Taken. Capítulo 15. "Orgulloso"

Mis ojos revolotean abiertos un par de veces. Veo el techo blanco y las cortinas a mi lado. Huele a desinfectante y a medicina.
Me siento tan cansada. Tanto que quiero cerrar los ojos de nuevo y dejar que el cansancio me tome y me arrastre hacia abajo.  Pero no aún. Quiero ver a mi alrededor, quiero absorber todo lo que pueda antes de caer de nuevo.
--¡Doctora, se ha despertado!
No me había dado cuenta de la enfermera hasta que sale por la puerta. Esa es la única cortina que está corrida y me da directo a la puerta de cristal, así que puedo ver el pasillo. Mis ojos se cierran lentamente de nuevo y unos segundos después cuando los vuelvo a abrir, veo caras familiares pegando sus rostros en el cristal.Dan. Ally. Nina. Maggie. Marcus. Jay. Lauren. Sierra. Tim. Derek.
El accidente viene a mi cabeza,  y quiero levantar una mano para asegurar que todo va bien, pero no puedo reunir la energía. Se acercan a la puerta, pero la enfermera y la doctora entran y los alejan.
Vuelvo a caer antes de que la enfermera pueda cerrar la puerta.




                                                                   ﮪ



La segunda vez que me despierto, siento que no he dormido nada desde la última vez.
Alguien me está hablando, pero aún no puedo abrir los ojos. Son simplemente demasiado pesados.
--… y tu novio no se ha despegado de la silla. Tu madre intentó que se fuera, pero ha estado aquí los últimos tres días, sólo yendo y viniendo para bañarse y conseguirse algo de comer. Bueno, como todo el mundo. Debo decir que nos has tenido muy preocupados. Siempre he pensado que no es justo que las niñas pequeñas como tu sufran estos accidentes. No deberías estar pasando por esto, cariño. Lo siento mucho. Pero parece que te vas a poner bien. Ya lo verás.
 Me obligo a abrir los ojos. Intento hablar, pero en vez de eso hago un sonidito. Eso llama su atención.
Es una mujer mayor, rubia y baja. Tiene pecas debajo de sus ojos.
--Estás despierta. Ya era hora, cielo. Aunque no es tu culpa: Te pusieron más sedantes de lo que deberían. Pero te dolía mucho, así que fue mejor considerado.
--Todavía—Susurro, arrastrando las palabras lentamente--, todavía me duele como el demonio.
Sonríe.
--Así es como debe de ser.
--¿Quién eres?
--Soy tu enfermera. Annabel Sheridan.
--Okey. ¿Entonces estoy viva?
--Pues sí. Viva y coleando.
 Miro las líneas del techo por unos segundos.
--Tuve un accidente de auto.
--Sí. Has estado dormida aquí por los últimos tres días.
--¿Maté a alguien?
--¿Qué?
--Cuando choqué contra alguien. ¿Maté a alguien?
  Ella estudia mi rostro por unos momentos y luego niega.
--Oh, no, niña. No chocaste contra nadie. Sino hubiera habido otras personas ingresadas, y no las hay. Tu archivo dice que te estrellaste contra un edificio.
--Oh, demonios. ¿Hice daños?
--Tú aquí semi muerta y de lo que te preocupas es de si hay daños--Se ríe--No. Según he escuchado, sólo el auto fue el que salió mal parado. Bueno, y tú. Tuviste una concusión cuando te trajimos y tuviste una hemorragia interna. Tengo que admitir que estabas muy mal; Dudamos por un segundo que lo lograrías, pero resultó bien. Sólo costillas rotas y unos moretones feos.
