lunes, 11 de marzo de 2013

Un Premio (4)

                                              


Entonces, Entre Libros y Mundos nos dio éste premio :) Muchas gracias.

1-Avaricia; ¿Cuál es tu libro más caro y el más barato?
LizzieG: El mas caro fue 50 Sombras de Grey, y el mas barato fue Devorada, de Amanda Marrone
Sthep: El más caro fue Amanecer, de Stephenie Meyer, ( no lo compré yo, pero entienden el concepto) El más barato fue Mujercitas, que me costó unos treinta pesos.
2-Ira; ¿Con qué escritores mantienes una relación amor-odio?
LizzieG: J.K Rowling, ella y su afición de matar personajes queridos...
Sthep: Sarah Shepard. Es que sus libros están muy interesantes, pero a veces sus personajes son estúpidos, y su narrativa varía; Como que se desvía del tema y luego vuelve a donde mismo. Se pierde.
3-Gula; ¿Qué libro te devoras una y otra vez?
LizzieG: El club de los corazones solitarios, de Elizabeth Eulberg.
Sthep:Si Decido Quedarme, de Gayle Forman.
4-Pereza; ¿Qué libro no te has leído por flojera?
LizzieG: Monument 14, Emmy Laybourne
Sthep: Angeolololololololololololololology de Danielle Trussoni.
5-Orgullo; ¿De qué libro hablas para parecer intelectual?
LizzieG: Los típicos de Shakespeare y Jane Austen.
Sthep: De Clásicos, en general.
6-Lujuria; ¿Qué encuentras atractivo en un personaje masculino o femenino?
LizzieG: Que sean sexys, que tengan esa elegancia y caballerosidad.
Sthep: La respuesta es Gideon De Villiers. Mi novio 
7-Envidia; ¿Qué libro te gustaría recibir como regalo?
LizzieG: The Scorch Trials, Divergente, Beautiful Darkness y Heaven.
Sthep: Divergente, Delirium, Lo Que Fue De Ella, Tenías que ser tú... Bueno, hay muchos, que simplemente aún no puedo conseguir y que me haría muy feliz si los tuviera 



Blogs Nominados:
  Quien quiera tomarlo, tómenlo, enserio :)

domingo, 10 de marzo de 2013

Un Premio (3)




Lunnaris de Mis Sueños Imposibles nos ha dado un premio :) ¡Muchas gracias!

Las reglas:
-Escribir 11 cosas sobre ti
-Mandar 11 preguntas para que contesten los nominados
-Responder las 11 preguntas de quién me nominó
-Nominar 11 blogs con menos de 200 seguidores


  LizzieG
1. Odio que toquen mi cabello.
2. Para escribir, tengo que escuchar Titanium para poder inspirarme.
3. Escribir es mi pasión.
4. Casi no tengo libros en físico (tristemente), pero tengo muchos en formato PDF.
5. Me siento orgullosa de mi biblioteca virtual.
6. Suelo comprar libros sin saber de que se tratan.
7. No soy nada femenina.
8. Soy twittera de corazón... (Jajaja, enserio ._.)
9. Al personaje ficticio que mas odio es a Elena Lincoln... (50 shades).
10. Las botas rockeras con mi punto débil.
11. Amo el café y el té.


Sthep S:
1-Tengo una obsesión con mis botas vaqueras.
2-Tengo una obsesión con mis botas vaqueras combinadas con vestido.
3-No me gusta peinarme.
4-Mi personaje favorito de Pretty Little Liars es Spencer.
5- Nunca he estado en Nashville, pero es mi sueño.
6-Me gusta la música Country.
7-Y las series de asesinatos.
8-Mentes Criminales es genial.
9-Y amo leer.
10-Tanto como escribir
11-Tenía otra perforación en la oreja, pero se me cerró. Y me lo voy a hacer de nuevo :p

                                                                   Preguntas para responder 

1-Si pudieras volar irías...
LizzieG: Forks, definitivamente
Sthep: Nashville.
2-¿Trabajarías en el cine?
LizzieG: No, le diría a Sthep que me dejara pasar (Jaja!)
Sthep: Sí :)
3-¿Eres fanática del ordenador?
LizzieG: Sí :D
Sthep: Yo me casé con el ordenador. Es el amor de mi vida. Ya tenemos ordenadorsitos. Es un nokia. :)
4-Una pregunta Extraña; Si pudieras cambiar el color del cielo... ¿Cuál color sería?
LizzieG: Lo dejaría del color del atardecer, ya saben, la mezcla ésa de rojo, naranja y rosa... Es precioso.
Sthep: Probablemente rosa, porque cuando los unicornios vuelven por ahí y vomiten arcoíris, se va a ver bien bonito.
5-¿Te gusta leer?
LizzieG: ¡AHHHH! Claro!
Sthep: Mi segundo nombre es Leer.
6-¿Tu color es...?
LizzieG: Turquesa
Sthep: Rojo.
7-Tu mayor miedo sería...
LizzieG: Cerrar por accidente un documento en word y que no se haya guardado.
Sthep: Solía pensar mucho en que, cuando se acabara el mundo, moriré con millones de libros que todavía no he leído :/
8- ¿Que cambiarías del mundo?
LizzieG: Cambiar una cerveza/cigarrillo por un buen libro.
Sthep: Los libros no serían tan caros.
9-¿A quién excluirías de la fas de la Tierra?
LizzieG: Haters.
Sthep: ¿Se valen personajes ficticios? Jace Wayland. O como se llame :/ 
10- ¿En qué mundo mágico te sumergirías?
LizzieG: Me iría a Forks, no es mágico en todo el sentido de la palabra, pero ahí iría.
Sthep: Hogwarts
11-¿Libros o cine?
LizzieG: Libros, definitivamente.
Sthep: ¡Libros!


                                                 Nuestras preguntas:

1-¿Escribes? ¿Porqué?
2-¿Qué tipo de género te gusta leer?
3-¿Cual fue tu primer libro?
4-¿Hogwarts o Narnia?
5-Libro que haya marcado tu vida
6-¿Edward o Jacob? ¿Peeta o Gale?
7- Un dato curiosos sobre ti
8-Tengo que preguntar esto: ¿Qué piensas sobre la música Country?
9-Guilty Pleasure (Declaración  culpable)
10-Personaje de un libro que odias con toda tu alma
11-Libro que odiaste pero leíste completito


Nominaciones
Vampira Litararia
El mundo de los libros
Broken Mirrors
Desde Mil Corazones

No  somos mucho de blogs, así que... Si, solo 4.

jueves, 7 de marzo de 2013

Reseña: Obsidian, Jennifer L. Armentrout.

