sábado, 12 de enero de 2013

Reseña: Willow, Julian Hoban.

Resela: Willow. Julia Hoban.
Libro único.

  "Es difícil guardar un secreto cuando lo tienes escrito por todo tu cuerpo"

Los padres de Willow murieron en un trágico accidente de auto, dejándola no sólo con el dolor que supone enfrentarse a una pérdida, sino también con el peso de la culpabilidad, ya que era ella quién conducía. Ocho meses después; Su hermano mayor casi no le habla, cree que sus compañeros de clase  la culpan del accidente y Willow se evade del sufrimiento marcando su cuerpo con heridas del pasado. Pero cuando un chico llamado Guy descubre su secreto, nacerá un intensa relación que conseguirá sacarla de ese mundo extraño que ella misma se ha formado.











   En resumen, la cosa va así: Willow se corta. Punto.
      El problema que tengo con este tipo de libros es que me gustan este tipo de libros. No me refiero a ese tipo de super dramones familiares de Televisa que nunca se resuelven y que te dan ganas de cortarte las venas por lo miserable que te hace sentir Como Cracked Up To Be   a lo largo del libro. Me refiero a este tipo de libros. Los que te hacen reflexionar y son una muy bonita historia. Mi problema es que al final me quedo un poquito triste por la historia y la chica y no se me ocurren mis respuestas estúpidas que me suben el humor. Y me caigo mejor cuando no estoy de filosófica.



Como ya dije es un libro bonito que me ha gustado, más porque no es doloroso corta-venas. Es un bonito libro dramático y profundo como lo fue Frio, de Laurie Halse Anderson. Tengo que admitir que llegó un punto en el que pensé que ella iba a pasar todo el libro recordando el accidente  y cortándose hasta morir desangrada en su baño, pero entonces...¡ Aparece mi novio  Guy!
   Guy es un personaje que me ha gustado mucho, porque creo que es muy real. Se me ha hecho muy creíble. Cuando este chico mi novio  se da cuenta de lo que Willow está haciendo no se pone todo tipo Príncipe Encantador con sus cosas cursis de "Yo te voy a salvar" y "Y luego nos casaremos y tendremos cinco chamacos", sino que sale corriendo a decirle al hermano mayor de Willow hasta que ella se le hecha encima y lo derriba. Guy es un chico muy normal que no quiere implicarse porque le da cosa como a muchos adolescentes que son muy normales.
Portada para U. K
que creo que significa
algo así como
"Desgarrar".
Lo leí en alguna parte.

 La historia me ha gustado mucho y los personajes también. Ha sido profundo y triste pero en partes , y aún así creo que es un libro más bien juvenil. Es fresco, ligero, reflexivo, dónde Guy es un amigo que se acerca poco a poco a la protagonista como Dios manda . Así que me ha gustado, pero... No me ha maravillado en sí. Quiero decir que es como que cierro el archivo donde lo estaba leyendo (Porque en México no está), pienso que me gustó y luego me largo derechito a la cocina para comerme unas galletas saladas. Mi punto es que no me obsesiono.

  Yo lo recomiendo. Pero para gustos, colores. Puede que a algunas personas no les guste, otras que lo odien, otras que estén igual que yo y los que se enamoraron de él. Ya he visto de todo.


Saludos.
-Sthep S.

Ps: Siento no haber publicado. Sin internet.
   

viernes, 11 de enero de 2013

The Bet. Capítulo 10.



#Día50. 
                                                                                                                 #APOV
Odiaba con toda mi alma tener que rogarle a una chica para salir a alguna parte.
Llamé por catorceava vez al celular de Brenda.
No hubo respuesta.
Me resigné y tiré el teléfono a la cama.
A los minutos me llegó un mensaje.
Me levanté del sillón que estaba enseguida de la cama y le puse pause al xbox; tomé el teléfono y abrí el mensaje:
*Buenas noticias, una mujer bien buena vive en mi casa* 
Doyle. 
Me reí y recordé que Doyle andaba buscando compañero para vivir, ya que él se había comprado un Duplex a casi mil dolares. El odiaba vivir solo y decía que no estaría en una casa que valía por dos, solo. 
Primero me propuso a mí vivir con él, pero yo no trabajaba y estaba muy cómodo en mi casa. 
*LOL, ¿Cómo se llama?*
Andrew.

*Vicky... Ven, te la quiero presentar.*
Doyle
No le respondí. 
Me puse mis zapatos, una cazadora negra y salí de la oscuridad de mi cuarto. 
Fiore estaba en la sala, acostada en el sillón con las piernas arriba del brazo del sillón hablando por teléfono. 
Le saqué la lengua y ella puso los ojos en blanco. 
-El pesado de mi hermano está acá, espera. - Dijo y tapó el altavoz del teléfono.-. QUE! 
-¿Y las llaves? 
-¿A dónde vas? 
-¿Qué eres de la FBI o qué? 
Volvió a poner los ojos en blanco y me tiró las llaves. Reaccioné rápido y las atrapé con la mano izquierda. 
Le sonreí y le guiñé el ojo. 
Salí de la casa y caminé hacia el Duplex de Doyle. 
                                                                                                                                                                                                            