   Genial. Otras marcas feas para añadir a mi colección corporal. Simplemente maravilloso.
Me quedo quieta de pronto, mirándola fijamente, en cuanto la idea cruzó por mi mente. Me pregunto si ella vio mis heridas.
Su mirada de me dice que sabe lo que estoy pensando y que está triste.
--Yo no me las hice--Me defiendo, más a la defensiva de lo que pretendí--Nunca dependieron de mí.
Levanta las manos.
--No me debes explicaciones.
No contesto.
--¿Ellos han estado ahí afuera por mucho tiempo?
Asiente.
--Los he visto un par de veces y sólo van y vienen. Realmente no se han movido.
Suspiro.
--Genial--Digo con sarcasmo--Eso significa que los he asustado. Mierda.
Alza las cejas.
--Hija, estuviste a punto de morir. Claro que estaban asustados. ¿Esperabas otra cosa?
--No. Es sólo... Diablos. Les he dado suficientes sustos para toda la vida. Simplemente esperaba que fuera diferente. Esperaba mantenerme fuera de problemas.
Ella suspiró y me dio una sonrisa triste.
--¿Estás lista para ver a tu familia?
--Aún no. ¿Podrías llamar a una persona primero? Su nombre es Lauren.
    Annabel Sheridan asiente y se da la vuelta, abriendo la cortina brevemente para salir. Me quedo esperando, viendo las cortinas azules-verdosas de hospital, luego escucho pisadas. Aunque no son tacones. Y Lauren siempre lleva tacones.
  Quiero sentarme, o al menos recargarme sobre mis codos, pero mi cuerpo no funciona como un cuerpo normal últimamente. Me siento toda débil y perezosa, dispuesta a dormirme de nuevo.
La cortina se abre, y veo el rostro de Ally.
Ella mantiene la cortina abierta y se me queda mirando. Luego la cierra y se para frente a mí. Estoy a punto de decirle hola, cuando ella se hecha a llorar.
   Ally. Llorando.
No me jodas. Me siento terrible.
--Oh, no. No. No llores. ¿Por qué lloras? No llores.
    Se podría decir que es ella quién acaba de descubrir que el tipo que la traumatizó sigue por ahí en algún lugar y que estuvo a punto de morir.
--Lo siento--Me dice entre sollozos--Te juro que no era mi intención. Sé que yo no te conocía... o bueno, sí lo hacía. Sólo que no te recordaba. Pero ahora te conocí y luego no llegabas a casa y los policías llamaron a mamá en la madrugada y tu estabas muriendo...--Dice todo esto de golpe, sin comas, ni puntos, ni tiempo para respirar--Y me sentí muy asustada así que pensé en venir a decirte todo esto porque necesitaba que supieras que eres una hermana menor muy genial y no quiero que te pase nada y estaba muy asustada, Liv, estaba muy asustada. Pensé que ibas a morir. Pensé que te había conocido para perderte de nuevo.  Pensé que iba a volverme loca como Nina. Pensé... Pensé...
   Mi corazón empieza a dar volteretas por la maravillosa hermana que tengo frente a mí.
Tomo cada fuerza dentro de mí y estiro mi mano un poco para que ella la tome. Ally sorbe por la nariz y tome mi mano.
--Yo también pensé que iba a morir.