Reseña: Obsidian.
Jennifer L. Armentrout.
El primero de una saga.
Cuando nos mudamos a Virginia Occidental, justo antes del último curso de instituto, creía que me esperaba una vida aburrida  en la que ni siquiera tendría internet para actualizar mi blog literario. Entonces conocí a mi vecino, Daemon. Alto, guapo, con unos ojos verdes impresionantes... Y también insufrible, arrogante y malcriado.
   Pero eso no es todo. Cuando un desconocido me atacó, Daemon congeló literalmente el tiempo y me confesó que no es de nuestro planeta.
 Sí, lo has leído bien. Mi vecino es un alienígena sexy e inaguantable. Resulta que, además él y su hermana tienen una galaxia de enemigos que quieren robar sus poderes. Y, por si fuera poco, ahora mi ida corre peligro por el puro hecho de vivir junto a ellos.
                                                                                ¡Spoilers en la sinopis! ¡Spoilers Everywhere!
                                                                                                    Mi reacción:




Hummm... Hummm... HUMMMMMMM

 
Bueno, yo no tenía intención de leerme este libro por archivo, pero no tenía idea de cuándo iba a venir a México y simplemente me cansé de esperar, así que me adelanté.
     No es un libro malo, enserio, pero me ha decepcionado un poco. Simplemente tenía mis expectativas demasiado altas en este libro, con tantas buenas reseñas y ése Daemon. Pensé en ésos libros importantes que me cambiarían, como pasó con Los Juegos Del Hambre y Si Decido Quedarme . Sin embargo creo que ha sido un libro entretenido y original en sus partes.

  "¿En sus partes? ¿A qué te refieres?" Que oye, esto ciertamente lo han mencionado en otros blogs, y yo no puedo hacer otra cosa más que aceptarlo y decirlo; Tiene cierto toque Crepusculeño; Que chica se muda, y luego chico la trata mal, y luego hay más como él que no la quieren, y él de repente está enamorado de ella.
  Sin embargo, no me molestó porque... Katy.
Portada en español

Katy me ha gustado mucho como protagonista. ¿Sabes de ésos porque hay millones  libros dónde el chico o quién sea la tratan muy mal y ella simplemente... deja que pase? Y tú estás como "¡Golpéalo! ¿En verdad vas a dejar que te trate así? ¿Ningún insulto?".
    Mi amiga Katy tiene una lengua filosa y no es una dejada. Su personaje es astuto y hay partes con sus comentarios que me han hecho Gracia, enserio.
Creo que si otros libros tuvieran a Katy me hubiera ido mejor.
      Katy es grandiosa. Me ha gustado mucho como protagonista.




                                                                 Y luego... Está Daemon.


Portada de U.K

   Él, como muchos chicos literarios... Es un idiota. Pero ya sabes que siempre hay uno de ellos que te gusta por X razón y el otro que no te gusta por Y. No estoy segura en dónde entra él. ¿Honestamente? No he encontrado mucho para que me gustara. Que sí, entiendo la atracción que tienen ellos dos, por su choque de personalidades, pero en verdad no creo que él sea un personaje destacable.
 No anhelé en ninguna parte del libro que apareciera, y cuando lo hizo no me me hizo sonreír, ni saltar, ni temblar, ni nada. Es un personaje que no me causó nada. En absoluto.
  Que bien, el material extra del libro, los últimos capítulos desde su punto de vista, creo que fueron dulces. Quiero decir, el chico hace las cosas que hace por alguna razón, no es tan malo porque se le dan la gana.
  Pero sigue quedando en nada a mi parecer.
  Él sólo, no.

     Estoy un poco decepcionada porque esperaba que me gustara mucho, y una vez mas: No es un libro malo, pero no es completamente... Hummm... hay algo que falta. No es suficiente. Pero en sí, me ha gustado. Es entretenido y la cosa del misterio que ya ha sido revelada en la sinopsis  alrededor de Daemon y su hermana es original.
   Actualmente me he terminado el segundo libro.


¡Saludos!
Sthep S.

