martes, 16 de julio de 2013

Fade. Capítulo 7.


Súbito Devaneio | via Facebook
Fade. Capítulo 7.

La libreta. Página 7:
A veces nuestra gran debilidad es también nuestra mayor fortaleza.

--
Sophie, es sólo una noche.
Observo cómo Sophie mete todo el contenido de su bolsita de baño en una bolsa mientras intento leer un libro.
--Esto es lo que ocupo para una noche.
Ella mete las latas en la bolsa y los cosméticos.
--¿Qué llevas tú, de cualquier manera?Dice con recelo, mirando la pequeña y semi vacía bolsa de lona en los pies de mi cama.
--Mi pijama, un cambio, mi cepillo de dientes. Lo necesario.
Frunce el ceño.
--¿No usas crema para peinar? Ni siquiera llevas un cepillo.
Dejo que ella empiece a hablar sobre las miles de manera que sabe que mi pelo quedará más brillante y sedoso, mientras yo me giro a Cora, quién ve un anime-dorama-cosa en su laptop. Le pregunto una vez más si quiere venir. Y una vez más, ella sacude su cabeza en negación.
  Es una de las cosas por la cual ella se parece a mí; Está feliz con la soledad. No le importa. Sophie es otra cosa. Ella no nos habla a menos que en verdad no tenga absolutamente nada qué hacer.
--¡Estoy lista!Sophie chilla, cerrando el cierre de su bolso rosa fosforescente.
Dejo el libro en mi cama y me levanto. Cinco minutos después estamos caminando lado a lado hacia la habitación de Marina, que está casi al otro lado. Supongo que tiene que ver con que son mayores que nosotras.
  Ayer, no pensé que diría esto, pero estoy feliz que Sophie venga conmigo.
Porque tengo un plan. Es el único. No tengo un plan B, así que tiene que funcionar.
--¿Entonces An estaba saliendo con Alex?Le pregunto.
Ella asiente distraída en su celular.
--Sí. Aunque pensándolo bien, no sé. Tal vez sólo se estaban enrollando. Johanna no me quiso decir mucho de eso. Pero, quiero decir, qué patético. Regla número uno: No te enrolles con el crush de tu BFF. ¿Es que ese chico estaba muy bueno?
--EstáDigo, mirando su imagen en mi menteDe una manera infernalmente peligrosa.
Sophie me mira.
--¿Ya lo has visto? Espera, ¿infernalmente peligrosa? ¿Y eso qué significa?
Pero no tengo qué contestar, porque entonces ya estamos en la puerta de Marina. Toco la puerta y segundos después Kate sale. Sonríe y nos deja pasar.
  Aquí es cuando dejo que Sophie entre primero y yo rápido deslizo la pequeña libreta y lápiz bajo una maceta enorme.
 Impecable.
 Media hora después, ellas están en pijamas divirtiéndose y  riéndose con historias que cuentan (excepto An, que tiene los audífonos puestos y nos ignora categóricamente). Yo me excuso para ir al baño, y al salir de la habitación con mi pequeña pijama de short y top puesta, me agacho y disimuladamente tomo la cámara de Sophie. La escondo en la maseta al lado de la puerta. Espero unos segundos.  Me vuelvo y la abro, asomando la cabeza a la habitación.
--¿Sophie? Tu amiga pelirroja pasó por aquí. Dice que es urgente que la encuentres en su habitación.
Sophie se vuelve hacia a mí.
--¿Rachel?
Asiento, recordando a la chica con ella el día anterior.
--Te recomiendo que te apures. Estaba hecha un mar de lágrimas. Estaba teniendo una gran crisis.
Ella asiente y se levanta, aún mirándome. De hecho todas las miradas están puestas en mí. A excepción de An. Qué se puede hacer.
--¿Y tú cuando saliste?Pregunta Kate.
--Hace un momento. Voy al baño.
Sophie sale y yo cierro la puerta tras ella, dirigiéndome hacia el pasillo del baño. Cuando veo que está fuera de vista, me deslizo hacia la maceta. Debajo tomo el cuaderno y la pluma.
  Mi letra es cursiva y delgada, así que me toma un minuto hacer la frase con letra gorda y grande. Ha salido muy bien, a decir verdad:

Sé sobre Serena y Cassidy.