 Debí decir algo más emotivo. Algo conmovedor que le dejase saber cuán agradecida me sentía.
--Supongo que soy una chica con suerte--Le digo y sonrío para ella.
Ella sonríe también para mí, y entonces la cortina se abre.
Lauren.
Tiene la ropa que utiliza cuando no está trabajando, la ropa normal: Vaqueros y una blusa de sus favortias. Está toda arrugada y un poco mal acomodada.
  No es para nada como ella.
Noto que sus ojos están todos rojos y entonces mis ganas de pelear por no haberme dicho que él seguía ahí afuera se me quitan.
   Quiero consolarla.
--Ally, Nina y Dan me dijeron que saben que estás aquí y que no pueden creer que no les dijiste. Están molestos, y te sugiero que vayas a hablar con ellos.
   Ally asiente. Suelta mi mano y me da un beso en la mejilla antes de salir.
Lauren me mira.
--Hola, cielo.
--Hola, guapa.
Se desploma en el asiento enseguida de mi cama y toma mi mano.
--Fuiste tan imprudente.
--Lo siento.
--Podría estrangularte.
Río un poco, pero tengo que detenerme porque mis costillas me están matando, esas hijas de perra.
--Tengo que hablar contigoLe digo, seria.
Asiente.
--Aisslin llamó a Maggie después de que te fueras. Le dijo que te volviste loca cuando viste a su padre y después de que no contestases el teléfono, Maggie me llamó. La mujer estaba llorando a mares. Busqué sobre la familia de Aisslin, y yo… Lo siento, Olivia.
--Me mentiste.
--Técnicamente no lo hice. Sé lo que la creencia popular dice, pero no decir algo es diferente a decir una mentira.
--Entonces me traicionaste.
Hace una mueca.
--Eso es muy fuerte.
--La manera en la que me siento es muy fuerte.
Silencio.
--¿Por qué no me lo dijiste?
Suspira y mira al techo.
--Olivia, no fue hasta que te dije que todos habían sido atrapados y encerrados cuando dejaste de esconderte y dormir dentro de clósets. No me dejabas tocarte, no dejabas a nadie cerca, y sé que odiabas las pastillas porque te hacían dormirte, y cariño, déjame recordarte que dormir era un campo minado cada vez. No era un lugar seguro. Así que… no te conté. No me arrepiento. Hice lo que era mejor para ti.
  Miro su rostro determinado y firme.
--¿Por qué él no fue a prisión?
--Oh, cariño. No soy tan poderosa como tú piensas. No tan poderosa como él. La CIA lo protegía con garras y yo no podía hacerle daño. Lo siento.
--No te disculpes. Dios, todo esto es una gran mierda.
Frunce el ceño.
--Voy a hacer que te laves esa boca con jabón, jovencita. Probablemente ahora tienes otro apellido, pero por lo que a mí respecta sigues siendo una Farley y te digo desde ya que te tengo vigilada, Olivia Carrington Farley.
  Sonrío.
--Yo también te quiero.
  Annabel viene y me dice que me van a poner en esas habitaciones bonitas para mí sola.  Después de un rato el resto de mi familia (Suspiro por la palabra, y es algo bueno) vienen a saludarme. Creo que Nina llora más que nadie, incluso más que Maggie. Es por eso que es ella quien se queda conmigo mientras los demás van a darse un baño y a comer.
  Nina está acurrucada a mi lado en la pequeña camilla, pero soy tan pequeña que no es un problema.