miércoles, 6 de marzo de 2013

The Bet. Capítulo 16



#70                                                                               #APOV
Esperé en la pared cerca de la puerta de la primer clase que a Brenda le tocaba, esperando así, poder hablar con ella y así explicarle lo sucedido con Vicky.
Había tratado de no darle tantas vueltas al asunto, pero simplemente no podía estar así como si nada, la culpa me mataba. Aunque sinceramente no era algo que yo había iniciado, solo regresé el beso por... Está bien, por idiota.
Diez minutos después, la miré que venía hacia acá junto a Joe McPhee, un idiota que en octavo trató de entrar al equipo, pero lo rechazamos por ser una rata de biblioteca y por flacucho.
Recuerdo que tenía los dientes chuecos y una maraña de pelo que no lo dejaba ver nada... Pero ahora era alto, se le veían músculos, pero no muy trabajados, y ya había cortado su estúpido cabello.
Aún así se miraba estúpido, y realmente pienso que es de ésos chicos que les gusta Star Wars y esas frikadas.
Traté de no concentrarme en Joe, si no en Brenda, que hablaba, hacía gestos y movía sus manos para expresarse mejor. Se veía muy tierna.
Joe le dijo algo y ella rió. Él se puso de tal manera,frente a ella, quedando su espalda hacia mí.
Al parecer el le dijo algo a Brenda, y ella se rió y puso los ojos en blanco.
-Hey, Andrew. - alguien me habló.
Yo volteé un micro segundo para buscar a quien me hablaba, pero le resté importancia y seguí mirando (acosando) a Brenda y a su amiguito.
Brenda le sonrió al chico y al segundo se estaban besando.
Por un momento quise acercarme para ver si lo que veía era realmente cierto, pero no era necesario, ya que Joe puso sus asquerosas manos en su cintura y movió su cabeza al otro lado, diciéndome así, que la estaba besando con pasión.
Sentí una cosa extraña en mi estomago, que subía a una furiosa velocidad por todo mi esófago... Casi podía saborearlo.
Tenía unas inmensas ganas de ir allá, apartarlos y decirle a Joe que ella era mía. Bueno, no mía.
Solo quería un motivo de ir, y patearle ése flácido trasero a él.
No me animé a ir y reclamarle, ya que yo le había hecho lo mismo. Quería apartar la mirada, pero mi lado masoquista insistía en mirar como se comían mutuamente.
No se cuantos segundos, minutos o quizá horas pasaron cuando por fin ellos se dejaron de besar. Brenda le dijo algo y se encogió de hombros para después sonreír.
Se dijeron unas cuantas palabras mas y se despidieron.
Brenda se acomodó bien la mochila y se caminó, aparentemente, hacia mí.
Me acerqué a ella.
Cuando estuve enseguida de Brenda, ella no se inmutó y siguió caminando.
-Oye, Brenda, lo que pasó la otra vez...
-Ya córtala, sí? - me interrumpió sin mirarme.
-Solo trato de arreglar los malentendidos. Sé que ya no te interesa, por que ya andas con ése McPhee, pero yo creo que es necesario que sepas la verdad.
Ella se paró justo enfrente de la puerta y me miró con sus intensos ojos azules.
-Déjame en paz, ¿sí? - dicho esto empujo la puerta y entró arrojándome la puerta en la cara.
Me quedé ahí, parado como idiota frente a la puerta, mientras veía a Brenda llendóse a sentar a el asiento mas alejado de todos, sacando sus auriculares.
Por un momento ella se fijó en mí, pero sus ojos, sus hermosos ojos azules, solo se posaron 5 segundos en mí, para luego ponerse en blanco y posarlos en otra cosa.
Suspiré y me alejé de ahí con paso lento, dirigiéndome al campo, para fumarme un cigarrillo.
Me encontré con Maïa sentada en las gradas, con los brazos apoyados en sus piernas, y con una mano sostenía un cigarrillo. Me extrañó verla, así que me dirigí a ella y me senté a su lado.
-¿Me das un poco de fuego? - le pregunté mientras sacaba mi caja de cigarrillos.
Ella me miró y puso los ojos en blanco.
Sacó su encendedor
Puse mi mano enseguida de mi cigarrillo para hacer una especie de cueva, ya que hacía aire y no quería que se apagara.
Cuando por fin prendió me lo llevé a la boca y le dí una larga calada.
-¿Qué haces aquí, tan sola? - dije mirando el humo que salía por mi boca mientras hablaba.
-Pensando...
La miré
-No sabía que fumabas
-Fumo desde los 14, ya sabes, a esa edad quieres experimentar todo, tus amigos hablan sobre lo maravilloso que es y te animan a hacerlo... Primero fumaba por moda, por querer verme rebelde, por llevarle la contraria a mis padres, y después solo lo hacía por que no lo podía dejar. Un día, cuando conocí a Brenda- sonrió con nostalgia.- me dijo que mis pulmones estarían negros y me moriría, pensé mucho sobre ello que cada vez que veía un cigarrillo me imaginaba mis pulmones negros, así que lo dejé. Pero ahora estoy mal, jodidamente mal, y tuve que volver a fumar. A sido un acto inconsciente.
Dio una calada y soltó el humo.
-¿Quieres hablar sobre ello?
Me miró con sus ojos color miel y suspiró.
-Presiento que me quitarán a mi mejor amiga, y no quiero éso. Se que ella no quiere ir a ningún lado, pero lo hará... Ella a pasado por tantas cosas, que no puedo ni quiero dejarla sola, y además no sé que haría sin ella... Vivir con ella hace las cosas tan fáciles, tan divertidas, ya me he acostumbrado a despertarme y después arrojarle una almohada para que lo haga ella también, es como mi pequeña hermana.
-¿Qué? ¿Se irá Brenda? - dije impresionado
-No lo se, eso es lo que creo... ¿Para que vendría entonces su papá, si nunca le habla?
Se encogió mi corazón.
Tiré mi cigarrillo y lo pisé con rabia.
-¿Por que vive contigo Brenda? ¿Qué pasa con sus padres?
Me miró profundamente y suspiró.
-Júrame que no le dirás ésto a nadie.
-Te lo juro.
Puso su dedo meñique enfrente de mi mano y yo entrelacé el mío con el suyo.
El juramento había quedado sellado.
-Cuando Brenda tenía 7 años, su papá se fue de la casa, dejando a su mamá y a ella solas, meses después se divorciaron y cada quién estaba por su cuenta. Su mamá comenzó a salir con un chico 5 años menor que ella, y un día, su mamá se fue... No dejó ni una carta ni nada, solo tomó sus cosas y se fue, dejando a Brenda en la guardería, cuando las cuidadoras se dieron cuenta de que no iban por ella, llamaron a su padre, pero tampoco contestó...  Así que Brenda estuvo con una nana, que la cuidó aproximadamente 2 años.
  »Dijo que en ese tiempo fue muy sola e infeliz, aunque la nana que la cuidaba era muy buena y la quería mucho, pero no era como estar con tus padres, y ésas cosas.. Ella no tenía amigos, a pesar de ser tan divertida... Un día, ella como siempre fue a la escuela, pero ahí la estaba esperando su mamá, la llevó a desayunar y le pidió disculpas.
 »La perdonó y se mudó con ella a la casa que está a 2 casas de la mía... Recuerdo cuando las miraba jugar en el jardín, corrían y siempre terminaban muriéndose de risa. Su papá ahora la llamaba una vez al mes, todos los viernes a las 2 de la tarde para se exactos, y ella se sentía feliz..
Maïa suspiró y comenzó a hablar de nuevo.
-Cuando tenía casi 15 años, le comencé a hablar, por que no me gustaba verla sola, si ahora es invisible, antes lo era más. Y bueno, ahora, hace unos meses su mamá le dejó una carta, que decía que se había ido con su novio. Brenda estaba destrozada, fue a mi casa llorando pidiéndome por favor si me podía quedar esta noche conmigo, después me dijo que no quería pisar su casa, y yo le ofrecí a quedarse en mi casa, todo iba bien, hasta que hoy en la mañana estaba su papá afuera de casa, esperándola. - la miré y me di cuenta que ya estaba llorando.- No tengo idea de que le dijo, pero sé que se la llevará. Lo sé.
Se enjuagó las lágrimas y me miró.
-Y ahora tú, vienes con lo de la maldita apuesta.
-Oye, gracias por no decirle.
Ella gruñó.
-No quería herirla más de lo que estaba...
Le sonreí.
Sonó un teléfono con el tono de el coro de Poketful of Sunshine.
Me reí levemente, mientras miraba a Maïa contestar.
-Hola, ¿quién habla?... Oh, ¿en dónde estás?... ¿Por qué rayos no me llamaste cuando llegaste?... Quédate ahí... ¿Con Joe McPhee?- Maïa soltó un chillido.- Está bien, me calmo, no lo puedo creer... Ajá... No me importa... Voy para allá. Pídeme una ensalada... Adiós. - y colgó.
Supuse que era Brenda, así que mis celos aumentaron cuando oí que estaba con ese Joe.
-Oye, me tengo que ir... Brenda me está esperando.- cuando estaba a punto de irse, volteó hacia mí.- No digas nada, lo has jurado. - y se fue.
La historia de Brenda, era triste, pero sinceramente había esperado algo mas doloroso, ya sabes, muerte, traumas y esas cosas; aunque no se lo que hubiera hecho si yo hubiera estado en su lugar.
Lo que sí sabía era que tenía que arreglar ésto con Brenda, aunque estuviera con ése estúpido geek.
                                                                                                                        -Lizz. 


martes, 5 de marzo de 2013

Reckless. Capítulo 14.


 
Reckless. Capítulo 14. "Natalie Scott".