Tal vez esto es estúpido. Tal vez este plan es estúpido, tal vez ni siquiera vean el papel, tal vez lo hacen y de alguna manera saben que soy yo, tal vez se lo tragan pero no dicen qué pasó con ellas dos y entonces no tendré nada.
   Pero supongo que prefiero saltar y caer a no haber saltado nunca.
Tal vez.
Mi respiración sale temblorosamente de entre mis labios y me levanto aún con la nota en una mano, tomando la cámara de la maceta y agachándome frente a otra, en la esquina del otro pasillo. La prendo y la acomodo entre las ramas, apuntando a la puerta y ocultándolo a la vista para que nadie lo vea.
  Aprecio el bonito diseño de la cama, pensando en que mis padres con dificultad me permitían el celular.
Un dolor se instala en mi pecho y lo desecho para ponerme a hacer mi trabajo. Es entonces cuando me acerco sigilosamente y dejo el papel frente a la puerta. Y entonces de la nada golpeo la puerta con el pie causando un sonido de un golpe sordo.
Me deslizo hacia el pasillo de la maceta con la cámara de Sophie y me escondo detrás de la pared.
Y espero.
 Al principio, nada.
Así que espero unos segundos más.
Dejo que mi respiración salga suavemente por mi boca mientras de despego me la pared con decepción. En eso, oigo la puerta abrirse.
--¿Pero quién demonios está molestando en mitad de la noche, estúpidos fenómenos?Por supuesto esa es An.
Escucho algunos pasos, y luego silencio.
“Descubrieron la cámara”, me grito mentalmente con pánico, “¡Vieron la cámara!”.
--Probablemente fue una broma de AlexComenta Kate.
--Estúpido subnormalSisea Marina por lo bajo.
--¡Si crees que esto es divertido, pedazo de mierda, verás cuánto me voy a reír cuando patee tu inútil y patético trasero! ¡Eso sí va a ser divertido!An vocifera.
--An, despertarás a alguienLa voz de Kate resuena en mis oídos, algo preocupadaTranquilízate, ¿De acuerdo? Vamos adentro. Esto no vale la pena.
Ella no dice nada.
--Está bienAccede, un poco más calmada.
  Todos necesitamos a alguien que nos haga detenernos en nuestras vías y pensar. Supongo que para An, Kate interpreta ese papel. Creo que estoy feliz de ello, porque me abruma la cantidad de malas palabras que ella puede soltar. Y no me ayudaría el hecho de que despertara a todo el mundo.
 Oigo la puerta chirriar y pasos.
¿Qué? ¿No vieron el papel? ¿Qué no miran abajo?
Estoy furiosa por unos segundos, hasta que oigo la voz temblorosa de Marina:
--¿Chicas…?
--Vamos, Mar. Le daremos una golpiza a Álex mañana. Tenemos que dormir. Y por cierto, creo que a esa chica le ha dado diarrea. Se fue hace como… muchos minutosAn se burla.
--No le darás una paliza a nadieReprende KateBien sabes que él puede venirse en nuestra contra, finalmente. Y deja a Isabel en paz.
An bufa.
--Chicas…--Intenta de nuevo Marina.
--¿Qué?Responden las dos, casi sincronizadamente.
--Miren.
Entonces, silencio.
Un silencio embriagador que se extiende por el aire, haciendo que me impaciente.
Por favor, Marina, por favor.
Y entonces An rompe el silencio de la única manera en que sabe cómo hacerlo:
--Mierda. ¡Mierda, mierda!
--¿Qué…?Kate comienza, pero luego se traga sus palabras.
--¿An? ¿Qué es esto?Llora Marina, asustada.
--¿Qué crees que es, idiota? ¡Alguien lo sabe! ¡Alguien lo sabe y estamos arruinadas!
Marina hace un ruidito ahogado con su garganta.
--AnAdvierte Kate una vez más, sólo que esta vez no con tranquilidad, sino con autoridad en su vozDebe de ser CarterContinúaDebió de colarse al instituto. Esta cosa nunca ha cumplido con las normas de seguridad que deberían.
--NoAn levanta la voz con ferocidadNo. Yo compré al tipo. Me prometió que no haría una historia. Que me dejaría en paz. A todas nosotras.
--Ese estúpido reporteroSe lamenta Marina--¡Llámale, An, pídele una respuesta!
Entonces oigo la puerta abrirse y a alguien entrar al cuarto. An, supongo.
Pero ella sigue ahí. Lo compruebo cuando escucho su voz.
--Tal vez se lo dijo a otro reporteroKate consideraA un compañero.
--Por su bien espero que  no. Tenemos un trato.
--An…
--Ya lo sé. Pero su palabra es lo único que tengo.
Entonces alguien sale de la habitación. Marina.
--Aquí tengo tu celular, An. Voy a marcar.
Las teclas empiezan a sonar.
--¿Pero cómo saben lo de Serena, si apenas nosotras estamos conscientes?Pregunta Kate, con una nota de algo desagradable en la vozTodos piensan que fue un suicidio. Sólo un pequeño grupo de personas sabíamos que no lo era.
--No lo sé. Pero si ese alguien lo cuenta, Kate, empezarán a buscar. Eventualmente, encontrarán. Será nuestro fin.  No podemos permitir que esta persona quién sea que sea esté involucrada.
--¿Qué hacemos, entonces?
--Espera. Hey, Mar, ¿Te contestó? Pásame el celular.
Después de unos segundos, la voz de An se eleva sobre el silencio.
--Carter. ¿Qué mierdas crees que haces? Hicimos un trato.
Hace una pausa.
--Ah. ¿Entonces no fuiste tú quién se coló en mi colegio para amenazarnos?Su voz destila sarcasmo.
Otra pausa.
--Si me entero de lo contrario, Carter, te irá mal. Recuerda quienes son mis padres. Recuerda que te voy a hundir.
Ella cierra el teléfono en un movimiento rápido.
--Bueno, esto no tiene nada que ver con Carter, así que contestando a tu pregunta, Kate, entonces tendremos que comprarlo también. Y como mi cuenta está vacía, chicas, ahora les toca a ustedes manipular las cuentas de sus padres.
Alguien suspira profundo.
--¿Y cómo nos comunicaremos?Pregunta Kate.
--Este sujeto nos hará llegar la manera.
--¿Cómo lo sabes?
--Porque obviamente algo quiere de nosotrasResponde con fastidio en su voz.
--Hay que tener un plan BDice MarinaSi ésta persona decide contar la verdad sobre la muerte de Serena… ¿Qué haremos?
--Si alguien se entera que sabemos algo, tan siquiera la más mínima cosa acerca de Serena, no tendremos un plan B. Así de simple. Estaremos arruinadasAn respondeAsí que hay que rezar. Y averiguar los números de ésas cuentas. Dios, menos mal que nuestros padres tienen dinero.
--¿Qué tal si no quiere dinero?Pregunta Marina.
--¿Qué más podría querer?An le responde, escéptica.
Es ahí cuando yo salgo de mi escondite y sonrío.
--La verdadRespondo.
El aire se vuelve frío y ellas dejan de respirar, inmovilizadas en sus lugares por unos momentos. Yo aprecio su agonía en silencio: La manera en que Marina se abraza a sí misma, cómo Kate está recargada contra la pared con cansancio y como An aprieta su celular en una mano.
   Varias emociones cruzan por sus ojos hasta terminar en el vacío. En la confusión.
--No quiero dineroContinúo suavementeNo quiero nada más. Quiero saber la verdad. Es todo.
El fuego de An quema el hielo alrededor y me apunta con un dedo, diciendo:
--¡Tú, pequeña perra! ¡Yo sabía! ¡Sabía que no ibas a traer nada bueno!
Parpadeo ante el insulto, pero no retrocedo.
Kate y Marina reaccionan, finalmente.
--¿Tú has hecho esto?Pregunta Kate con incredulidad--¿Por qué?
Marina se ve extrañamente confundida. Siento un poco de lástima por ella.
--¿En el baño, ayer? Yo estaba ahí. No me gusta saber que hablan de mí a mis espaldas.
--Nadie va a creerteDice An, con veneno en su bocaSi tú dices algo sobre lo que has oído a alguien, ellos no van a creerte. No tienes nada en nosotras. Así que mueve tu pequeño y huesudo culo de vuelta hacia tu habitación y mantente alejada de mis chicas, ¿Entiendes?
 Parpadeo de nuevo y frunzo el ceño.
Qué mala.
--Sé que nadie va a creermeRespondoEllos ni siquiera saben que existo. Pero es diferente si lo oyen salir de sus bocas.
An deja salir una risa ácida.
--¿Y crees que nosotras vamos a hablar?
Me encojo de hombros.
--Yo lo han hecho, de cualquier manera.
--¿A qué te refieres?Finalmente habla Marina, con voz temblorosa.
--Las tengo.
Camino hacia la maseta y saco la pequeña cámara rosada de su escondite. Ellas miran con incredulidad el artefacto cuando yo le pongo pausa y sonrío.
--PerraMurmura An.
--No puedes hablar sobre nada de esto, IsabelMarina me mira a los ojosEstaríamos arruinadas. Por favor.
Bajo la cámara y las miro.
--Yo no diré nada a nadie… Claro, siempre y cuando me digan la verdad. Acerca de Serena y Cassidy, sobre Alex, sobre qué tengo que ver en ello. Estoy harta de que las personas jueguen a mis espaldas. Que oculten cosas. Necesito saber.
--Pequeña mocosa, voy a destruirte, tú hija de…--An comienza, pero se detiene cuando Kate pone una mano en su brazo.
Kate habla:
--Sólo la verdad.
Asiento.
--Es fácil. Sólo quiero la verdad.
Marina ríe agriamente y dice:
--La verdad no tiene nada de fácil, Isabel. La verdad no te libera. No en este caso. Escúchame, tú no quieres meterte en esto. Tú no quieres saber.
 Más de lo que alguna vez ella podría saber.
--Creo que es mi decisión.
--Una vez que lo hagasAmenaza KateNo hay un camino de regreso.
--Compartiré el secreto con ustedes.
--Te mataré antes de que sepas qué está pasandoSisea An.
La miro a los ojos y veo la furia en ellos. Kate aprieta su agarre.
--Si contamos, entonces te largarás, ¿De acuerdo? No hablarás con nadie. No conmigo, ni con An, ni con Marina. Y definitivamente no con Álex.
Me pregunto qué tanto tiene que ver Álex en este asunto, pero supongo que estoy a punto de saberlo.
--Sabes que no lo haráEscupe AnSabes que quedará atrapada en esto con nosotras. Tú lo sabes.
--Lo sé.
--¿Entonces?
--No tenemos otra opciónSe gira hacia mí--¿Cómo sabemos que cuando te lo hayamos dicho no publicarás ese video?
--Tienen mi palabra.
--Y una mierdaAn ataca de nuevo.
--No es suficienteKate intentaQuiero la cinta.
Marina se acerca a An y a Kate, aún con los brazos alrededor de sí misma. Entonces, a pesar de los insultos y el mal humor, An la toma del brazo y la acerca a ella, mirándola con una chispa protectora.
  Es ahí cuando me doy cuenta de a lo se refería Marina cuando la conocí: An está a cargo, porque ella es la más protectora de las tres. A pesar de toda la palabrería, el punto débil de An, son ellas.
  Haría cualquier cosa para protegerlas.
--No.
An levanta las cejas.
--¿No?
An abre la boca pero Kate la corta y habla:
--No podemos depender de tu palabra.
--Pero es lo único que tienen. Por otro lado, si ustedes deciden que no van a hablar… bueno, me pregunto qué pasará con todas ustedes. Qué desastres causaría la verdad. Cómo cambiaría su vida su ésta cinta terminara en la policía.
  La mirada de An vuela a la mía con verdadero odio.
--No tengo nada contra ustedes. Sólo quiero la verdad. Entonces dejaré sus vidas como estaban antes.
Hay un momento de silencio.
--DiosMarina susurra, pegada a AnMe recuerda tanto a Cassidy. La misma chispa manipuladora en sus ojos.
¿Isabel, manipuladora? ¡Siguiente chiste! No pueden hablar enserio. ¿Isabel? ¡Vamos!
--¿Entonces?Presiono.
Kate mira a An, porque sé que ella tiene la última palabra, al final.
--Espero que cumplas tu palabra, chica.
Es ahí cuando me doy cuenta de que he ganado.
--¿Quién empieza?Sonrío.
Ellas se miran entre sí, y luego a mí.
--¿Por dónde quieres empezar?Pregunta Kate, paciente.
Creo que, en otras circunstancias, podríamos llegar a ser amigas.
--Desde el principio.
Hay otra pausa, y entonces Marina habla, deslizándose por la pared hasta quedar sentada en el suelo. Kate sigue su acción, así que yo también lo hago, enfrente de ellas, pero An sigue parada, mirándome con desconfianza.
--Éramos más antesComienza MarinaEl año pasado. Había dos más. Cassidy y Serena. Éramos amigas. Un día… Un día, la encontraron en su habitación muerta. A Serena. La policía pensó que fue un suicidio, pero nosotras sabíamos mejor. Ella no se había quitado la vida.
--¿Cómo lo sabes?
--Ella huía de algoAn dice, recargándose en la pared y cruzando sus brazos sobre su pechoTemía de algo. Pero nunca supimos qué era. Nunca nos contó. Además, ella nunca se habría hecho eso a sí misma. Ella tenía sueños. Iba a ser pintora. Ella quería ir a ese estúpido museo enorme en Francia. Quería hacer tantas cosas. Y ella no era de ese tipo de personas que se rendían.
--Por eso supimos que ella simplemente no se había suicidadoKate añadeAlguien más había hecho eso. Pero no lo sabemos. Nadie sabe.
Sacudo la cabeza, con incredulidad.
--¿La policía simplemente la dio por suicida?
Marina asiente.
--Imagino que fue un gran choque para Ahsford.
Kate niega con la cabeza.
--No, ellos nunca se enteraron.
--¿Cómo?
--Los únicos que sabían de la muerte fue la policía, la directora, las dos chicas compañeras de cuarto y sus padres. La directora no quería perturbar a la escuela por una niña deprimida que acabó con su vida, así que no lo hizo. Hizo que los padres fingieran que habían transferido a Serena a otra parte, a otra cuidad, a una escuela. Se las arregló de alguna manera para que no saliera en los medios. Por eso probablemente tú nunca escuchaste nada de eso. Y las dos chicas también fueron transferidas. Pero eso fue cosa de los padres, más que la directora. A ella le gusta la discreción.
--¿Qué pasó con Cassidy?Presiono.
Marina sacude la cabeza.
--Por alguna razón ella era muy sensible cuando se trataba de muerte, ¿Sabes? Serena era su amiga, y entonces estaba muerta.
  Lo entiendo. Vivian y Cam acaparan todos mis pensamientos.
Oh, Isabel, lo siento.
--Le afectóMucho, continúo MarinaAsí que empezó a salir con Alex.
--Esperen, esperen. Retrocedan un poco. Ustedes estaban diciendo que si se enteraban sobre Serena iba a afectarles. ¿Cómo podría hacerlo si no saben quién pudo haberla matado?
An sacude la cabeza.
--Niña ingenua, ¿No lo entiendes, verdad? Si alguien llegara a saber que sospechamos de un asesinato, la prensa se irá sobre nosotras, intentarán culparnos, porque somos las únicas involucradas. Sus amigas. Si nosotras salimos afectadas por esto, afectará directamente a nuestros padres.
Levanto las cejas.
--¿Sus padres?
--Sabes que estamos en Ashford por una razón, ¿Verdad?Marina dice.
--Porque… es una escuela para ricos. Y supongo que ustedes son ricasDigo con voz titubeante.
Kate niega.
--Lo es. Pero no es por eso que estamos aquí. Nosotras estamos matriculadas en Ashford por la seguridad, Isabel. ¿Sabes quiénes son nuestros padres?
--…No.
--Por ejemplo, el padre de An es Nicholas BrownContinúa Kate, haciendo una pausa para que yo reconozca el nombre.
Pero no lo hago.
Tal vez sea un actor o cantante, pero yo no tengo manera de saberlo. He estado enterrada en la vida de Isabel por tanto tiempo que he estado perdida.
--¿Qué tú no ves las noticias, no lees los periódicos? Tus padres al menos debieron hablar sobre ello alguna vez.
Niego.
--Lo siento. No me suena.
--Está en campaña para la presidenciaMe informa An, sin darle tantas vueltas como KateY mi mamá fue senadora, se acaba de retirar.
--Oh. ¿Qué hay sobre ustedes dos?
--Mis padres son senadoresKate sonríe.
--Mi hermana mayor es actrizTermina MarinaEl año pasado ella ganó un premio. De esos importantes, no recuerdo el nombre. Mis padres me ingresaron a Ashford porque mis compañeros de escuela me acosaban. Pensaron que estaría mejor con personas relacionadas conmigo.
An vuelve su cara hacia la mía.
--Y luego están las personas como tú. Pequeñas niñas  cerebro de clase media con beca que tienen el sueño de convertirse en alguien importante. Física, escritora, doctora. ¿No es eso por lo que estás aquí?
   No sabe ni siquiera una cosa acerca de mí. Sin embargo, yo… No quiero decirles aún sobre Isabel y yo.
No le contesto.
--Por esto no podemos dejar que la prensa acceda a nosotrasExplica MarinaSería un desastre para nuestra familia. Allie  no necesita problemas con la prensa otra vez. El año pasado tuvo un asunto con ellos y no necesita que una noticia escandalosa sobre un asesinato en el que su hermanita está involucrada. Si ellos se dan cuenta de lo que sabemos sobre Serena… o lo que pensamos que sabemos… No habrá un camino de regreso. An esquivó la bala tiempo atrás, cuando un miembro de la policía pensó que tal vez nosotras escondíamos algo. Pero como siempre, se las arreglóSonríe.
 An no nos mira a ninguna de nosotras.
-- Y todavía no hemos hablado del hecho de que el tipo que pudo haber asesinado a Serena vendrá tras nosotras si se entera que sabemosContinúa.
--Eso no lo sabemosSe apresura a decir Kate, empujada a mantener la calma.
--Sabes que es probable. Hay personas en el mundo que harían lo que fuera por mantener sus pequeños sucios secretosAn discrepa.
--Como túRemarco en algún momento de estupidezEstás contándome todo esto porque quieres mantenerlas a salvo.
 An me dirige una mirada enviada directamente desde el infierno y luego la aparta de mí.
Ups.
--Entonces, ustedes están aquí por la seguridad. ¿No se han dado cuenta que es un asco?
--No por ese tipo de seguridadMarina me explicaEstamos aquí por Cassandra Terrance, la directora. Ella es la seguridad.
--No lo entiendo.