Suelto la pregunta que me ha estado comiendo.
--¿Por qué Dan no vino a verme?
Ella voltea hacia mí y sonríe. La televisión sigue sonando, pero es ignorada.
--Oh. No te preocupes, estoy segura de que va a venir pronto. Dijo que iba a hacer algo rápido.
Asiento.
¿Pero qué puede ser más importante que visitar a tu moribunda casi novia?
 Parece egoísta pensarlo, pero qué demonios. Quiero a ese chico acostado a mi lado en vez de mi hermana mayor dulcemente histérica.
  Y de pronto, es como si mis pensamientos lo hubieran convocado.
Aparece con flores.
--No es ciertoSe me escapa, bufando.
Nina se levanta.
--De acuerdo, chicos. Iré a comer algo. Me muero de hambre. ¿Nos vemos en un rato?
--Adiós, pulgosaLe dice Dan.
Lo miro, y espero a que ella salga. Él luce horrible. Tiene ojeras enormes y su pelo es un desastre. Y su pelo nunca es un desastre, porque es Dan; El vanidoso y dulce Dan.
--Eres un cursi. ¿Por qué eres tan cursi?
Sonríe.
--Sé que te encanta.
Pone los tulipanes rojos en un mueble y se acerca a darme un beso. No es nada como la última vez, esta vez es más tierno, sin intenciones… calientes.
--Dijiste que íbamos a esperar un tiempoLe digo, más para molestarlo.
Frunce el ceño.
--Terminaste con ello cuando me besaste en tu sofá.
Me da un beso en la frente.
--¿Cómo estás?
--Como si me hubiera estrellado contra un edificio.
Sonrío, pero él no. Le jalo de la camisa un poco.
--Oh, vamos, Dan. Era para que sonrieras.
--Pudiste haber muerto.
--Pude haber muerto en muchas ocasiones pero no lo hice. Estoy viva. Eso es lo que cuenta.
  Frunce el ceño.
--Esto no me tiene tranquilo, Liv. ¿Te duele mucho?
--Un poco.
  Mentira. No puedo moverme sin sentir que me estrello de nuevo.
Parece saber que estoy mintiendo, pero no dice nada. Cambio el tema.
--¿Por qué te tardaste tanto en venir a verme?
Sonríe esta vez.
--¿Me extrañaste?
--No presiones.
Sonríe y me da otro beso en la frente. Después, cuando está a unos centímetros de mi cara, le toco el rostro.
--Te ves horrible.
Toma mi mano de su rostro y la besa.
--Me sentía horrible. Nosotros… No sabíamos si vivirías.
Entrelaza nuestros dedos.
--Yo tampocoLe dijeQuiero decir, mientras esperaba. Después de que me hubiera estrellado. Estaba bastante segura de que iba a morir. Estaba realmente segura.
  Suspira profundamente y esconde su cara en mi cuello.
--No creo que ni Marcus y yo te dejemos conducir de nuevo.
--No lo dices enserio, ¿Verdad?
Se queda en silencio.
--No pueden protegerme de todo.
--Podemos intentar.
--No quiero ser protegida de todo.
Gruñe en mi cuello.
--Nunca nos vamos a poner de acuerdo, ¿Verdad?
--No lo creoDigo.
  Alguien toca a la puerta. Veo a Jay ahí parado, con algo escondido debajo de su chaqueta porque hace bulto. ¿A quién quiere engañar? Se ve en todas partes.
--Por mucho que me alegra ver tu sexy trasero aquí, Dan, es mi turnoEntra a la habitación y de la chaqueta saca una bolsa con un bote de helado de fresa dentroLa compré en la tienda de la esquina. Nadie aquí se dio cuenta. Pensé que iba a ser más emocionante contrabandear alimento, pero ha resultado un fraude. No me siento como James Bond para nada.
   Ambos nos reímos.
Los tres nos ponemos a ver una de ésas películas que salen en la televisión miniatura de la habitación. Después de unos minutos, Dan llama a su mamá para dejarle saber que todo va bien. Conocí a la mujer vagamente cuando recientemente llegué. Maggie y Marcus me presentaron a muchas personas, y sé que ella fue una de ellas, pero en verdad no estaba prestando atención. No la he visto desde entonces.
   Tampoco he visto a Aisslin.
Jay de repente me da un codazo que me duele hasta el…
--¿Qué pasa, pequeña? ¿Por qué esa cara larga? Estás viva.
Lo miro, y se levanta para ponerse en el lugar de Dan: A mi lado.
--Lo sé, y me siento agradecida. En verdad. Es sólo… Tengo miedo, Jay.
--¿De qué?
--De qué va a pasar ahora. Con él suelto. El padre de Aisslin.
Se congela.
--Espera. ¿Ese hijo de puta es el papá de tu amiga?
--Sí.
--Santa mierda.
--Sí.
--Oh, mierda…
--¡Deja de decir eso! ¡Ya lo sé!
Cierra la boca.
--Oh, Livie. Lo siento. Ya me preguntaba por qué no la había visto. ¿Ella está…? No sé. ¿Enojada?
--No lo sé. No he hablado con ella. ¿Pero puedes imaginarlo? La persona que más quieres es un hijo de perra que tortura a niñitas.
  Aprieta la mandíbula.
--Me duele que te duela. Lo siento.
Cierro los ojos y asiento.
--Tengo miedo de perder a Aisslin también. Y tengo miedo de que él me haga daño de nuevoSusurro.
  Acaricia mi cabello.
--Nadie lo va a permitir.
--Me molesta que necesito ser salvada de nuevo.
--Oh, no. No. Tú te salvaste a ti misma, Liv. Pudiste seguir tomando esas pastillas y seguir en ese manicomio, volviéndote loca. Y no lo hiciste. Te pusiste junta. No sé cómo lo hiciste, pero te compusiste. Y te admiro por eso. ¿Me estás oyendo, Liv? Me siento orgulloso de ti.
  Sonrío, mientras el calor se extiende en mi pecho.
--Te quiero, Jay.
--Ya lo sé.
Río y le doy un golpe en el pecho. Luego lo abrazo, fuerte.
--Estoy cansada de perder a personas.
   Estoy viva. Me siento feliz por ello. En verdad, pero… Pero.
Todo está tan jodido.