                                                   
--¿Deborah? He llegado a casa.
¿Dónde se ha metido esa mujer?
Casi subo las escaleras para comprobar que se ha ido, pero luego la oigo suspirar. No estoy segura de dónde está, así que la llamo de nuevo.
--Estoy aquí, cielo.
Cuando me meto a la cocina, la encuentro sentada en el piso recargada contra la encimera. No sé qué me sorprende más; Que esté ella, sentada en el suelo, cosa que siempre nos había regañado a Charlie y a mí si lo hacíamos, o que ella está… Tomando y fumando.
  Me quedo ahí parada, mirándola. Quiero decir, fijamente.
--¿Primero te enojas porque fumo y tomo y tú lo estás haciendo a la vez? ¿Pero qué carajos estás pensando, pues? Se supone que tienes que ser un ejemplo, Deborah. ¿Y  por qué estás haciendo esto, de cualquier manera?
 Ella me mira desde abajo.
--Estaba bloqueadaExplicaY tú no tienes derecho para hablarme así.
--Tengo derecho si estás rompiendo tus propias reglas.
Me agacho para tomar el paquete de cigarrillos que son míos y el ron que Charlie ha guardado en la cocina desde siempre, que no me he atrevido a tomar porque sé que se dará cuenta y me traerá bronca.
Pero entonces mi madre dice:
--¿Alguna vez piensas en él?
Cosa que me hace quedarme ahí, en cuclillas, como una roca.
--¿De quién?Pregunta, haciéndome la tonta.
--Tu padre.
Exhalo y me dejo caer junto a ella.
--¿Y tú?
--Todos los días de mi vidaResponde, sonriendo tristemente. Después deja que su cabeza de cabellos oscuros caiga sobre la encimera.
Entonces las palabras salen de mi boca, y tardo un segundo en darme cuenta de lo que acabo de decir:
--¿Por qué no llamaste, mamá?
A lo mejor su cara de sorprendida es por la pregunta en sí, o por la parte en la que finalmente la llamo “Mamá”. Quizá por ambas.
--Ellos no me dejaron comunicarme con el mundo exterior mientras estaba en rehabilitación. Fue duro.
   Una oleada de rabia atraviesa mi cuerpo.
--No soy estúpida, Deborah. Eso fue las primeras semanas de rehabilitación. Después pudiste haber llamado. Leí los folletos. Hablé con la directora de la institución. No soy estúpidaRepito.
Se me queda mirando y acerca el cigarro a la boca. Estoy tan enojada que le arranco el cigarrillo de las manos y lo tiro al otro lado de la cocina.
--¡Responde, maldita sea!
Ella entrecierra los ojos.
--Lo siento, Ridley. Pero yo tenía que…
--¡Tú tenías que cuidar de nosotros!Le grito, totalmente enfurecida--¡Tú tenías que ver por nosotros! ¡Es lo que los padres tienen que hacer, ellos tienen que cuidar de sus hijos! ¡Pero tú…! ¡Tú ahora tienes que crecer! ¡Crece, maldita sea!Me levanto y le quito la botella y los cigarrillos--¡Tú tienes que ser la madre! ¡Tienes que dar el chingado ejemplo! ¡No puedes derrumbarte como si nada las veces que se te antojan! Porque, ¿Adivina qué? ¡Tienes responsabilidades! ¡Tienes que detenerte de dejar caer todo sobre Charlie! ¡Es tu hijo! ¡No se supone que tengas que arruinarle la vida! ¡A nosotros! ¡Tú me arruinaste! ¡Tú…!
  Entonces tengo que detenerme por dos cosas: La primera es porque siento unos brazos rodearme desde atrás, dejándome inmóvil. La segunda es porque estoy cansada, y he dado cuenta de que no voy a llegar a ninguna parte.
 No importa cuántas veces le grite la verdad a mi madre, ella no avanzará.
Ella seguirá en el piso llorando como lo está siendo en este momento. Ella seguirá siendo débil. ¿Por qué tiene que ser débil?
  De repente toda la energía en mi cuerpo se esfuma y yo también soy débil. Porque quiero llorar como mi madre lo hace en este momento.
Pero no lo hago.
--Mamá, creo que tienes que ir a tu habitaciónDice la persona que me sostiene desde atrás.
 Mi hermano Charlie.
Ella se lamenta en el suelo, pero no se mueve.
--MamáDice Charlie, en tono severo.
Ella se levanta, aún débil.
Y me doy cuenta de que no quiero ser como ella. Nunca.
Se me da mejor insultar.
 Mi madre se levanta y sale corriendo por las escaleras, como una niña pequeña. Y Charlie no me suelta. Me aprieta más fuerte y siento su respiración en mi oído.
 De alguna manera se lo agradezco.
--¿Estás bien?
Asiento. Luego lentamente me suelta. Me giro para mirarlo a los ojos, y lo encuentro mirándole fijamente.
--No te voy a decir que lo que hiciste estuvo bienMe dice, después de un minuto.
Me recargo sobre la isla y respiro fuerte.
--¿Tú que estás haciendo aquí? Se supone que tienes que estar en clases.
--Olvidé algunas cosasDice, acercándose a  mí lentamente. Como si intentara calmar a un tigre furioso.
  Supongo que se acerca.
--Llegué aquí más o menos cuando le estabas diciendo que no eras estúpidaProsigue.
Ladeo la cabeza y lo miro fijamente.
--¿Y me vas a decir que no piensas que tengo razón?
Pone una mano en su barbilla y la otra en su cintura. Luego mira hacia las escaleras, como preocupado de que Deborah pudiera escuchar algo.
--Mira, Ridley, te entiendo. ¿De acuerdo? Pero no creo que hundiéndola más es la manera de dejarla “Crecer”.
Parpadeo.
--¿Disculpa?
--Tienes que dejar de atacarla, Ridley. Creo que tú también tienes que crecer. Tienes que dejarlo atrás.
Me quedo sin aire.
No puedo creer que me esté diciendo esto. A mí.
--Le digo, aunque suena más como una preguntaTú, Charlie, tú, puedes irte al carajo.


                                                                        
                                                                     
 