--Sabemos que la seguridad de la escuela es bastante normal. Pero estamos aquí porque Cassandra es una mujer dura, aunque no lo parece. Si la prensa o algún otro idiota intentan meterse con alguno de nosotros, ella los patea. Con ella, cualquier famoso estaría más seguro que cualquier miembro presidencial. Es lo que nuestros padres quieren para nosotras.
Asiento.
--Entiendo.
--Ya era horaAn gruñe bajito.
Kate suspira.
--Cassidy se acercó a AlexLes recuerdo, intentando avanzar--¿Qué pasó después? ¿Por qué Alex es tan importante?
 La mirada de Marina se endurece.
--Ése imbécil.
--¿Qué hay con él?
--No lo sabemos. Ese es el problemaAn dice con tono frustrante.
--¿Eh? --Muy bien. Ahora sí estoy confundida--¿Están odiando tanto a alguien por nada?
Kate sacude la cabeza.
--An no se está expresando bien. Cuando conociste a Alex, ¿Qué pensaste?
Pienso sobre la pregunta.
--Que no me gustaba.
Marina frunce el ceño hacia mí.
--¿Enserio? Cuando yo lo vi la primera vez pensé que quería follármelo.
Rasco mi brazo, incómoda. Kate le da un codazo y An entrecierra los ojos en su dirección de manera desafiante.
--Los sientoMurmura.
Me encojo de hombros.
--Más bien pensé… No sé. Es que él me miraba de aquella manera, era como… Cuando lo vi a los ojos, vi todo lo que pasaría si yo me mantenía cerca de él. No me gustó lo que vi. Vi que iba a rompermeMe encojo de hombros de nuevoSupongo que tal vez estoy exagerando. Es sólo que no me había encontrado nunca con uno de ésos chicos.
An deja de mirar a la nada y se vuelve hacia mí.
--Es que no estás exagerando. Agradécele a tus instintos, porque ese día te salvaron el culo.
  Aún no estoy del todo cómoda con su lenguaje, pero no hago ninguna mueca ni menciono ni una sola palabra al respecto.
An prosigue:
--Si te has dado cuenta, el niño coquetea con todas. Todo el tiempo. Ha logrado enganchar a dos de las nuestras. Serena y Cassidy. Y no sé si tu pequeña mente lo ha notado, pero ellas no están aquí. Ellas están muertas.
 Por un segundo, hay una pequeña pausa que llena los espacios en blanco.
--¿Ustedes creen que él las mató?
Mi boca casi perfora el suelo.
--No así. No tenemos nada seguroDice An, de nuevo sin verme a la cara, como si fuera demasiado genial para esoPero definitivamente algo cambió en ellas dos cuando Alex comenzó a meterse en su ropa interior. Algo les hizo. Es lo que sabemos. Pero lo frustrante es que no sabemos qué es. Él es un misterio andante. Uno muy caliente, claro. Pero aun así un problema.
--¿Cambiar en qué maneras?
Es Kate quién me contesta:
--Es complicado. Y fue diferente cada vez. Primero él comenzó con Serena. Ella solía ser alegre, dibujaba todo el tiempo…
--Dios, ese olor a pintura me tenía locaMurmura An entre dientes, interrumpiendo a Kate.
Kate prosigue tras dedicarle una mirada.
--… y sonreía a todo el mundo. Era como una niña. Pero cuando empezó a salir con Alex, se volvió más… apagada. Era más precavida; Siempre miraba detrás de su hombro, cómo si alguien la estuviera siguiendo. Como si temiera de algo. Ella solía visitar a su familia todos los fines de semana, pero entonces dejó de hacerlo. Se acurrucaba en su cama y no salía de ahí en horas. Solía escabullirse a mitad de la noche al baño para llorar. Se empezó a alejar de nosotras… Ella… No estaba en sí.
  Carraspeo, e incluso cuando sé que lo que voy a decir a continuación traerá la furia no sólo de An sino de las otras dos, igualmente (por alguna razón) viaja por mi garganta y se desliza por mis labios:
--¿No han considerado que tal vez tuvo un ataque de depresión y se suicidó?
Y como esperaba, ellas me clavaron miradas que si fueran dagas ahora mismo yo estuviera en el piso muriendo desangrada.
Auch.
An se apresura en expresar su opinión:
--¿Por qué no cierras la boca? Tú no la conociste. Y nunca lo harás. De hecho después de ésta noche tú no vas a conocer a ninguna de nosotras, puedes apostarlo. Vete haciendo la idea.
 Marina, que está sentada a su lado, mira hacia arriba y pone una mano en su pie, como diciéndole que no pierda los estribos. Ella mira hacia abajo, hacia sus ojos y el estrés que adornaba su rostro se reduce a nada.
--Lo sientoMurmuroEra una observación.
Kate sacude la cabeza, como intentando despejar su mente.
--Créeme: Ella nunca se haría eso a sí misma ni a nosotras. Serena nos amaba lo suficiente como para hacerlo.
Asiento.
--Está bien, lo siento. ¿Puedo hacer otra pregunta?
--¿Hay alguna manera de detenerte?El sarcasmo de An ataca de nuevo.
Me hubiera sentido mal hace unos meses si alguien me tratara a sí. Me preguntaría constantemente porqué. Sin embargo, tengo la respuesta. Y no soy igual a hace unos meses. Entiendo perfectamente porqué ella es como es: Yo soy la chica que pone en peligro no sólo su vida, sino las de sus mejores amigas. Personas a las cuales ella se ha esforzado tanto por proteger.
--Y la pregunta es para ti, de hecho.
Ella me mira, finalmente.
--¿Qué quieres?
--Sophie me dijo que tú saliste también con Alex.
An resopla.
--Sophie es una perra, igual que su hermana.
--¿Qué pasó?
--Johanna era amiga mía, el año pasado. Pero eso fue en los tiempos de la muerte de SerenaToma aireYo… Como te dije antes, cuando ella murió estaba saliendo con Alex. Y estaba, y estoy, convencida de que él le hizo algo. Pensé que era la razón por la cual estaba muerta… Pensé que Alex era el culpable. Ya sé, deja de mirarme así. Sé que no puedo culpar a alguien sin evidencias, que es grave. Los sé. Pero él… Dios. Pensé honestamente que era el culpable. Así que me acerqué a él para ver si podía sacarle algo. Quería ganarme su confianza. Si tenía que follar con él para conseguirlo, qué demonios. ¿Qué importa? Me iré al infierno de cualquier maneraKate le reprende dándole un pequeño golpe en la pierna con la manoPero él supo mejor. Él me conocía. Él me conoce. Sabe que no me rindo ante sus encantos de niño guapo. Cuando me atrapó, se lo dije. Claro, lo negó todo y me dijo que estaba loca. El muy imbécil dijo que comprendía mi dolor y mi necesidad de culpar a alguien, y dijo que podíamos seguir siendo amigosFrunce el ceñoPero yo y él nunca fuimos ni amigos; Cada vez que lo veo me dan ganas de arrancarme los ojos de la cara, cada vez que intenta coquetear conmigo, incluso cuando sé que no quiere nada de mí… me siento enferma. ..
Hace una pausa.
--Johanna pensó en verdad que estaba saliendo con él, y ella quería follárselo, como todas las chicas de la escuela. Pero seas tan ingenua como para creer que yo quería algo con ése imbécil. Sólo quería información.
 Asiento, teniendo las cosas en claro ahora. Quiero decir, imaginarme a An sonriendo a alguien, siendo cariñosa… No, ni siquiera puedo hacerlo.
Me giro hacia Marina, sabiendo que ella va a ser más amable conmigo.
--¿Y tú?
--Intenté hacer lo mismo que An. Buscar información, pero ésta vez sobre Cassidy. Él y yo nunca nos llevamos mal, pero cuando comencé a acercarme se convirtió en un completo idiota. Descubrió mi plan, gracias al anterior intento de An, y me pateó fuera. Está más bueno que el pan, es cierto, pero su cerebro no le ayuda. Ni su boca. Bueno…
Kate le corta antes de que pueda agregar algo más sobre el cuerpo de Alex.
--¿Algo más que quieras saber?
Sonrío.
--A penas empiezo.
An gruñe y farfulla seguido. Intento no mirarla.
--Eres una pequeña niña chismosa, esto no te incumbe, novata.
--Bueno, a tu padre supongo que tampoco le incumbe lo que haces en la escuela, pero de cualquier manera le parecerá entretenido, ¿No es así?
  An me mira un segundo y luego aprieta la mandíbula, atrapada. Ella mira abajo hacia Marina y susurra:
--Tienes razón. Igual de perra.
Frunzo el ceño y las miro.
--¿Qué?
--NadaMurmura An.
--Díganme.
Ella suspira pero no abre la boca, dejando a Marina con esto.
--Cassidy. En cierta manera, te pareces un poco a ella.
  La alarma en mi cabeza empieza a sonar.
Dios. Dios. Dios dios dios dios dios dios. ¿Se han dado cuenta? ¿Relacionaron los hechos? ¿Al fin unieron los puntos? ¿Saben de mí?
Me preparo para el comentario: “Eres su hermana”, pero nunca llega. Lo que sale de la boca de Marina es algo que es muy diferente:
--Es por Cassidy. Por momentos te pareces a ella, por sus cambios de actitud.
Me siento tan aliviada que quiero reír y llorar al mismo tiempo, pero en vez de eso ladeo la cabeza en un gesto de curiosidad.
--Tendrás que ser más específica.
--BuenoSe mete KateEs a lo que iba: Cuando llegó, Cassidy era diferente… Ella… No sé. Era muy tímida. Era muy… Un poco como tú, sólo que no usaba moños ni colores pasteles. De hecho, ella era… Parecía un poco perdida.
--Y solitariaEmpieza MarinaPor eso ofrecí mi amistad.
--Y ya hemos visto como te funciona esoRonronea An con malicia.
Marina cierra los ojos fuerte, con culpabilidad.
Kate mira a An con una y abre la boca para reprenderle cuando An suspira.
--Lo siento, estoy tensa.
¿An disculpándose? ¿Por sí misma? Vaya. Cosa inesperada.
Marina abre los ojos y asiente en silencio, sin mirarla.
Kate suspira y me mira, continuando con la historia:
--Es aquí cuando entra Alex. Él empezó salir con ella y entonces…--Kate se queda pensativa escogiendo las apalabras en su mente.
An contesta por ella.
--La señorita solitaria y seria ya no era ni tan seria ni tan solitariaRíe amargamenteSe convirtió en alguien diferente. No como Serena. Ella no tenía miedo, no estaba huyendo. Al contrario: Era una perra manipuladora.
 ¿Isabel? ¡Ella no era así!
Las palabras casi salen de mi boca, pero consigo atragantarme con ellas.
--¿Cómo?
Marina se encoje de hombros.
--Una fiestera, maliciosa y…
--Una perraInterrumpe An.
--An, si sigues haciendo eso voy a patear tu traseroAdvierte Kate.
Al principio pienso que An se va a burlar de ella por lo que acaba de decir, que la iba a desafiar, pero no hace nada de eso. Ella se cruza de brazos como una niña enfurruñada.
--Cassidy no respetaba límitesProsigue MarinaElla hacía lo que quería, cuando quería. Intentó manipularnos. Y como tú, pasó de ser inocente a alguien más. Alguien que yo no sabía que estaba ahí.
  Me mira significantemente, como si yo la hubiera decepcionado, pero yo sólo me encojo de hombros.
Después de todo, supongo que Isabel y yo compartíamos más que los genes.
-¿Están seguras?Insisto.
--A ver, ¿Quién la conocía? ¿Tú o nosotras?Responde An.
Y aunque soy su hermana, ella tiene razón.
No tengo ni una idea de quién es Isabel. No más.
--Supongo que tienes razón. ¿En verdad creen que Alex pudo haberles hecho algo para que cambiaran? ¿Qué pudo asesinarlas?
  Todas miran a An, y ella sacude la cabeza.
--No lo sé, ¿De acuerdo? Nadie sabe nada de la muerte de Serena. Y obviamente Alex no mató a Cassidy.
  Sé eso, pero se supone que no, así que la pregunta sale natural de mis labios:
--¿Cómo murió Cassidy?
--Nosotras estábamos en carretera, un fin de semana hace unos meses. Íbamos al bosqueAn dice, mirando por una ventanaA una fiesta en el lago. Vivir a las afueras de la cuidad tiene sus ventajas cuando se trata de estas cosas… Era mi auto, pero yo no venía manejando, estaba dormida en el asiento copiloto. Recuerdo que alguien gritó y entonces el auto se estrelló. Recuerdo la sangre y el dolor. Creo que me dormí o me desmayé después de eso. Cuando abrí los ojos, Kate y Marina estaban inconscientes en el asiento trasero y Cassidy no estaba. La policía cree que salió volando, pero no encontraron nunca el cuerpo.
   Sus palabras se quedan grabadas en mi mente.
Yo ya sabía qué había pasado con Isabel. Sabía que había chocado con otras chicas. Pero no sabía que no habían encontrado el cuerpo.
Mi mente me lleva atrás, cuando yo una vez le pregunté a mamá si Isabel tenía el pelo rubio cuando la encontraron. Y ella me dio la espalda y me ordenó que subiera a mi habitación, sin darme una respuesta.
  Si no la encontraron… ¿Entonces qué rayos enterraron?
--Lo séDice Marina, mirándomeFue horrible. La búsqueda duró unos días, pero aquí hay osos y las probabilidades apuntaban a que un oso pudo habérsela comido al menos una hora después del accidente. No había probabilidades de encontrarla.
  Esa información no me tranquiliza.
No sé si mis padres no me dijeron obre sesto para protegerme, o si no lo hicieron porque ellos nunca hablan de Isabel.
Suspiro fuerte.
--¿Qué hay acerca del reportero?
An me contesta:
--¿Carter?SuspiraCuando pasó lo de Serena él de alguna manera consiguió meterse al colegio y hacer algunas preguntas. Terrance le pateó el culo, claro, pero supo suficiente como para querer preguntarnos cosas. Nos dejó en paz hasta que Cassidy murió. Él cree que tenemos algo que ver con la muerte de ambas. Sería una gran historia para él sin duda. Pero el hombre no tiene consciencia, así que simplemente le pagué más de lo que la historia le ofrecería para que se quede callado. Lo tenemos cubierto.
--Pero aún así no han resuelto nadaComento. No es una pregunta, es un hecho.
An me mira desafiante y farfulla:
--Qué inteligente eres.
--Si pudiéramos descubrir qué pasa con AlexAventura MarinaSi alguien pudiera ganarse su confianza lo suficiente como para sacarle algo de información…
--Yo lo haréInterrumpo.
Kate y Marina me miran fijamente, pero An farfulla:
--No. ¡No! El trato es que nosotras te decíamos la verdad y tú volvías a tu patética y solitaria vida. Sin ninguna de nosotras, y no te quiero cerca de Alex, ¿Me entendiste? Quiero que te mantengas fuera de esto.
--AnAdvierte Kate, casi en un susurro.
--¿Crees que después de saber esto puedo mantenerme alejada? ¿Fingir que nada pasó?
Ella se inclina hacia el frente y me apunta con un dedo.
--No, pero te advertimos. Lo hicimos. Te dijimos que no querías saber. La verdad no te iba a liberar. Ahora atente a ello.
Ella se voltea a ella, furiosa:
--¡No, Kate! ¡No trates de defenderla! ¡Ella va a arruinar nuestras vidas, ella nos está poniendo en peligro; Todo lo que somos, todo por lo que trabajamos, todo lo que nuestros padres trabajaron para estar donde están! ¡Así que no trates de defenderla!
  Kate se para de repente y dice en un susurro.
--Creo que hay alguien aquí.
Esto hace que An se quede quieta.
--¿Qué?
--En el pasillo a la izquierda, creo que vi una sombraVuelve a susurrar.
An mira hacia el pasillo contrario en donde dejé la cámara mientras Marina y yo nos levantamos.
Es más o menos cuando recuerdo y el nombre sale de mis labios:
--Sophie.
Entonces algo en la oscuridad hecha a correr.
An sale disparada detrás de ella junto con las demás, así que yo les sigo. Casi no puedo ver en la oscuridad, y son pasillos que no conozco, pero sigo a Marina de cerca. Corremos detrás de An por unos segundos, pero ellas son más rápidas y hay un momento en que no sé en qué pasillo giraron. Tardo algunos segundos viéndolos. Es ahí cuando escucho un golpe seco proveniente de uno de los pasillos.
  Cuando las encuentro, miro directamente al suelo, donde ellas están mirando.
Sophie está en el piso, inconsciente. No hay sangre ni ningún signo de heridas,  pero aún así me perturbo.
--¡La mataron!
An me tapa la boca.
--¡Shhh! Carajo. No la matamos. Es un golpe para dejar inconsciente a alguien. Es todo. Va a despertar.
Cuando ve que no tengo intenciones de salir corriendo a delatarlas, me deja.
--¿Cómo hicieron eso?
An se encoje de hombros, viendo el cuerpo de Sophie.
--Mi padre está en selecciones a la presidencia. El quería que aprendiera a defenderme, por si acaso. Aprendí muy bien.
--¿Qué vamos a hacer?Pregunta Kate, inclinándose al cuerpo de Sophie.
An suspira.
--Primero, vamos a mantener la calma, ¿Entendido?
Asentimos y ella me mira.
--Tú, mañana, cuando yo me haya hecho cargo de esto, no vas a decir nada. Ni una palabra. ¿Me oíste?
Asiento.
--No podemos dejarla ir ahoraAdvierte Kate, mirándome.
An asiente con irritación.
--Lo sé, carajo.
Marina me mira.
--Te lo dije. Te dije que tú no querías meterte en esto. Ahora eres una de nosotras.
Cuando dice eso, me fijo en las expresiones de An y de Kate para verificar que no estén de acuerdo con ella. Pero no dicen ni una palabra.
--¿Enserio?
--An diceNecesitamos de tu ayuda en esto, ya que estás implicada. No, no me veas así. ¿Entiendes? Tú después de esta noche no te relacionarás con nosotras. Sigo firme en eso. No quiero tener que cuidarte ni de Carter ni de Alex, ni de ninguna cosa que puede pasar cuando Sophie despierte. Vendrás a nosotras cuando yo lo diga.
  Trago saliva y asiento.
--¿Qué quieres que haga?Pregunto, refiriéndome a Sophie.
Ella suspira.
--Espera. Antes tengo que hacer unas llamadas.
Cuando la miro, puedo ver como esto está acabando con ella. Pero entonces mira a las chicas y se repone. Es cuando me asombra cómo esa debilidad puede ser su mayor fortaleza.