                                                                                                             #VickyPOV
Tengo 17 años, mido unos 1.65, soy flacucha, tez blanca, ojos verdes grandes y brillantes. Mi cabello es rubio y rebelde, aveces lacio, aveces ondulado o aveces rizado. 
Tengo muy buen cuerpo, y lo se aprovechar... No es que sea una zorra de mierda, si no que tener buen cuerpo tiene sus ventajas. 
Mi ojos SIEMPRE están maquillados excesivamente con mascara para pestañas y delineador, mis labios siempre están pintados rojos, y tengo un diminuto pircing en la ceja izquierda. 
Nací en New York pero huí de allí a los 15, por tener unos papás tan aburridos. 
Mamá es maestra de literatura y papá es maestro de arqueología, ambos de la NYU.
Cuando vine a Chicago, lo único que tenía era una pequeña maleta de ropa interior,maquillaje y mi cámara, pero como se dar uso a mis atributos y a mis mañas, conseguí ropa nueva y una casa... 
Compartí la casa con una chica llamada Susan 4 años mayor que yo, durante un año. 
Hace unos días tuvimos una pelea muy fuerte y ella me echó a patadas de su casa. 
De puro coraje al día siguiente me robé su televisión plasma y un colchón inflable. 

Hojeé rápidamente el periódico, hasta que encontré un anuncio pequeñito que decía: 
¿Te sientes solo? ¿Buscas compañía y un hogar? Llámame al 372975326. 
Abajo del anuncio, con letras mas pequeñas había una condición: 
Solo acepto a hombres o MUJERES desde 16 a 18 años. 
Apunté rápidamente el número en el dorso de mi mano y dejé el periodico en la barra. 
Joe el jefe de La Taberna de Zuum, mi jefe, llegó pidiendome una limonada, mirandome asquerosamente. Cuando se volteó le paré el dedo de en medio y fui a prepararle su maldita limonada.
La Taberna de Zuum tiene tema tiki, las bebidas son exóticas y es para menores de 21. Este bar para menores, está en el puro corazón de la ciudad de Chicago, lo cual es bueno ya que dejan muy buenas propinas... 
Cuando terminó mi jornada de trabajo llamé desde un teléfono público el teléfono del tipo que buscaba compañero de cuarto. 
Respondió al primer llamado. 
-¿Hola? - respondió una voz masculina. 
-Hey, hablo por lo de el compañero de cuarto... Todavía estás disponible? 
-Oh, si estoy disponible... Me llamo Doyle, si quieres ver la casa estoy en el sur de la ciudad a tres calles del Rainbow beach park, es la numero 20. 
-¿Te molesta si voy en unos minutos? Estoy en el centro y puede que me tarde una media hora en llegar. 
-Oh, claro que no.
-Bien, nos vemos Doyle. 
Fui al departamento que estaba arriba del bar, empaqué todo y me fui.
Tomé el metro con dirección al sur. 
A decir verdad, la casa estaba muy fácil de llegar, tal y como me había dicho estaba a 3 cuadras exactamente del Rainbow. 
Cuando llegué a la número 20, me encontré con una linda casa color blanca, con césped al frente y unas escaleras para entrar de madera. Era de dos pisos y se veía muy bien cuidada. 
Dejé las maletas detrás del árbol que había enfrente de la casa y toqué la puerta. 
Me abrió un chico un chico con grandes músculos, alto y con una linda sonrisa.
-Soy la te habló hace unos minutos... 
Se le iluminó la cara y sonrió. 
-Hola, soy Doyle. 
-Ya me has dicho.. 
-¿Cómo te llamas? 
-Vicky. 
-¿Quieres pasar? - dijo. 
Puse los ojos en blanco y me pasé una mano por el cabello. 
-A eso vine... 
El me dejó entrar y me condujo por toda la casa. 
El primer piso tenía una cocina pequeña, con una mesa de madera con  4 sillas de diferente tamaño y color. 
Había un sillón en la sala, una televisión plasma, un xbox y muchos juegos tirados en el piso y apilados en una mesita delante del televisor. 
Al fondo a la derecha estaba el baño que tenía una tina sorprendentemente limpia, y enfrente del baño estaba un cuarto.
-Donde dormiré yo?- pregunté con los ojos entrecerrados. 
No pensaba dormir con él en la misma cama. Ni loca. 
El se rió. 
-Esto es un Duplex... Arriba hay otro piso con lo mismo que vez acá abajo solo que sin muebles, bueno, mas que un refrigerador, un fregadero, estufa y todo lo del baño. 
Wow... Genial. 
-¿Qué dices, te convence? - dijo. 
-Iré por mis cosas...
El me miró sorpendido y asintió rápidamente.
El no contaba con que mis cosas estaban ya afuera.
Cuando regresé con mis cosas miré a Doyle sentado en el sillón texteando.
-Ya llegué. - anuncié
Él levantó la mirada hacia mí y sonrió.
-En 15 viene un amigo que te quiere conocer.
Puse los ojos en blanco.
-¿Ya lo publicaste en Facebook?
Se rió.
-Eres terrible, iré por pizza, si llega dejalo pasar.
-¡Trae una de queso! Diablos, necesito comida.
El asintió y salió.
Prendí la televisión, me acomodé en el sillón y puse una canal random.
Sonó mi teléfono con un tono de un grito desgarrador, y mi estomago se hizo pequeño, el corazón casi se me sale del pecho y empecé a morderme las uñas.
Contesté.
-¡Victoria, por fin contestas!
-Me llamo Vicky. - dije entre dientes.
-Mi niña, te extrañamos mucho. - dijo mamá con voz melosa.
Puse los ojos en blanco.
-¿Y qué quieren que les diga? ¿Que yo también?
-¿Por lo menos estás estudiando?
-No, trabajo en un bar nocturno. Soy bailarina exótica.
A ver como le caía eso.
Mamá tosió y al parecer otra persona había tomado el teléfono.
-Déjate de juegos, Victoria. Todavía no eres mayor de edad, por lo tanto yo dispongo de tí y te tienes que venir a casa. Pensé que pasado un año regresarías. - dijo papá con voz ronca.
Maldito viejo mamarracho.
-No me jodas ¿ya?, estoy feliz sin viejos como tú... - por fortuna sonó el timbre- Chau.
Colgué y fuí a abrir la puerta.
Miré a un muchacho guapo, corpulento y guapo (sí, otra vez).
Le cerré la puerta en la cara y verifiqué mi vestimenta:
Una blusa strapless animalprint y unos pantalones cortos y unos vans amarillos.
Me reí y le volví a abrir la puerta.
El me miraba shockeado.
-Pasa. -le dije.
El entró y me sonrió.
Dios mío, este chico tenía sonrisa de modelo. ¿Tendría novia?
-Soy Andrew - dijo después de verme de arriba a abajo.
-Hola Andrew. - dije y fui a la cocina.
Tomé un vaso y agarré agua.
-¿Dónde está Doyle? - me preguntó el chico guapo.
-Fue por algo de comer.. - le dí la espalda y abrí el refrigerador para ver que tenía Doyle en este cacharro.
Una manzana mordisqueada, solamente.
-¿De dónde eres?
Cerré el refrigerador y lo miré casualmente.
-De New York.
-¿Enserio? Wow.
Me dirigí a la sala y me senté en el sillón, el se sentó enseguida de mí y pude sentir su calidez en mis piernas desnudas.
-Tienes novia? - le pregunté mecánicamente.
El lo pensó mucho.
-No, bueno en eso estoy.
Demonios.
-¿Cómo se llama ésa chica? - mi curiosidad me mataba.
Él se rió.
-Su nombre es Brenda, es una chiquilla testaurda que sigue enojada conmigo... Pero no es que me guste, solo es una apuesta, y bueno ella es muy linda, es muy especial, pero creo que no siento nada por ella.
Miraba sus ojos. A él le gustaba esa tipa, pero había algo que no cuadraba en ésto... ¿Apuesta?
Maldita curiosidad.
-¿De que trata esa apuesta?
-¡La comida ha llegado! -gritó Doyle desde la puerta
Andrew se levantó del sillón y saludó a Doyle y tomó una pizza de la caja.
El se había salvado, pero esta curiosidad mía me impedía seguir adelante y fingir que no había ninguna apuesta, tenía que averiguarlo. Pronto.
                                                                                                                            -LizzieG.