                                                      





La mañana siguiente por la noche, es cuando me dejan irme. Puedo decir que están preocupados, pero no siento como para sonreír y actuar toda feliz para darles el gusto. Quieren ayudarme a salir por las escaleras, pero les digo que los voy a matar si lo hacen. No soy ninguna inválida.
  Dan me sigue hacia arriba, y cuando entro a mi habitación, inmediatamente me acuesto en la cama, cerrando los ojos.
--Liv, abre los ojos. Tengo una sorpresa para tiDice  Dan.
--Dan… ¿No puede esperar hasta mañana? Me siento muy cansada, y no estoy de humor. Lo siento.
--Pero ya lo tengo aquí. Sólo abre los ojos, cariño. Vamos, Liv.
Sonrío un poco al oírle llamarme Cariño. En ese momento sé que, después de todo, yo siempre tendré a Dan. Abro los ojos, y lo que veo son un montón de estrellas sobre mi cabeza.
  Como, literalmente.
Soporto mi peso en mis codos y me impulso hacia arriba, donde cientos de estrellas brillantes de plástico están pegadas.
  Me echo a reír.
Dan se acuesta a mi lado y me abraza.
--¿Te gusta?
--No puedo creer que hayas hecho esto por mí. Me encanta.  Gracias.
--Recordé que me dijiste que mirabas a las estrellas para recordar lo bueno que tienes. Para recordar que te sientes agradecida. Así que pensé…
  Me estiro para besarlo.
--Gracias.
Tal vez no todo está jodido.




-Sthep Stronger.
(Lo siento si no les gusta o algo. Últimamente se ha vuelto difícil escribir Taken. Estoy perdida)

jueves, 1 de mayo de 2014

Mini Reseñas: Las Aria's Montgomery de la literatura (¿Qué puedo decir? Soy fan de PLL)

A)

Slammed (Slammed, #1)
Reseña: Slammed.
Colleen Hoover
Primer libro de unos tres


Siguiendo la inesperada muerte de su padre, Layken, de 18 años, está forzada a ser la roca de su madre y de su hermano.
Por afuera, ella luce resistente y tenaz, pero por dentro, está perdiendo la esperanza.
Conoce a Will Cooper: El atractivo vecino de 21 años con una intrigante pasión por la poesía slam y un sentido del humor único. Con días de conocerce, Will y Layken forman una conexión intensa, dejando a Layken con nueva esperanza.
No después de una intensa primera cita, son golpeados hasta la médula*  cuando una revelación impactante los fuerzan a detener su relación. La interacción de diario se vuelve imposiblemente dolorosa mientras luchan para mantener la balanza entre los sentimientos que los empujan juntos, y el secreto que los mantienen separados.

*Expresión.
-Traducida por mí, ya sabes qué hacer.







B)


Losing It (Losing It, #1)
Reseña: Losing It,
Cora Carmack
Primer libro de muchos.