--Sthep Stronger.
Aún con un capítulo. Estoy atrasada :/

jueves, 11 de julio de 2013

Reseña: Correr O Morir, James Dashner.

Reseña: Correr O Morir.
James Dashner.
El primero libro de una trilogía.
                          Tu vida anterior ya no existe más.
                               Una nueva se ha iniciado.
                            Recuerda. Corre. Sobrevive.

Al despertar dentro de un oscuro elevador en movimiento, lo único que Thomas logra recordar es su nombre. No sabe quién es. Tampoco hacia donde va. Pero no está solo; Cuando la caja llegan a su destino, las puertas se abren y se ve rodeado de un grupo de hombres. "Bienvenido al Área, Novato".
   El Área. Un espacio abierto cercado por muros gigantescos. Al igual que Thomas, ninguno de ellos sabe como han llegado ahí. Ni porqué.  De lo que están seguros es que cada mañana las puertas de piedra del laberinto que los rodea se abren y por la noche, se cierran. Y que cada treinta días alguien nuevo es entregado al elevador.
   Un hecho altera de forma radical la rutina del lugar; Llega una chica. La primera enviada al Área. Y más sorprendente aún es el mensaje que trae. Thomas será más importante de lo que se imagina. Pero para eso deberá descubrir los sombríos secretos guardados en su mente. Por alguna razón, sabe que para alcanzarlos deberá correr. Correr será la clave. O morirá.

   "Bienvenidos al exclusivo club de los Larchos. Donde todos son unos Shuck, unos Mierteros y unos Garlopos. No preguntes quién es, porque no encontrarás la respuesta. Amén".
Para mi que el titulo de la portada
española es más atinado.
    Thomas se despierta en una caja elevador  y se encuentra en un ligar llamado el Área. Donde los habitantes son puros hombres. Y donde no dejan de llamarlo Nuevito o Novato o pedazo de plopus . Esta confundido y asustado. Y entonces la cosa más inimaginable del mundo de las cosas inimaginables sucede: Envían a una chica. Enserio. Una chica que parece estar muerta, pero en verdad sólo está un poquito en coma 
      
  El lenguaje en este libro es raro. Te dicen un montón de cosas como Shuck, y estás esperando que no sé, a alguien de los personajes les de por ser amables y te expliquen qué demonios, pero no. Todos son un pedazo de Plopus. (Si leen el libro, lo entenderán)  Sin embargo te llegas a acostumbrar al lenguaje del libro. O yo lo hice. Sólo me alivié de que usara algunas palabras conocidas: Güey. Lo que fue gracioso cuando lo leí, porque me tocó que lo dijeran en esos momentos de tensión 
    Hubo cosas en el libro que no terminaron de convencerme, como *Posible Spoiler en Naranja ON* Esa cosa de "Suspendido en el aire" me refiero al laberinto  *Fin de Posible Spoiler* Y yo estaba como "¡Ajá"! y "¡Sí, cálmate!". Hay cosas que por mucho que quise no pude imaginarme. Como los penitentes.
    Y luego están los personajes. Tenemos a Thomas, que es... aceptable. No es muy héroe ni el muy imbécil. Él sólo quiere arreglar las cosas. Tenemos a Chuck, de quién voy a hablar en el siguiente párrafo. Tenemos a un montón de secundarios que al final no terminan siendo tan secundarios, como Minho, o Newt. Y luego, está Teresa, la chica que apareció semi muerta. Pero que en verdad está en coma que también aparece con la cabeza limpia y aparece hasta las últimas cien páginas. Persona que, con otras reseñas estoy de acuerdo, queda en Nada; Parece que en el proceso de borrarle la memoria extrajeron por accidente su personalidad ¬¬' No sé, ella no me gusta. Tiene ese algo, que no...
   Pero los personajes en sí son sorprendentes. Porque a diferencia de otros no voy a decir nombres no voy a decir nombres  hacen algo. Personajes que sí hacen su papel y no están ahí no más para hacer el bulto La bolita, como una amiga dice XD 

  Ahora sí, con Chuck.  Este libro fue como revivir unas cuantas partes de Los Juegos Del Hambre, es cierto. Sabía desde el principio que era una novela distópica, pero... Me llamaba y ya la había puesto en mi lista 2012. ¿Qué podía hacer? Nada XD Sólo leerlo.  La cosa es que entre Chuck y Thomas... Es como revivir la relación que tenía Katniss Everdeen con Rue. Y me estoy muriendo por soltar un Spoiler  pero sería el Spoiler más grande de los Spoilers del mundo de los Spoilers, o no, pero no se los voy a arruinar  . Me sentí como si el autor hubiera puesto un Copiar Y pegar. Sólo hay que cambiarle los nombres y los lugares.