--Hola. Humm… Lo siento. ¿Estoy interrumpiendo? Yo no quería…
Harry me sonríe y agita la cabeza.
--Nada de eso. ¿Me extrañas tan rápido, Ridley?
Ruedo los ojos. Aunque me doy cuenta de que debo parecer pegadiza, porque justo hace como una hora él me dejó en casa. Hace unas tres horas él me llevó con mi psicóloga. Y unas cinco horas atrás él me besó. Enfrente de Max. De toda la escuela. En público.
 Sacudo la cabeza, intentando desvanecer los hechos.
--Yo… Necesitaba salir de casa. ¿Estás ocupado?
Me sonríe y se mueve para dejarme pasar a la casa de sus tíos.
--¿Quieres pasar?
 Se oyen voces de mujeres en la cocina.  Debe ser su tía y su prima. Huele muy bien, lo que sea que están haciendo. Y la televisión está encendida. Un juego de basquetbol es lo que se oye en toda la casa. Quién sea que esté jugando, al parecer lo hace muy mal.
--Ah… ¿Es una buena idea?Le pregunto cuando tengo un pie en la casa.
--Claro que sí. A mi tía le dará un infarto cuando conozca a mi noviaMe hace burlaPero estarás bien. Te dejará en paz en algunos momentos.
  Eso hace que me quede parada ahí.
--¿Sabes qué?Le digoCreo que no es una buena idea.
Estoy a punto de girar para marcharme cuando él me toma de la mano y me jala dentro.
--Vamos, no muerden.
--Es que no… ¡Es tu familia!
--¿Y qué tiene?
--Que no. Ellos son normales, y yo…Mira, no. ¿No podemos ir a algún sitio, o algo?
Me jala del brazo de nuevo y sonríe.
--No. Además no tienen nada de normales. Si crees eso, espera conocerlos.
Cuando estoy a punto de negarme de nuevo, alguien lo llama. Una señora menuda con un delantal con un pastelillo dibujado aparece frente a nosotros.
 Y luego sonríe.
--¿Eres Ridley?
Me quedo quieta un segundo. Luego me doy cuenta de que mi nombre es Ridley. Me está hablando a mí.
Casi me quiero golpear a mí misma.
“Detén la torpeza, Rid. Detenlo”.
Sonrío.
--Sí.
Entonces ella me está abrazando.
--Mi nombre es Cordelia. Pero me puedes llamar Cora. Todo el mundo lo hace. Tengo que decir que Harry me tenía muy escondido que tenía una novia, pero luego que me enteré no  pude dejar que se quedara callado. ¡Nunca me dijo que eras tan guapa…!
  No deja de hablar. Está halagándome y dirigiéndonos a Harry y a  mí hasta la cocina. Me giro para mirar a Harry, que me sonríe, un tanto burlón.
 Cuando llegamos a la cocina me encuentro al resto de la familia. Supongo que la tele está encendida para hacer ruido, porque el tío de Harry está ahí sentado hablando con la chica, que supongo que es la prima de Harry… No sé cómo reaccionar cuando me doy cuenta de que esa chica menuda y rubia con lentes de montura gruesa es la chica de la otra vez en el baño. La chica que Kimera espantó.
  Ambos me miran.
--¡Es la novia de Harry!Canturrea su tía. O, perdón, Cora.
El señor me sonríe.
La chica me mira y luego aparta la vista, pareciendo un poco avergonzada.
--Wendy, ¿Verdad?
La rubia se queda con la boca abierta. ¿Qué tiene de malo que me acuerde de su nombre? Oh, bueno. Supongo que es lo que me gano por ser tan fría con las personas que no son mis amigos.
   Wendy aún no me contesta. Se queda callada, mirándome fijamente.
--¡Wendy!Le regaña su madre--¡Responde!
Wendy sonríe un poco, aún luciendo avergonzada.
--Hola. Tú eres Ridley.
Sonrío.
--Soy yo.
Y luego aparta la vista de mí.
Bueno, supongo que tengo que romper la tensión… No, no. Espera. ¿Porqué yo tendría que hacer eso? No es como si yo quisiera que fuera mi amiga. Porque ciertamente Harry no es mi novio. Y no sé qué estoy haciendo aquí ahora. ¿Conocer a su familia? Dios, Ridley, Dios. ¿En qué te has metido?
  El señor se levanta y se presenta. Su nombre es John. Después de eso Harry se excusa y salimos de la cocina. Puedo ver claramente cómo todos en la habitación le lanzan la mirada de “No hagan nada indebido”.
 Pssss… ¡Si ellos me conocieran, no me dejarían poner ni un pie en esta casa…!
Wendy. ¿Le dirá ella a sus padres que soy una zorra? ¿O qué exactamente le ha dicho Harry sobre mí para que ella guarde sus palabras?
   Harry me lleva a su habitación. Es un cuarto pequeño, con un clóset, una cama y un escritorio. Harry no ha pegado posters ni nada. No habría ninguna señal de que Harry estuviera viviendo aquí de no ser por todos los papeles en todos lados, los libros amontonados en fila sobre una mesita al lado de su cama y su laptop sobre el escritorio, que está prendida.
--¿Sabes, guapo? Tu familia allá abajo están malentendiendo esto taaaantoLe comento, arrastrando la A.
 Me sonríe de vuelta, mientras se agacha para buscar algo debajo de su cama.
--Pero saben que soy bueno.
--Porque no saben que soy una mala influencia.
Se ríe a carcajadas y yo me siento en la silla de madera de su escritorio.
--¿Tu? ¿Una mala influencia para mí? VamosSe burla.
Levanto una ceja.
--¿Qué? Soy como, la encarnación del mal.
Se levanta sólo para ver mi cara y luego ríe y se vuelve a agachar debajo de la cama.
--¿Qué buscas?
--Estoy buscando… Unos papeles. No sé dónde están.
Frunzo el ceño.
--Cariño, tienes todo lleno de papeles. ¿No deberías, no sé, hacer una limpieza? ¿Qué buscas, de cualquier manera?Pregunto, mientras estiro la mano para alcanzar uno de las muchas hojas blancas y de cuaderno metidos debajo de carpetas y cuadernos.
  Miro la hoja.

         
--Bueno, Nat. Te veo después. Y por cierto, te ves bien. El azul te va, pero creo que me gustabas más sin ese percing.
          Me alejé  y cuando supe que no me estaba mirando marcharme hice  un hueco entre la      
          multitud y la miré.
          Natalie tenía la mirada perdida cuando levantó su mano y con los dedos se tocó la nariz,
          dónde su argolla descansaba contra su piel. Una nube gris ensombreció su rostro y después
          de unos instantes se dio la vuelta y entró a clases.