Cansada de ser la única virgen entre sus amigos, Bliss Edwards decide que la mejor forma de lidiar con el problema es perderlo fácil y rápido en un royo de una sóla noche. Pero sus planes son nada de simples cuando pierde la cabeza y deja a un chico hermoso desnudo en su cama con una excusa que nadie de medio cerebro se creería. Y si eso no es lo suficientemente vergonzoso, cuando ella llega a su primer día de clases de su último semestre, ella reconoce a su nuevo profesor de teatro.
 Ella lo dejó desnudo en su cama ocho horas antes.



-Yo traduje. Puedes tomarlo y eso.









C)
Easy (Contours of the Heart, #1)
Reseña: Easy, Tammara Webber.
 Tal vez sea el primer libro de una trilogía
o una saga o serie.
 No me importa.

Rescatada por une extraño.
Cazada por un secreto.
A veces, el amor no es fácil...

Él la había observado, pero no conocido. Hasta que después de un encuentro, él se convirtió en sus salvador. Hasta que el pasado en que él había trabajado mucho para superar, y el futuro en el que ella puso tanta fe, amenaza con separarlos.}}
Sólo juntos podrían pelear contra el dolor y la culpa, enfrentar la verdad y encontrar el inesperado poder del amor.
              











                        Puse a esta entrada de la manera en que lo hice (No voy a repetirla porque es muy larga y me da flojerita :p ) porque soy una fan de Pretty Little Liars y simplemente no puedo negarlo. Éstos tres libros son acerca de chicas que se enamoran de sus maestros y no los puse juntos para compararlos, es sólo que no había hecho reseña de ninguno y decidí ponerlos juntos. (Pero si se parecen en el aspecto de que caen por su maestro. Qué le vamos a hacer)
De los tres libros, A) es el que más me gustó. Cuando tomé B) pensé que me iba a encantar, porque, seamos honestos, la sinopsis es hilarante. La vi y yo dije algo que nunca jamás en este mundo pensé que iba a decir, pero lo hice: " LOOOOL" (No es insulto ni nada, es sólo que soy como una ancianita con mi vocabulario. Palabras como YOLO o LOL no caben), y finalmente, C)... Bueno. C) no dio para mucho.


Losing It (Losing It, #1)

B)
Losing It fue un libro  divertido y fresco que disfruté pero no terminé obsesionandome con él como honestamente pensé que haría. Tenía un lenguaje fresco y divertido (De hecho tiene una parte en donde menciona a Taylor Swift y yo estaba muriendo de la emoción) que lo hacía muy fácil de leer y los personajes estaban bien, pero no creo que es un libro del cual me acuerde en un tiempo. De hecho leí este libro el año pasado y ahora que estoy escribiendo la reseña a penas sólo puedo recordar lo que estoy diciendo ahora (O escribiendo, para el caso)






A)
Métrica (Slammed, #1)
Portada portuguesa
Pensé que no me iba a gustar mucho este libro. Simplemente lo tomé porque me gustó mucho un libro de la autora, Hopeless. Y aunque no fue tan broken-hearted (Por falta de una definición en español) como lo fue Hopless, tengo que decir que me gustó mucho. Porque no es sólo una historia de amor, es una historia acerca de la familia y el cáncer, y aunque no le di cinco estrellas, realmente me gustó mucho. Muy bien escrito, divertido y un poco desgarrador en algunos puntos.






Easy

C)
Aburrido.
Es la única manera en que puedo definir este libro. Es el último de los tres libros que me gustó. Personajes normalitos, con una trama lenta que se alargaba y se alargaba y aunque el libro no es muy grande se me hizo eterno de terminar. Déjame decirte, amigo, que leerlo no fue fácil.Es una decepción porque en verdad tenía mucha fe en este libro y estaba segurísima de que lo iba a amar, pero estas cosas pasan a veces, supongo. Igual intenté leerme otro libro de la autora (cuyo nombre no recuerdo, pero la portada son dos manos tomadas. Algo de Lines) y tampoco pude apreciarlo. De hecho no lo terminé. Así que no creo leer algo de la autora en algún tiempo.




Éstas fueron las Arias Montgomery's de la literatura.


-Sthep.