 Ahora, tal vez piensen que no me gustó el libro por eso del lenguaje y Los Juegos Del Hambre, y la chica muerta  robot, las cosas que no lograba imaginar y las que no podía creer que hubiera puesto cosas así. Es un libro gordo y largo, y estas cosas pasan a distancia. Y con eso quiero decir que no me fastidiaron la lectura. Puede que el libro no sea ligero, pero es muy, muy bueno. ¿Porqué? Porque cuando estás leyendo el libro no puedes dejar de preguntarte qué demonios con el laberinto, y con los tipos que los llevaron a ese lugar, y qué demonios con la chica . Pero al final no importa, porque, cómo me pasó a mí, aunque tuvieras una idea, al final es nada comparado con lo que es. Las primeras 300 páginas están llenas de acción y simplemente estás muy sorprendida con los personajes por las cosas que hacen. Porque estos son de esos personajes que sí están para hacer algo. 

    Y luego, puede que se pregunten si hay romance. La respuesta es no. Como que nos dejan pista para decirnos que va a haber en la segunda parte (Porque es una trilogía) . Hay un poquito, pero no mucho. Ni se siente, es más.
   Al final, ha sido muy bueno. Demasiado.

 ¡Saludos, Unicornios! xD
Sthep S.

Reseña: On Dublin Street, Samantha Young.

On Dublin Street (On Dublin Street, #1)
Reseña: On Dublin Street.
Samantha Young.
El primero de una serie
Jocelyn Butler se ha estado escondiendo de su pasado por años. Pero ahora todos sus secretos serán puestos al descubierto...

Hace cuatro años, Jocelyn dejó su trágico pasado atrás en los Estados Unidos y empezó de nuevo  en Escocia, enterrando su dolor, ignorando sus demonios y siguiendo adelante sin apegamientos. Su vida solitaria está yendo bien, hasta que se muda a un nuevo apartamento en la Calle Dublín, dónde conoce a un hombre que hace temblar su bien guardado mundo hasta el núcleo.

 Braden Carmichael está acostumbrado a obtener lo que quiere, y está determinado a tener a Jocelyn en su cama. Sabiendo cuán asustada está de meterse en una relación, Braden le propone un trato que satisfacerá su intensa atracción sin apegamientos.

Pero después de que una Jocelyn muy intrigada acepte, ella se da cuenta de que Braden no se quedará en paz con tan sólo una pasión exorbitante. El terco escocés tiene la intención de conocerla... hasta su alma.

*Sinopsis traducida por mí. Quien quiera tomarla, adelante*


Si lo vemos desde ese punto de vista dónde uno no ha leído el libro, puede parecer muy... cliché. Y es cierto. Hasta cierto punto. Hay cosas que ya he visto en otros libros (en la mayoría, ejem, ejem) como el hecho de que ella se enamora del hermano mayor de su mejor amiga, y ella tiene un trágico pasado y no confía en nadie y hacen un tipo de apuesta-trato-cosa para tener una relación puramente física sin ataduras, pero seamos honestos aquí, tú ya sabes cómo va a terminar el libro. Predecible en algunos puntos.
  En otros, no tanto.
On Dublin Street (On Dublin Street, #1)

Y ahora que he admitido que tiene muchas similitudes a otros libros, tengo que decir que... no me importa. Porque el libro en verdad me gustó. No sé exactamente qué parte tiene de especial, pero fue un libro que me gustó mucho. Creo que muy bien tiene que ver con los personajes.
  ¿Sabes que siempre (o la mayoría del tiempo) la protagonista siempre está toda tonta y hace puras tontadas y no hace más que llorar? Sip, más o menos así está Jocelyn. La diferencia entre estas protagonisas es que ella no está tonta, ella hace las cosas que hace porque tiene problemas. Quiero decir, problemas reales, no como que su novio la engañó y tal. Tiene problemas y ella está consciente de ello. Ella toma responsabilidad. Pero aún así su personaje me ha agradado demasiado, porque es inteligente y tiene carácter.

Braden, por otra parte, no tiene mucho para distinguir. No me malinterpretes, me gustó mucho su personaje ... de la misma manera en que me gustó mucho los personajes anteriores de otros libros que se parecen mucho a él. Es un multimillonario como el resto que tiene un tipo de chica como el resto pero cuando conoce a la protagonista cambia como el resto. Probablemente lo que me gustó de él es que tiene la capacidad de pensar en los hechos, no se deja engañar muy fácil por Jocelyn. Me encanta, pero... nada novedoso. Si somos honestos.

Juntos... Bueno, eso fue interesante, hay que decirlo. Me desesperó un poco porque por cuestiones de personalidades y de pasado discutían y no lograban reconciliarse bien, pero, están hechos el uno para el otro. Fin.

Calle Dublín (On Dublin Street, #1)

Me gustó mucho que no todo se relacione con su romance y sea todo lo que tengan que solucionar en el libro. Sino que como ella tiene problemas, ella tiene que lidiar con ellos. Ella tiene que enfrentarlos. Entonces me ha parecido interesante como ella estaba de un lado y luego cruzó lentamente y astutadisamente al otro lado, dónde ella puede ser feliz.

 Me ha gustado mucho. Léanlo si pueden. :)


Saludos.
Sthep.

martes, 9 de julio de 2013

Fade. Capítulo 6.

                  restaurer: (by vanillegriotte) - Breath
Fade. Capítulo 6.
La libreta. Página 6:
  Tu corazón no puede sentir nada más, cuando ha sido reducido a cenizas.


Personas. De diferentes edades y cultura, simplemente pasando enseguida de mí hacia sus habitaciones el primer día de clases, ahora que las vacaciones han terminado. Todos se arremolinan a mí alrededor y yo simplemente no puedo ver los pasillos. Podría ver sobre sus cabezas para ver el camino, pero soy bajita.
Ser bajita es un asco.
--¡Aquí estás!Dice David, en algún lugar. Luego su mano toma mi brazoPensé que te había perdido.
Suspiro. Y yo que pensé que me estaba adelantando.
David sostiene mis maletas, así que le quito una y lo dejo cargar con las otras dos. ¿Quiere cuidar de mí? Bueno, no va a pasar, pero puedo dejarle cuidar de mis maletas.
 No hay problema.
--Tu habitación es la 165 AMe diceTienes dos compañeras de habitación, ¿Sabes?
“Averigüé de mis propias cosas. Como sebe de ser. No tienes que hacer eso por mí, gracias”.
 Pero no se lo digo.
Lo complazco asintiendo.
Él parece satisfecho cargando mis maletas y guiándome hacia el camino fuera, dónde están las residencias a de las chicas, al término del campus.
 Es una habitación de un tamaño decente con una cama individual y una litera, con paredes pintadas en blanco y desnudas, piso de madera y un armario en una pared que tenemos que compartir.  Cuando llegamos ahí, él deja mis maletas en la parte de debajo de la litera y me pregunta si quiero ayuda para desempacar.  “No quiero que veas mi ropa interior, gracias”. Una vez más, no se lo digo y niego con la cabeza. Al final no le queda de otra que darme un beso en la mejilla y marcharse.
 Porque ahora estoy en un internado y voy a estar fuera de su vida. Ya no necesita cuidar de mí. Al menos eso espero que piense.
  Tal vez la razón por la cual estoy tan irritada es porque papá no llegó a dormir anoche. ¿Dónde está? No sé. ¿David le llamó? Sí. ¿Él contestó la llamada? Después de media hora. ¿Me enteré de algo de su conversación? Ja.
Me quedo ahí sentada viendo la cama dónde una de las chicas dejó sus maletas, la cama individual, (Muy inteligente de su parte)  y entonces la puerta de la habitación se abre y una chica entra. Parece sacada de una caricatura: Grandes ojos negros, piel locamente pálida y pelo largo hasta la espalda color negro azulado.
--Hola. Soy Cora.
Sonrío amablemente y me presento como Isabel. Lo siguiente que ella hace es hablar. Sobre todo. Sobre que es irónico que le haya tocado la parte superior de la litera, ya que siempre ha dormido ahí en su casa, sobre lo genial que es que en Ashford no nos hagan usar uniformes, sobre que su hermano mayor dijo que los maestros aquí son horribles, pero que ella no se preocupa. Empieza a hablar hasta por los codos, pero en verdad no me molesta; El sonido de su voz me ayuda a aplacar la pequeña vocecilla en mi cabeza que grita el nombre de mi padre.



                                                                   
 