--¡Mentira!Exclamo con una sonrisa cuando de repente un Harry perturbado me arranca la hoja de las manos.
 Parece nervioso mientras guarda la hoja entre las carpetas.
--¿Eres escritor, Harry? ¿Y escribiste sobre mí?
Prácticamente estoy saltando sobre la silla mientras sonrío y él parece avergonzado, empezando a acomodar todos los papeles en una carpeta. Me di cuenta de que una de ellas decía NATALIE SCOTT con Sharpie negro. Una carpeta gruesa.
--¡Oh, Dios! ¡Yo soy Natalie! ¡Y se apellida Scott!
Me levanto para intentar tomar la carpeta pero él me aparta suavemente.
--No eres túDice finalmente.
Lo señalo con el dedo.
--Tú no me engañas. Tiene mi sobrenombre y además eso de hecho pasó. ¡Escribiste una escena sobre nosotros! ¡Yo lo sé!
 Cuando me mira, puedo ver claramente que su piel se ha puesto ligeramente roja.
Me tapo la boca y me río.
--Eres como, adorableLe comento, lo que hace que se ponga más rojo.
--Yo no soy adorable.
Ignoro eso y le pregunto:
--¿Y de qué se trata? ¿Sobre espías? ¿Soy una espía?
Sigue moviéndose por la habitación mientras me dice:
--Tú no eres una espía.
--¿Entonces?
--Tú  no eres nadie.
--Deja de fingir.
Deja la carpeta al otro lado de la habitación y vuelve al escritorio por los demás papeles.
--No estoy fingiendo.
Me levanto sin decir ni una sola palabra y tomo la carpeta con el nombre que me corresponde.
--Veamos.
Abro la carpeta y tomo las hojas. Harry se abalanza por ellas pero yo las aparto.
--Ah-ah. No lo creo. Veamos, veamosRonroneo--¿Qué escondes?
--¡Está bien, está bien! ¡Sí eres tú! ¿Ahora puedes dármelos, Ridley?
Sonrío y cierro la carpeta, pero no se lo entrego.
--¿Entonces de qué se trata, Harry, si no son de espías?
Hace una mueca y se acerca más a mi cara.
--De nadaConfiesaTodavía no he hecho nada. Son sólo escenas que algún día usaré.
Sonrío. Mi sonrisa registrada.
--¿Una novela de romance, querido Potter?
No me dice nada, sólo da un paso hacia atrás. Me río.
--¡Oh, vamos! ¡A puesto que escribiste ese beso! Eso te gustó demasiado.
 Y cuando él sonríe lentamente imitando mi sonrisa de “Yo sé mejor”, la mía retrocede al tiempo en la que la de él va apareciendo.
--¿Y qué me dices tú de eso, Ridley?
En blanco.
Así estoy.
Y la sonrisa de Harry se ensancha más y da el paso que retrocedió.
--Que inteligenteObservo, felicitándoloVeo que vas aprendiendo de la mejor.
Se encoje de hombros a modo de respuesta.
--Pero creo que no me gustaMurmuro, lo cual es cierto.
Él sólo sigue sonriendo.
--Creo que estoy aprendiendo sobre tiDice después, con su aliento casi acariciándome la cara.
 Mentas.
Ladeo la cabeza.
--Yo también lo creo. Y no me gusta.
--Demasiado tarde.
 Por una milésima de segundo tengo la impresión de que me va a besar (cosa que no me molesta), y la cosa curiosa es que me doy cuenta de que… lo anhelo.
Pero lo que hace es estirar la mano y tomar la carpeta.
Hijo de…
  Abro los ojos como platos al tiempo que me doy cuenta de que él quería que pareciera que me iba a besar. Para que yo bajara mis guardias. ¡Para tomar la carpeta! ¡En verdad que el desgraciado ha aprendido mi juego!
--BastardoMurmuro por lo bajo, más para mí misma.
 Él me atrapó.
Harry irradia alegría cuando sonríe y saca una limpia y larga carcajada.
--Bueno, si querías un beso, pudiste decírmelo. Ahora me pregunto quién lo pasó mejor la primera vez.
 Me boca se abre hasta abajo y me doy cuenta de que… Él me ganó. Ha sido más inteligente que yo. ¡Se supone que esos eran mis diálogos! ¡Y yo caí! ¡Porque según yo iba a besarlo!
  ¡Y yo en verdad quería besarlo!
--Vete a la mierdaFarfullo y me deslizo a su lado para marcharme.
--¡Oye, oye, lo siento! ¡Ridley!Me toma de la mano y me jala hacia él, me toma de la cintura y me sostiene contra su pecho.
--Mira, túCasi le escupo las palabrasNo sé qué juego estás jugando, pero no me gusta. Y suéltame.
Me suelta y pone las manos en lo alto, como diciendo que se rinde.
--Es una probada de tu propio chocolate, Ridley, sólo eso.
--¡Pero yo nunca intenté eso contigo, imbécil! ¡Nunca jugué estos juegos contigo!
 Baja las manos y parpadean confundido
--Ridley… ¿Exactamente por qué estamos peleando?
--¡Porque yo pensé que me ibas a…!
Una expresión rara cruza por su rostro.
--¿Pensaste que te iba a besar?
--Pues sí.
--¿Y qué tiene?
--Que en verdad lo iba a hacer si tú no hubieras hecho el truco sólo para agarrar la carpeta.
  Cierra los ojos  y luego los abre.
--Y sentiste que estaba jugando con tus sentimientosAclara.
--¡Eso!Suelto, antes de darme cuenta de lo que estoy diciendo.
La expresión extraña vuelve a su rostro.
--Pero tú lo has hecho con todos y no es un problema…
--Es lo que estoy intentando decirte. Nunca lo intenté contigo y no es justo que lo hagas conmigo. Por alguna razón me porto bien contigo.
Y él… sonríe.
--¿Porqué te gusto?
--No, imbécil. Porque te tengo respeto.
 Parpadea.
--Todavía no estoy muy seguro de qué estamos peleado.
--Estamos peleando porque tú has aprendido los trucos que yo no quiero que aprendas de mí. Y los estás usando contra mí, cuando no he hecho nada. Y no es justo.
--¿No es justo porque te gusto?Pregunta con una sonrisa.
Lo empujo hacia atrás.
--Imbécil.
Sonríe un poco y me jala suavemente hacia atrás un cabello que se me ha soltado de la cola.
--Lo siento, Ridley. Todavía no lo tengo en claro.
Farfullo algunas malas palabras.
--Vamos a dejarlo así: Tú eres tú y no usas ninguno de mis trucos, y yo soy amable contigo con lo que respecta a eso. ¿Entendido? Sólo no aprendas más de mí.
--Muy bien, pero no lo entiendo.
  Por supuesto que él no lo entiende, porque la verdadera razón por la cual estoy peleando… Es porque en el interior… Muy en el interior… Él me gusta, sólo un poco.
Me gusta la manera en que sonríe haciendo una mueca, y me gusta cuando se avergüenza y se pone rojo, cuando está nervioso y tartamudea un poco, y cómo a veces parece llevar mi juego aún siendo él mismo. Cómo él siempre intenta razonar conmigo sobre todo y, más que nada… me gusta la manera en la que me besó.
 La verdadera razón es porque en el interior yo quería ese beso.
Y no es justo que hiciera un truco.
  Le doy un golpe en el brazo mientras le sonrío suavemente para que se de cuenta de que estamos bien.
 Media hora después, cuando él me acompaña a casa, cuando caminamos juntos por la calle y me doy cuenta de que me he pasado un tiempo considerable en su casa, me pregunto a mi misma en qué me he metido.
  Y cómo puedo salir.
Pero creo que la pregunta más importante, es, si quiero hacerlo.


-Sthep Stronger.

Reckless. Capítulo 13.


Reckless. Capítulo 13. "Una gran estúpida".