Dos horas después Cora me ofrece salir a ver el campus, así que ahí voy. Acepto más que nada para ver a los estudiantes, para ver si veo alguna cara conocida. Nada. Mi suerte realmente no es muy buena, así que debí de haberlo imaginado.
 Y compruebo una vez más que mi suerte apesta cuando tropiezo de la nada con el equipaje de un chico (que juro no estaba ahí antes) y caigo encima de él. Es bastante épico, si me preguntas; Caigo derechito de boca en su pecho, pero creo que a él le saqué el aire.
Me levanto inmediatamente.
--Oh, Dios. Dios. Lo lamento tanto. ¿Estás bien? Juro que no te vi en el camino. Yo…
Yo me detengo porque puede que sólo lo esté irritando más.
Le doy una mano para que se levante y la toma.
El chico es notablemente más alto que yo, me saca como dos cabezas. Tiene el pelo castaño oscuro y se ha dejado la barba crecer. Debe de ser mayor que yo. Es bastante guapo, pero estoy más ocupada viendo que no le haya sacado el aire de los pulmones y se esté muriendo o le haya quebrado una costilla o algo.
--¿Te perforé un pulmón o algo?
Está sacudiendo sus pantalones, luciendo muy molesto. Pero luego me mira y hace una pausa. Imagino que está encontrando las palabras para insultarme, así que retrocedo un paso, lista para disculparme una vez más y desvanecerme de su vista.
  Pero ningún insulto sale de su boca.
--¿Con tus, qué? ¿40 kilos?
Sé que intenta relajarme con ese comentario, y me sorprende y me siento aliviada de que no me odie, o algo, pero luego me siento… ofendida. ¿40 kilos? Sé que soy miserablemente pequeña, pero no peso 40 kilos. ¿Luzco de 40 kilos?
 Frunzo el ceño.
--Estoy bienDice, después de una pequeña pausa tras ver mi expresiónNo pesas tanto.
Entonces él me extiende la mano.
--Me llamo Graham.
Estiro mi mano para estrechársela, y abro la boca.
Estoy a una milésima de decir mi verdadero nombre. Casi.
--Isabel.
Es mayor que yo, así que intento ver si reconoce el nombre y ve mi pelo rubio y a ver si éste sí conecta los puntos como se debe.
  Pero nada.
¿Pero qué…? Por la Santísima Trinidad. Alguien debió saber la verdad sobre Isabel. Alguien. ¿Es que ella era tan buena mentirosa que enredó a todos en su mentira?
 Graham está a punto de abrir la boca para decir algo, pero una voz se eleva y nos interrumpe:
--Les juro que vi esa escena en una película. ¿A que ustedes van a estar saliendo en unos pocos meses? Quién sabe, tal vez una semana. ¿Qué piensas, Katie?
 Volteo y miro hacia Cora, pero no es ella de quién proviene la voz. Sigo sus ojos y encuentro a unos metros ahí parada a Marina con Kate enseguida. Marina me sonríe y sacude su brillante cabello negro mientras caminan hacia nosotros.
--¿Me extrañaste?
Vaya que sí.
Sonrío tímidamente.
--Hola.
--¿Los conoces?Me pregunta Graham, ligeramente sorprendido.
--Tiene esa suerteAlguien responde secamente.
No me había dado cuenta, pero Alex se había acercado y está parado enseguida de Cora. Luce igual de mortíferamente guapo que cuando lo vi por última vez.
Y me fijo en sus ojos mortíferamente hermosos cuando mira los míos.
Escucho a Marina y a Kate saludar a Graham cuando Alex  me dice:
--No habías venido a visitarme. Pensé que eras un fantasma.
Casi tiemblo.
Sonrío amablemente.
--He estado ocupada.
Y después de aquello, dirijo toda mi atención hacia Graham a propósito.
--Siento haber caído sobre ti. En verdad.
Sonríe.
--No te preocupes. Las pesas del gimnasio son como el doble de ti.
Suelto una risita.
--Me doy cuenta.
Veo una chispa divertida en sus ojos después de una pausa.
Oh. Dios. Mío. ¿Acabo de coquetear? Batallo un poco para no ponerme a hiperventilar.
Hubiera sido bastante bochornoso si él no me sonriera  de vuelta, pero lo hace. Me sonríe. Me sigue el coqueteo. Me deja jugar.
--Te veré luego, ¿Si?
Asiento.
--Adiós.
Él aún sigue riendo cuando toma sus maletas y me dirige una última mirada.
Río, porque me he dado cuenta de que coquetear puede ser divertido. Ya nunca más criticaré a Miranda ni a sus amigas por ello. Mi risa cesa de repente cuando me doy cuenta de que en verdad ya no tengo que preocuparme por ellas, porque han salido de mi vida.
  Creo que ha sido lo mejor, de cualquier manera.
Me giro cuando recuerdo a los demás, y los descubro viéndome. Marina ríe.
--Definitivamente una semanaMira a Kate --¿Quieres apostar?  Amo las apuestas. Diez a que terminan juntos en una o dos semanas.
 Kate rueda los ojos pero sonríe, luciendo entretenida.
Alex me mira como si yo fuera lo peor.
Cora se ve incómoda.
--Yo… me voy. ¿Te veo en la habitación, Isabel?
Asiento y rezo para que nunca se me olvide que ese es mi nuevo nombre. Hasta que alguien lo descubra. Rezaré también por eso.
--¿Entonces te gustan morenos?Presiona Marina--¿Morenos y altos? Buena combinación. A mí en especial me gustan los altos y rubios bronceados. Tú sabes.
Kate le da un codazo.
--Ya, Mar. Dale un respiro.
Alex gruñe. Aún sigue con la cara de pocos amigos y los brazos cruzados sobre su pecho.
Marina se voltea hacia él.
--¿Y a ti quién te invitó? ¡Desvanécete, perdedor!
Kate la sostiene de los brazos, como si ella fuera a saltar sobre él y arrancarle la cabeza.
--¡Deja de ser una patada en el trasero, Mar!Le contesta él.
--¡No me llames Mar, tú, infeliz hijo de…!
Me voy a mi lugar feliz antes de que  ella pueda terminar su oración.  Mis padres nunca me dejarían tener la libertad de decir malas palabras. Nunca. Es como lo peor que yo pudiera hacer. Así que exactamente no estoy muy familiarizada, sólo lo normal… Aunque no estoy segura si mi normal es parecido a su normal. O al de cualquiera.
--Mar, ya está. Ya estáLe intenta tranquilizar Kate, jalándola de los brazos mientras mira sobre su hombroDetente antes de que llames la atención.
 Marina se incorpora. Alex rezonga y gruñe un poquito, luego me mira.
--Te invito a un helado, o lo que sea que tu dieta te permita comer-Dice tomando de mi mano y llevándome lejos, malhumorado.
 ¿Irnos? ¿Qué dieta?
Abro la boca para protestar pero entonces algo se envuelve alrededor de mi muñeca.
--Qué lástima. Ella viene con nosotras.
Alex se gira, furioso.
--Te lo advierto, Marina, retrocede.
Esto se está tornando un tanto peligroso, y me hace querer escabullirme.
--Chicos…--Intento, para calmar las aguas.
Pero no me escuchan.
--¿Sabes? No tienes que arruinar a cada chica que ves. Viene con nosotrasMarina me jala de nuevo hacia su lado.
Miro a Kate, esperando que ella haga algo, pero sólo tiene una mueca preocupada en la cara, mirando la escena.
--Chicos… --Intento de nuevo.
--¡Te lo he dicho, no tuve nada que ver!
--¡Y yo te voy a creer!-Escupe con sarcasmo Marina.
--¡Chicos!
Cuando oyen mi voz, algo se activa en sus mentes y me miran, con el reconocimiento brillando en sus miradas. Y entonces se miran el uno al otro, como si los hubieran cachado haciendo algo que no deben. Observo como la adrenalina y la furia se drena hasta dejar a aquellas personas que conocí al principio.
--Es mejor que discutan sus cosas de novios-no-novios-como-sea en otra parteRecomiendo, con serenidad.
Marina abre la boca y aspira aire.
--¿Crees que yo salí con este imbécil?
Ahora estoy confundida.
--Es lo que dijiste aquella noche. Cuando te ayudé a llegar a tu habitación. Dijiste algo así que era sorprendente que no lo conociera porque todas las chicas lo hacíanAlex sonríe satisfecho y asiente con la cabeza--… y que era un perro.
Él frunce el ceño a Marina.
--Y cuando fui a entregarte el anilloContinúoHicieron un comentario de una cita.
--¡Si, pero no fue…!
Entonces todo el mundo deja de girar y se congela: Kate le pone una mano en el brazo a Marina  y aprieta. Alex la mira, con cautela. Ella se queda callada y me clava la vista, luego mira a la mano de Kate, a los ojos de Alex, y luego a mí de nuevo.
--Es complicadoTermina diciendoNuestra relación… es complicada.
Miro a Alex, quién bufa y retrocede.
--Te veré después, Is.
¿Quién es Is? Miro alrededor, pero no hay nadie… Ah. Soy yo. Sí, claro.
Estoy a punto de saludarle con la mano en señal de adiós, pero él ya está fuera de vista. ¿Pero qué demonios ha sido todo lo anterior?
--ImbécilSusurra Marina, mientras lo ve marchar.
Kate suspira y peina con sus dedos su brillante y largo pelo castaño.
--Lo siento, Isabel. Éstos dos nunca se deciden entre amarse u odiarseFinge reír.
Pero cuando miro la chispa en los ojos de Marina, no creo que haya una sola chispa dentro de ella que ame a Alex. Es más, no creo que haya ninguna señal de simpatía.


                                                                      



La otra chica se llama Sophie Mitchell.  En cuanto la veo en la habitación me doy cuenta de que las cosas se podrían complicar un poco. Tal vez tenga que ver con que Sophie tiene el pelo oscuro atado en un moño muy complicado en su cabeza, tiene mucho maquillaje en la cara y su ropa parece sacada directamente de Gossip Girl. Es un poco intimidante.
Ella sonríe y empieza a tomar territorio en el armario que tenemos que compartir. No es gran cosa, quiero decir, es enorme y tiene muchos estantes, pero ella se vuelve un poco loca al respecto.
  Intento alejarme un poco de ella, por el simple hecho de que somos diferentes y que puede que no congeniemos mucho y ella se lo tome contra mí, pero de alguna manera Sophie está conmigo al día siguiente, el segundo día de clases dónde todo ocurre como el anterior (Una clase aburrida, después otra clase aburrida, seguida de una clase aburrida. En verdad hasta ahora las clases de Ashford son bastantes sencillas. ¿Los ricos pagan tanto por nada?)
Sophie camina hacia la mesa en el campus que Cora y yo estamos compartiendo y se sienta. No lo esperaba, ya que ella no nos habla (excepto por lo del armario). Ya sabes: Chicas como ellas no se acercan a las chicas como yo. Ley del universo.
--Niñas, ¿Alguna de ustedes me presta la llave del cuarto? Dejé mi copia dentro.
Saco la copia del bolsillo de mi mochila y se la doy a Sophie.
Cora no comenta nada. Para ella acercarse a Sophie es igual de mala idea que para mí. Tal vez tenga que ver con el hecho de que ambas son polos opuestos: Sophie puede considerarse una Barbie y con lo que sé de Cora hasta ahora, ella está obsesionada con la cultura Japonesa y doramas, y… comics y …cosas.
 Sophie está a punto de decirme algo cuando alguien grita mi nombre.
--¡Isabel!
Levanto mi vista y miro hacia el frente, más allá de Sophie. Marina me extiende la mano desde una mesa, dónde están sentadas Kate y An.
--¿Nos vemos en la noche?Ella levanta la voz para que la escuche, mientras se inclina en su silla hacia adelante, con los codos recargados en la mesaLas chicas y yo haremos una pijamada, ¿Qué te parece?
 Dudo unos instantes, pero Marina me sonríe radiante y Kate me da una sonrisa amable y saluda con una mano. An mira a Marina como si la quisiera estrangular.
Estoy un poco sorprendida con su invitación, porque aún me faltan movimientos por hacer para ganarme su simpatía, para ser su amiga. Pero estoy empezando a creer que ella hace amigos tanto como respira; Habla con todo el mundo sin timidez  ni ninguna otra cosa. Es como una naturaleza.
Levanto un pulgar en señal de aprobación y sonrío en su dirección, a pesar de que sé que probablemente recibiré a continuación una mirada cargada de una irritación que no puedo comprender de parte de An.
 Esa chica me da miedo.
Cuando Marina se vuelve a sus amigas, yo hago lo mismo con mis compañeras. Cora ha deslizado un comic por la mesa y lo lee tranquilamente, pero Sophie tiene sus ojos aún clavados en la mesa de las chicas. Me mira a continuación.
--¿Las conoces? ¿Eres su amiga?
Miro de nuevo en esa dirección, y encuentro a An mandando una mirada furiosa, como si quisiera contribuir con el fuego maligno anual del infierno, cosa que, dicho sea de paso, encuentro bastante creíble.
  Pero es sorprendente cuando me doy cuenta de que la mirada infernal no viene dirigida a mí. Sino a Sophie. No estoy muy segura de si es porque la odia personalmente, o porque ella odia a todo el mundo.
  Tal vez la segunda.
--Son agradablesRespondo, sólo pensando en Marina y en Kate.
An es otra cosa.
--¿Por qué?Continúo.
Sophie me mira y luego se inclina hacia a mí con una chispa en los ojos que me dice que lo que sea que viene no me va a gustar. Descubro que es porque ella se pone en todo plan de “Vamos a compartir un secreto como si fuéramos confidentes”.
  En verdad nunca hice estas cosas, ni siquiera con Miranda, que tiene  un leve parecido a Sophie.
--¿Ves a la morena? ¿La que parece que se comió algo descompuesto?
¿Qué si no la veía? Ja.
--Te refieres a An.
--Ajá. Mi novio tiene una casa en la playa a una hora de aquí, pero mis padres no me dejarán ir el fin de semana, porque, ya sabes, piensan que haremos cosas.
Espero.
Espero un poco más.
Después rompo el silencio:
--¿Y…?
¿Qué tiene que ver su novio con An?
--La única manera en que mis padres me dejarán el fin de semana es si mi hermana Johanna viene conmigo. Bueno, si ellos piensan que viene. Pero la única manera en que Johanna me cubrirá es si le doy algo a cambioChasquea la lenguaEs una zorra.
 Espero a que An venga al asunto.
--EntoncesProsigueElla y Ángela eran algo así como amigas cuando mi hermana estaba aquí. Pero luego un chico se interpuso. Un tal Alex. Johanna lo quería, Ángela lo quería. No se quedó con mi hermana. Todo un rollo. ¡Aburrido! La cosa es que ella odia a esa chica y la única manera en que me cubrirá es si yo averiguo algo que Johanna pueda usar contra ella.
  Casi se me cae la mandíbula cuando oigo lo de An y Alex. Supongo que tiene sentido. 
--¿Sophie?Hago una pequeña pausa, tratando de no sonar maleducada--¿Por qué me estás contando tu historia de vida?
--PorqueSonríe, mostrando los dientes, de una manera que puede resultar un tanto malignaVoy a ir contigo esta noche.
Entonces ella se levanta y me saluda con la mano.
--¡Nos vemos, sweetie!
Sweetie. Como si fuéramos mejores amigas.
Qué cosa tan más rara.
Se va dejándome un poco confundida, debo decir: ¿Ella va a salir conmigo porque su novio… y su hermana… y An… qué? Tal vez el único hecho que hay que remarcar es cuando ella dice que va a salir conmigo y me llama sweetie me pierdo.
 Y cuando aclaro mi mente, el único pensamiento medio racional es: ¿El nombre de An en Ángela?



                                                                        




Esa tarde, en algún punto entre el último periodo, entro al baño del tercer piso, que está solitario. Estoy lavándome las manos cuando algo empieza a vibrar en mi bolsillo. Doy un respingo, pero luego noto que es mi celular.
Seco las manos en mi falda rápido y lo tomo. “Papá”, dice el identificador.
Un nudo de forma en mi garganta. Ha pasado tanto tiempo desde que no he hablado con él. No realmente.
--¿Papá?
Mi voz se desliza de mi boca suavemente, pero suena como un sollozo ronco y áspero.
--CassidyMi padre dice mi nombre al otro lado de la línea en un suspiro cansado.
--Papá. HolaDigo rápidamente, con miedo a que él no tenga nada que decir  y corte la línea.
  No puede cortar la línea.
--David me dice que estás en tu escuela.
--Sí. Entré ayer. ¿Estás en casa?
--Se podría decir.
Hago una pausa, mirando al suelo.
--¿A qué te refieres?
--Llamé para despedirme, Cassie.
Mi corazón late en mi pecho a una velocidad que no es posible, y juro que duele.
--¿Papá? ¿A qué te refieres?
--Es demasiadoEmpieza a sollozar al otro lado de la línea.
 En el segundo en que lo entiendo, el mundo se congela y se detiene, capturado en este momento.
--¿Papá?
No oigo otra cosa más que su suave llanto y su respiración desigual.
--PapáSuplicoPor favor.
--Ya no hay nada, CassidyOtro sollozoYa no hay nada.
Un nudo de aloja en mi garganta, atrapando mis palabras, pero lucho.
Siempre lucho.
--Estoy yo. Quedo yo. Por favor, sólo… Éste fin de semana iré a casa. Y todos los demás. Iré a casa, no me dejes sola.
--Lo siento, Cassidy. Lo siento.
--¡Papá, no me abandones!Grito al viento.
--Ya estoy lejos, mi amor. Ya es tarde.
--Da la vuelta. Sal de ahí, donde quiera que estés. Vuelve.
--No.
--¡Papá!
Ésta única palabra sale de mi garganta con desesperación, con voz temblorosa y áspera.
--David te cuidará. Él sabrá cómo hacerlo.
--¡Pero no lo quiero a él, te quiero a ti!
--Lo siento.
--Por favorRuego de nuevo en desesperaciónEstás rompiendo mi corazón.
--Te amo.
Y corta la línea.
  Mis ojos miran al vacío por unos minutos mientras las lágrimas silenciosas y calientes se deslizan por mi rostro hacia el suelo. El timbre suena pero mi cabeza da vueltas y no puedo. Me arrastro hacia un cubículo y cierro con seguro. Me siento en la tapa y abrazo mis rodillas en mi pecho.
  Nada. No hay nada.
Todo se ha ido.
Todo se ha desvanecido.
Perdido.
Hundo mi cara en el hueco entre mi pecho y mis rodillas y lucho por mantener mi respiración. Por arreglar mi corazón. Por no ponerle más cosas encima para que no se haga peor.
“Deja de llorar”, me pido, “Deja de llorar. ¡Ya basta!”.
Me quedo por lo que parecen ser minutos en aquél cubículo.  Tal vez horas. No lo sé.
Varias chicas entran y salen, salen y entran otras. Y yo hago lo posible para arreglar el daño, para no desmoronarme.
Cuento.
“1. 2. 3. 4. 5.  6. 7. 8….”
Estoy en el número 152 cuando mis lágrimas han cesado y mi corazón late de manera normal en mi pecho. Aún duele. Me levanto limpio mis lágrimas con la manga para retirar el maquillaje, pero sé que sólo lo he empeorado así que lo dejo. Estoy a punto de abrir la puerta del baño vacío cuando me doy cuenta de que de pronto ya no está tan vacío, porque alguien ha abierto la puerta y voces resuenan. Voces que me parecen familiares.
--Hoy estás de más mal humor del que acostumbrasMarina dice.
Veo entre la ranura de la puerta y la veo parada frente al espejo, checando que todo esté correcto. A su lado, Kate y An han puesto sus mochilas sobre el lavabo.
--Cómo seaResponde An toscamente.
--Oh, vamos, AnKate dice con tono afable--¿Qué te tiene de tan mal humor hoy?
--¿Qué me tiene de mal humor? No lo sé, pero tal vez tiene que ver con el hecho de que Marina no deja de intimar con la chica.
  Me pregunto si se refiere a mí.
--¿Te refieres a Isabel?Pregunta Kate.
--¡Claro que me refiero a Isabel!
  Cuando escucho ese nombre, sabiendo que se refiere a mí, retrocedo silenciosamente.
--Oh, vamos. ¿Me vas a prohibir hacer amigas?Rezonga Marina.
--No me importa de quién te haces amiga, siempre y cuando la dejes fuera de todo esto. De nosotras, Marina. ¿Qué si ella descubre algo?
--Sólo es una fiesta de pijamas.
--Una que no teníamos planeada. Entiendo que quieras alejarla de Alex, pero no es tu responsabilidad. No te incumbe.
--¡Él va a arruinarla! ¿Esperas que simplemente me quede de brazos cruzados y vea cómo él lo hace!
--Si es necesario, síAn dice, con voz rotunda.
--Annie, baja la voz. Te van a escuchar afueraAdvierte Kate, con su usual tono sereno.
--¡No puedes hablar enserio!
Alguien toma un gran respiro. Imagino que es An.
--¿Qué si en una de éstas ella de alguna manera descubre algo? Ella está cerca y más cerca y me está poniendo nerviosa.
--Puedo controlarlo.
--¿Qué si ella te pregunta por qué estás tan terca con alejarla de Alex? ¿Qué le vas a responder? ¿Le vas a decir lo que pasó con Cassidy? ¿Le vas a decir que era tu novio? ¡Deja de empujar los límites, Marina! Si ella nos atrapa, nos hundiremos. Las tres.
--¡Deja de ser tan mandona, yo sé qué hago!
--¿Enserio? Porque la última vez que pensaste que sabías que estabas haciendo, una chica terminó muerta.
La voz de Marina tiembla cuando dice:
--Sabes que lo que pasó con Cassidy no fue mi culpa. Yo no manejaba cuando el carro se estrelló.
--Pero tú la trajiste. La trajiste a nosotras. Si tú no hubieras probado tus estúpidas habilidades para hacer amigos ella estaría aún viva.
--AnOigo la voz de Kate en advertencia.
Pero ella no ha acabado todavía.
--Si tú sigues con esto, Marina, tengo que cuidar de ella también. ¿No habías pensado en eso? ¡Tengo diecisiete pero me siento de cuarenta! No puedo soportarlo. No puedo tomar más. He llegado a mi límite hace algún tiempo, y aun así he seguido. No te atrevas a seguir.
--AnRepite Kate, con la voz firmeEstá bien. Ya es suficiente.
Hay un pequeño espacio de tiempo donde sólo hay unas respiraciones. Luego vuelven a hablar:
--Esto es lo que vamos a hacerDice Kate, con la voz dulce y claraVamos a hacer esta cosa esta noche, y luego tú, Marina, dejarás que siga su camino. Que se cuide ella sola de Alex. Dejarás de intervenir. Y tú, An, dejarás tus miradas asesinas. Asustas a todo el mundo. ¿Algo más por discutir?
 Oigo un suspiro profundo.
--Está bien. Lo siento, Mar.
Marina no contesta.
--Todos los sentimosConcuerda Kate.
An traga saliva ruidosamente.
--Bueno, buenas noticias. Tengo comprado a ese reportero, finalmente. No dirá nada sobre Serena, ni sobre Cassidy, tampoco sobre Ashford.
--¿Cómo lo hiciste?Marina finalmente habla.
--La cuenta que papá me dio. Está vacía ahora, pero lo tenemos cubierto. Está bien.
Kate suspira.
--Dios. No dejan a Serena en paz ni muerta.
--¿Y qué si otro reportero viene a buscar sobre su muerte? ¿Qué vamos a hacer entonces?Marina levanta la voz.
--Encontraré una salida. Siempre lo hagoAn responde con la misma dureza.
--Pensé que estábamos juntas en estoGruñe Marina.
--Al final soy yo quién nos cuida, así que, ¿Qué importa?
--¡Ya basta!
La voz de Kate resuena y el silencio flota en el vacío.
--No podemos ponernos una contra la otraella diceAsí que ya basta. Somos un equipo. Es suficiente. Tú deja de intentar proteger a Isabel y tú deja de ser una perra.
Kate no parece ese tipo de personas que levantaban la voz, así que ahora que lo hace, estoy sorprendida, un poco.
El timbre suena.
La voz de Kate se eleva de nuevo sobre el sonido.
--Será mejor que nos vayamos. Esto se llenará pronto.
 Segundos después, el baño se vacía y dejo salir el aire atrapado en mis pulmones que no me daba cuenta que estaba conteniendo.
 Debería sentir algo sobre esto, pero estoy vacía. Sólo sé que las preguntas corren salvajemente por mi mente, hambrientas de respuestas. Y voy a conseguirlas.


--Sthep Stronger.
Mi memoria se estropeó (Y tengo mis archivos en la memoria) así que en verdad no he escrito nada... Así que sólo tienen este capítulo. :/

Fade. Segunda Parte.

                                  Large


                                                                                        Fade.
                                                                                  Segunda Parte:
                                                                                    El Otro Lado




-Sthep Stronger.

jueves, 4 de julio de 2013

Mini Reseñas: Serial Hottie y La Última Mentira.