--Creo que esto no va a funcionar.
Me recargo en mi silla y asiento.
--Sí, ya lo sé.
  La señora Jordan se recarga también en su asiento y sonríe suavemente. Aunque tal vez yo no debería llamarla “Señora”, quiero decir, tiene como… ¿Veinticinco? No es muy mayor que digamos. Ella podría ser mi hermana mayor.
--Ridley, sé que no te gusta estar aquí, pero podemos hacer un intento, ¿De acuerdo?
No le contesto.
Miro el reloj en su escritorio.
Aunque no lo creas, soy muy buena para eso de la psicología. Tal vez tenga que ver con el hecho de que la psicología tiene que ver con manipular y jugar con la mente. Implantar algunas ideas por ahí, eliminar otras por allá y listo. Es por eso que sé que cuando miro al reloj ella piensa que estoy contando el tiempo, y sé que piensa que tiene mucho trabajo por delante. Y cuando suspira y desliza los ojos atrás de mí sé que está viendo la pequeña tabla a mis espaldas dónde tiene anotados iníciales y horas. Que puedo deducir que son nombres de pacientes y horas de consulta.
   Soy como El Mentalista, solo que más genial y con mejor cabello.
Bueno, ya, que eso se llama exagerar. No tengo ni la menor idea acerca de todas las cosas que acabo de decir, pero al menos pienso que tengo razón.
Pero, bueno, soy muy buena en toda esta porquería, de cualquier manera.
--¿Sabes, Ridley? Tu hermano paga mucho dinero para que tú tengas estas sesiones. Y no creo que se sienta feliz cuando le llame por teléfono a explicarle tu falta de colaboración.
  Pero ella también es muy buena. De seguro también ve El Mentalista.
--EntoncesContinúaSé que comenzamos con el pie izquierdo. ¿Qué tal si intentamos comenzar de nuevo?
 Suspiro. Ya venía sabiendo yo que perderme los últimos tres capítulos me iba a afectar.
---Muy bien. ¿Qué…?
Pero Jordan ya ha sonreído y se ha levantado. Ella abre la puerta de su clínica y sale.
--¿Pero qué carajos…?Farfullo, mirando la puerta.
Y luego la puerta se vuelve a abrir.
Jordan me sonríe de nuevo desde la puerta. Aparta algunos mechones de pelo rubio que se han caído desde su muy bien elaborado peinado en lo alto y se sienta de nuevo enfrente de mí.
Y me extiende la mano.
--Soy la Doctora Jordan.
Estrecho su mano (de nuevo) con una ceja alzada y pienso que tal vez yo no soy la única que en su juventud fue a un psicólogo. En su caso, tal vez, un psiquiatra.
--RidleyDigo entre dientes, al tiempo en que ella suelta mi mano.
--¡Gusto en conocerte, Ridley!
¡No hay manera de que ella pueda ser fan de El Mentalista también!
--IgualmenteFinjo una sonrisa.
Se detiene, como advirtiéndome que sea amable. Pero luego vuelve en “Su nueva yo”.
--Entonces, Ridley. Cuéntame sobre ti.
Casi la mando a freír espárragos (De nuevo) pero recuerdo a Charlie. Ese pobre desgraciado no tiene la culpa de que yo esté tan dañada, quiero decir… Tengo que darle un respiro. Y si esto significa eso… Pues bueno.
--Bueno, yo… Eh, tengo dieciséis años. Humm… Mi mejor amiga se llama Kimera, vivo con mi hermano mayor… Ahmn… ¿Qué quiere exactamente que le diga?
--Dime sólo lo que quieras decirme.
Ella es una birria de manipuladora, honestamente. Quiero decir, ¿Cómo me dice eso si ese fue el problema? ¡Se supone que me tiene que sacar cosas!
Me quedo callada, sólo esperando. Así que toma el primer paso.
--Muy bien. Tu hermano me mencionó el otro día que tienes un novio. ¿Quieres hablar de él?
Enserio. Ella es horrible.
Pero bueno. Está bien.
Muy bien. ¿Qué mencionar de mi no-novio Harry?
Entonces mis mejillas prenden en llamas. No literalmente, claro. Pero puedo jurar que siento como me caliento y me ponga roja. Por ese beso.
--¡Oh, bueno, bueno! ¡Hay que hablar sobre él!
Jordan se acomoda en la silla y pone sus codos en el escritorio de madera clara como si fuera una adolescente a punto de sacarle el chisme a su mejor amiga sobre el chico que le gusta.
  ¿Cómo demonios obtuvo su título? ¡Es como ver una versión mala de Josselyn!
Josselyn.
Sunny.
Mi ánimo baja.
--Oh, oh. ¿Problemas en el paraíso?
Frunzo el ceño.
Me doy cuenta de que hay muchas cosas de las que me gustaría hablar libremente. Cosas que no comprendo por mi cuenta. Cómo la cosa que sentí cuando Harry me besó, lo cual fue como, súper tierno. Y luego la depresión que me trae Josselyn. Y luego están los celos, que provienen de  Sunny. Mamá, con su comportamiento de “Vamos a fingir que no te abandoné a ti y a tu hermano y que las cosas están bien entre nosotras de nuevo”. Charlie, por la culpa que siento por robarle su vida. Y Kimera. Porque a veces siento que no puedo ayudarla, cuando presiento que está más jodida que yo.
  Cosa que es mucho decir.
Pero cuando miro al rostro la doctora Jordan, sé que no puedo permitírselo contárselo.
Aunque, tengo que hacer algo, por Charlie.
Creo que hablar sobre Harry está bien.
¿Lo está, verdad?
--BuenoEmpiezoSu nombre es HarryHago una pausa. ¿Tengo que ser así como completamente honesta con ella? No por ahoraEstá afuera esperándome. Él me trajo.
  De repente la expresión infantil en el rostro de Jordan desaparece. Mira hacia la puerta.
ENSERIO: Ella debería ver El Mentalista. Aprendería demasiadas cosas útiles.
 Jordan sonríe.
--¿Enserio? ¿Sabe él que estás tomando terapia?
Asiento.
--Sí.
--¿Y fue fácil para ti decírselo?
--¿Porqué lo pregunta?
Se encoge de hombros.
--Muchos pacientes prefieren mantenerlo en secretos. Se avergüenzanMe señala con la pluma que sostiene entre sus dedos--¿Sabes que no hay nada malo con pedir ayuda, verdad, Ridley?
   Yo ya había escuchado eso antes.
Suspiro y asiento.
--Sí, bueno, tenía que pedirle que me trajera. Era eso o venirme caminando, y está muy lejos. O pedirle a mi amiga Kimera que me trajera. Y como que no.
Asiente, con la pluma en su barbilla.
--¿Y por qué no le pediste a tu amiga Kimera que te trajera?
“Porque no te interesa saberlo, por eso”
No contesto.
Se encoje de hombros.
--Bien, volviendo a este chico Harry… ¿Es buen besador?
Y entonces es esa adolescente de nuevo.
Pero yo también lo soy, al final de cuentas. ¿Qué puedo decir o hacer? Me ruborizo hasta la raíz de mi cabello, eso hago. Tartamudeo un poco, eso digo.