Serial Hottie
Serial Hottie,  Kelly Oram.
Libro único.
(Hasta dónde tengo entendido)
La poco femenina obsesionada con el Hockey Eleanor Westley nunca ha sido objeto de la afección de los chicos antes. Así que cuando el chico más bueno que alguna vez haya visto se muda a la calle de enfrente y la empieza a tratar como si fuera el centro del universo, naturalmente ella va a estar un poco escéptica. Pero todo empieza a cobrar sentido cuando chicas que se parecen mucho a Ellie empiezan a morir en la cuidad. Obviamente el chico nuevo es el asesino, y por supuesto que él sólo la quiere para cortarla en rebanadas. ¿Verdad? Entre más conoce a Seth, más se convence de que él es un psicópata asesino. El problema es que él es el asesino más dulce que ha conocido. Sin mencionar de que es brutalmente hot. No importa cuán duro lo intente, ella no puede evitar enamorarse de él.
 ¿Encontrará Ellie el verdadero amor , o su verano de Primeros* se convertirá en un verano de Últimos?*



Yo hice la traducción. Quien la quiera es libre de tomarla.
** Se refiere a que su verano es de primeras veces. Pero como Seth puede ser un jodido psicópata asesino, hay posibilidades de que ése sea su último verano.

   
   
Ellie ha vivido un poco bajo la sombra de su hermana mayor Ángela por mucho tiempo. Ángela es popular, guapa, a la moda y rubia. Ellie ama el Hockey, su ropa está siempre holgada, sus mejores amigos son todos hombres y ella es... Pelirroja. Y su nuevo vecino psicópata pero más bueno que el pan de Peeta, Seth, parece amar la última parte. Y ella en verdad no tiene problema con eso, hasta que en la televisión salen éstas imagenes de chicas asesinadas y Ellie tiene que pensar no sólo en los pectorales del vecino, si no en sus seguridad. Pero siempre se puede encontrar tiempo para ambos. ¿Verdad?

   JAJA. Morí.
Enserio. Morí.

 Ellie es de ése tipo de tontas que dan risa, no te exasperan (aunque tiene su momento) y Seth... Oh. Dios. Mi novio. Así que chicas, están advertidas. Él es mío. Un poco psicótico, pero mi novio.
  De la escritura no puedo decirles mucho, ya que es bastante simple. Es un libro muy ligero y muy divertido.




In The Company Of Liars
In The Company Of Liars, en en
idioma original.
Yo lo leí en español (Pero no encontré
su portada en la web): La última
Mentira.
David Ellis.
Libro único.
Afeijskfneuslfneuhfesk. Sólo léanlo.

                                                                          


Una mujer acusada de asesinato se ve atrapada en un laberinto piscológico que le deja sólo un escape: El suicidio. O no?
Contado en cronología inversa, de su enigmático final hasta su brillante principio, In Company Of Liars es un viaje de fuerza tentador.

*Yo hice la traducción. No estoy muy segura de la última parte. Pero quién quiera tomarla siéntase libre de hacerlo.
















"Muy inteligente"--Lee Child.

"Inminentemente satisfactoria"--Orlando Sentinel.

"Un viaje emocionante"-The Philadelphia Inquierer.

Ajá.

         La sinopsis del libro en español te explica más de lo que trata el libro, pero como no la encontré en la web (Ya sé, bien raro), me veo en la obligación de explicártelo por mí misma.
    O sea que te cuentan en libro en orden cronológico inverso. Si no sabes qué es, es una patada en el trasero. ¿Sabes de ésas películas que te muestran una escena y no le entiendes nada, pero después te muestran Un día anterior, una hora antes, dos días antes, o whatever? Así es exactamente este libro. Y puede que pienses que es genial. Pero no lo es tanto.
  O en absoluto.
El primer capítulo te cuenta en final de la historia, y el último capítulo el principio. Se van hacia atrás en el tiempo hasta llegar ahí. Lo que es confuso, porque mientras yo estaba leyendo el libro, tenía todas estas escenas de cosas que pasaron esparcidas por mi cabeza y no sabía en qué orden ponerlas, aún cuando me había puesto hace cuántos días eso había sido. No podía unirlas, y era tan frustrante.
In The Company Of Liars
Otras portadas.
  Así que hice lo más inteligente que se me ocurrió: Lo leí del capitulo final hasta el primero.
¿Y crees que así me enteré de algo? No. Aunque estaba leyendo el libro como se supone que tenía que ser contado, no me enteré si el otro era malo o bueno, si ella se suicidó o no, si el otro hizo esto o no. No me enteré de nada. NADA.
  Otra de las desventajas de tomar el camino fácil es que está lleno de memorias (que pues yo ya vi) y se pone un poco repetitivo.

La Última Mentira no fue para mí, pero no crean que no fue por mi edad o algo así, como me comentaron recientemente, es más bien por este asunto de la cronología inversa. Y bien, fue aburrido y un poco tedioso.
  No ha sido para mí, pero creo que a alguien más que le guste este asunto de las cosas que pasaron antes de ésta cosa le va  a gustar.
  O no.

Nah. Lo dejo en sus manos.

Saludos.
Sthep S.

Un Premio (8)

  Este premio nos lo concedió Xally, de Evening Sun. Muchas gracias! :)   

                                         

Reglas del premio:
1-Nombrar y agradecer al blog que te lo concedió.
2-Responder a las once preguntas que se formulan.
3-Enumerar once cosas sobre ti.
4-Conceder el premio a once blogs con menos de 200 seguidores.
5-Formular once preguntas para los blogs nominados.
6-Visitar los blogs que fueron nominados junto al tuyo.
7-Informar al blog de su premio.

Preguntas.

1-¿Qué canción es la que no para de escuchar en este momento?
Lizzie: Just Give Me a Reason de Pink y When i was your man, de Bruno Mars. Lo se, muy dramáticas.
Sthep: Panic Cord, de Gabrielle Aplin.
2-¿Qué carrera estudias o te gustaría estudiar?
Lizzie: Criminología o Literatura, no se..
Sthep: Probablemente psicología, lo cuál es irónico, porque yo no creo en ello, yo creo en escribir.
3-¿De qué país eres?
Lizzie: México 
Sthep: México! :)
4-Si pudieras elegir un país que no es el tuyo... ¿cuál elegirías, porqué?
Lizzie: Brasil o Australia..
Sthep: Tennessee. Nashville es el lugar de la música Country. Y yo amo la música Country.
5-¿Practicas algún deporte? ¿Cual?
Lizzie: No, practicaba Handball, pero ya no... Soy muy floja.
Sthep: No. No quisiera asesinar a toda la raza humana con la pelota. (Bueno, sería interesante, pero ya me entienden)
6-Descríbete en tres palabras.
Lizzie: Imaginativa, Soñadora y MUY malpensada.
Sthep: Soy tan genial que lo puedo hacer es dos: Puro. Desmadre.
7-¿Qué libros quieres que leer y no has podido conseguir?
Lizzie: Divergente.
Sthep: Muchos. Un ejemplo puede ser... Todos los de Susan Elizabeth Philips. (Tengo tres)
8-¿Tocas algún instrumento musical? ¿Cuál? Si no, ¿Te gustaría aprender a tocar alguno?
Lizzie: Tocaba Guitarra, o eso creía.
Sthep: Estaba en piano, pero salí de ello por falta de disciplina. Me gustaría continuar con piano y me encantaría el violín y el chelo. Me gustan también los sonidos muy dramáticos, aparte del Country.
9-Si pudieras ser el personaje de un libro, ¿Cuál serías y porqué?
Lizzie: Beatrice Pior.
Sthep: Katniss Everdeen. Es un personaje muy fuerte. Yo quisiera ser así.
10-¿Cuál es el libro que puedes leerte una y otra vez sin aburrirte de él?
Lizzie: Lonely Hearts Club, Elizabeth Eulberg.
Sthep: Si Decido Quedarme, de Gayle Forman.
11-¿Hay algo que te gustaría ser de tu manera de ser?
Lizzie:Terminar cosas inconclusas... Siempre me aburro de lo que hago y lo dejo a medias...
Sthep: Quisiera ser más responsable. Y soy mal hablada. Muy mal hablada.



  11 Cosas

Lizzie:
1-Tengo una seria obsesión con 2 Broke Girls.
2-Llevo más de un mes leyendo un libro. No voy ni a la mitad.
3-Me gustan los nachos.
4-¡Toqué un delfín!
5-Me gustaría saber pintar o dibujar, pero a penas y puedo dibujar una flor.
6-No me gusta subirme a las Roller Coasters, me dan miedo, pero cuando me subo, me gusta. ¿qué complicado no?
7-Hace unos días atropellé a un venadito bebé. Merezco morir.
8-Soy asquerosamente mal pensada, si no me creen, pregúntenle a Sthep.1313
9-No me gusta la leche, a menos que tenga chocolate o fresa.
10-No me gusta el chocolate.
11- Ya no se que poner aquí, así que.... Me gusta verle el trasero a los muchachos guapos. 

Sthep:
1- Tengo un perro que es un desmadre. Deja sus sorpresitas en todas partes. De preferencia en mi cuarto.
2-Soy muy mal hablada. Pero en el blog intento no hacerlo.
3-Algo gracioso es que generalmente soy muy tonta. Digo muchas tontadas y me río todo el tiempo. Y cuando escribo soy de una manera completamente diferente. Es como este otro lado de mí.
4-El capítulo 7 de Fade es el que me ha tomado más tiempo escribir y el que tiene más páginas de Word. Ayer terminé de escribirlo.
5-Gabrielle Aplin es genial. Deberían definitivamente chequearla en Youtube.
6-Estoy escribiendo otra cosa, pero esto es más complicado. No sé si estaré mostrándolo en el blog. Depende de cómo resulte al final.
7-Debo a escribir como siete reseñas. A veces me da flojera escribirlas después de terminar un libro.
8-Ya van a arreglar mi computadora <3
9- Cuando era pequeña pensaba que Chicago estaba en China. Mátenme.
10-Cuando escribo sobre uno de mis personajes, hago una carpeta para ellos con su nombre, para que no se me pierdan las cosas que he escrito para ellos en hojas de cuaderno.
11- Hace un tiempo estaba en el gimnasio y había un tipo al cuál le estaba viendo el trasero. Entonces yo estaba detrás de él en la bicicleta y él se movió, así que naturalmente yo me moví también para seguir apreciando el arte. En esto, me voy cayendo de la bicicleta y cuando volteo a verlo para ver si me vio, él estaba caminando hacia mí. Porque, oh, resultó ser un amigo de mi primo (Al cual yo conocía) Vino a saludarme y tal y de hoy en día no sé si sabe que estaba apreciando su trasero. Tengo una herida en la pierna que puede probarlo.


Preguntas (De nosotras, para ustedes)

1- ¿Cantante favorito?
2-¿Cuál fue la película que viste?
3- ¿Alguna vez te ha pasado algo por estar viéndole el trasero a alguien (como a mi) ?
4-Me dio curiosidad, así que, ¿Qué estudias o que estudiarías?
5-Si pudieras elegir una palabra para definirte a ti mismo... ¿Cuál sería?
6-¿Tu color favorito?
7- ¿Cuál es la peor cosa que te podrían decir?
8-¿Tienes novio/esposo/prometido? Soy una metiche, lo se.
9- Si no te ha pasado algo vergonzoso por estar viendole el trasero a alguien, entonces comparte una por alguna otra razón. Me hará sentir mejor.
10-¿Eres adict@ a alguna red social?
11- Ahora tienes que elegir sólo un novi@ literario. Elige sabiamente.


Blogs:

Sara, de Queramenos
Matias, Anubis Tales (Que sale por 19 seguidores, pero aún así hay que ponerlo porque es muy genial)
Leticia Carmen Cabas, Entre Palabras Felices
Lunnaris, Mis sueños imposibles
Marina BooksObsession, Books Obsession
Lectora, tanto por Little Dreams Come True y *HOLA*
Lis, Nox Invictus
Jane ahh Bajo el mismo cielo en diferentes lugares

Feliz vacaciones y así :)