--Ehh… ¿No puede escucharnos detrás de las paredes, verdad?
Miramos juntas las paredes de cristal ahumado. O al menos parece que son de cristal.
--No te preocupes, Ridley.
Sacudo mi cabello.
--Bueno… Sí.
Sonríe amablemente y gira de un lado a otro en la silla giratoria. Qué bueno que la mía es estable, porque si no ya estaría dando vueltas como una niña en un nuevo vestido de princesa color de rosa.
--¡Detalles!
Jugueteo con las pulseras en mi muñeca.
Bueno, que tal vez ella es una birria, pero como adolescente, completamente pasa.
---Bueno… Sólo me ha besado una vez. Pero no sé, sentí… Diferente. Yo, no puedo entenderlo.
 Frunce el ceño.
--¿Una vez? ¿Cuánto tienes con este chico?
--Como… cerca de un mes. Sí, la próxima semanaHago una pausa cuando veo su rostroBueno, es que… Él es mi novio, pero no lo es.
Me arrepiento al mismo momento en que sale de mi boca. Pero supongo que no hay vuelta atrás.
--¿No le dirás a mi hermano, verdad?
Sacude la cabeza.
--Las conversaciones que tenemos aquí son estrictamente privadas. Guardaré secretos, lo prometo.
  Pone un dedo sobre sus labios.
Suspiro y asiento.
--La cosa es que… Bueno, yo tengo este ex novio que es una lata y… Bueno, él está fingiendo ser mi novio para mantenerlo alejado. En verdad no es la gran cosa. Harry es sólo un amigo. No hay nada profundo en él que puedas investigar y hallar un problema. Así que creo que podemos dejarlo.
  Sigue dando vueltas en silla giratoria.
--No te diré nada, porque yo hice algo parecido cuando tenía tu edad. Pero dices que no es profundo. ¿Qué me dices sobre ese beso?
Tengo que voltear mi cara para ocultar la pequeña sonrisita que muestro.
 Cuando estuve según yo enamorada de Max, yo era como la estúpida más grande. Con Harry estoy de la misma manera.
  Supongo que cuando se trata de amor soy completamente estúpida al respecto.
No, no, para. ¿Desde cuándo Harry entra en el contexto “Amor”?
Pongo las manos en mi cabeza.
--¿Quieres comentarme lo que pasa?Pregunta amablemente, mirándome. Ahora dejando de dar vueltas en su silla.
--Nada. Es sólo que… No sé. Harry es sólo un amigo. Y yo… mi mente… está… ¿Cómo decirlo? Estoy…
--¿Estás pensando que te gusta?
Sonríe, con esa sonrisa de “Yo sé mejor que tu y soy grandiosa”.
A lo mejor sí ve El Mentalista. Quizá Doctor House. ¿Sherlock Holmes? No, ese es un nivel muy elevado. Ni siquiera yo.
  Es buena. ¿Quién lo diría?
--… Más o menosHago una pausa--¡Es sólo que…Aghhhh! Quiero decir que he besado como a todo el mundo y de repente soy muy… torpe.
--Cuando lo besas a élAñade.
Asiento.
--¡Y eso pasó hoy! Me convertí como de Chica Genial a Torpe Enamorada. Pero de cualquier manera eso es estúpido, porque no estoy enamorada. Son las hormonas.
Ella asiente.
--Es lo más probable.
Asiento y la señalo con el dedo.
--¡Exacto...! No puedo creer que en verdad esté hablando de esto contigo. Sin ofender.
Ella asiente.
--Lo entiendo, soy una desconocida. Espero que podamos cambiar esoMira el reloj--¿Mi consejo? Tómatelo con calma. A penas lo conoces. Deja que el chico se acerque a ti, y ya veremos qué pasa más adelante. Que te haya besado no significa nada, ¿Verdad?
Me quedo callada.
--¿Significa que has caído por el definitivamente?Pregunta.
Niego.
--No, no llego más allá de la torpeza. Pero en cuanto a su consejo… No estoy segura de en verdad dejar que él se acerque.
Ladea la cabeza.
--¿Porqué, Ridley?
--Es sólo que… Él es un buen chico, y yo… Yo no. Yo siempre estoy en problemas. Yo tengo que ir con un psicólogo.
Ella frunce el ceño y me vuelve a apuntar con la pluma, esta vez de una manera un poco más amenazante.
--No hay nada malo en pedir ayuda.
Alzo las manos, en señal de rendimiento.
--¡Ya, lo sé, lo sé! Yo lo sé. Pero yo no quiero que él me guste. ¿Entiende?
Ladea la cabeza de nuevo y baja la pluma.
--¿Y crees que puedes evitar que te guste?
--Sí. Fue sólo un estúpido beso de, cinco segundos.
--Pero ese beso te hizo sentir…
--AlgoTermino. No creo que ella entienda la magnitud que eso significa.
Jordan se encoge de hombros.
--Es el inicio de algo.
--Pero yo no…--Una alarma me interrumpe. Jordan desactiva la alarma del reloj y me sonríe.
--Bueno, Ridley. Veremos cómo eso te salió la próxima semana, ¿De acuerdo?
Ella me acompaña a la puerta. Veo que su mirada se desliza hacia la tabla en la pared. Cuando pongo atención descubro que mis iníciales están ahí. “R. E. S.” Ridley Elizabeth Sutton. Y ahí está la hora en que entré. Debajo de mí están dos letras. “K.C”.
 Sonrío al pensar que yo tenía razón.
¡Soy tan genial!
--¡Espero volver a verte la próxima semana!
Sonrío amablemente, pero no contesto.
Cuando estoy fuera de la habitación me preguntó por qué demonios hablé tanto. Supongo que ella tiene su propia magia. Quién lo diría.
  Cuando la puerta se cierra detrás de mí, cruzo el pasillo y abro la puerta que conduce hacia el vestíbulo.
  Harry está sentado ahí, con sus audífonos puestos y un cuaderno en sus rodillas. Está escribiendo. Me planto enfrente de él, intentando no ser una gran estúpida.
--¿Estás haciendo tarea?
Algo me emociona en la manera en que mira hacia arriba inexpresivo, pero al ver que soy yo, sonríe. Y como que su sonrisa abarca toda su cara.
Se quita los audífonos y se levanta.
--¿Te fue bien?
Asiento.
--Muy bien.


-Sthep Stronger.

lunes, 4 de marzo de 2013

#19 Off Topic: Sólo quería compartirles...



...La definición gráfica de mí:


          
           
           


Para aquellas personas que no dominan el inglés:

            "-¿Qué demonios?"                                                
  "-Tú piensas que termina ahí? ¡No!"
     "Él escribe otro final!"                                                    
   "Ella muere, papá"
   "-Quiero decir que el mundo es lo suficientemente duro como es, es malditamente duro!
"-¿No puede alguien decir 'Ey, hay que ser positivos, vamos a tener un buen final a la historia' ?


  Sip, sólo quería compartirlo con ustedes :)
  Feliz inicio de semana :p

Saludos!
-Sthep.