Sí, dos capítulos en una semana. ¿Por qué? Por que la semana pasada me dio tanta flojera escribir que no publiqué así que decidí publicarlo el miércoles. 
¡Saludos y besos de miel!

miércoles, 9 de enero de 2013

The Bet. Capítulo 9


#Día21                                                                                
                                                                                             #BPOV
No tengo la mas mínima idea de como diablos llegué a casa a salvo. 
Maïa estaba mas borracha que yo, y hasta me vomitó en mis oxfords, a mi me dio tanto asco esa escena que terminé vomitando junto a ella al mismo tiempo. 
Había sido una noche muy extraña, ya que en mi vida me había emborrachado; hablé de mis problemas con Andrew y tuve una fuerte pelea con papá.

Me desperté con un fuerte dolor de cabeza. 
Me mareé al notar que mi aliento olía fuertemente a alcohol.
-Me quiero morir. - gruñí tapándome la cabeza con la cobija. 
-¡PODRÍAS DE DEJAR DE GRITAR? Mi cabeza está apunto de explotar. - Gritó Maïa, que estaba acostada a lado de mí. 
Ese grito se sintió como si me hubieran golpeado con un bat de baseball en la cabeza con la fuerza de un luchador profesional. 
-¡Eres tú la que deberías callarte! Yo también me siento así. 
Nos quedamos calladas durante un momento. 
-Iré por jugo de naranja y aspirinas... 
-¿Me traerías? - le dije
Me destapé. 
Ella me sonrió maternalmente y asintió. 
¡Como quería a esta chica revoltosa! 
Salió del cuarto y me dí cuenta que todavía traía puesta la ropa de ayer. 
Chequé mi ropa y estaba igual que ayer, también. 
Me levante sin ánimo y fui al baño. 
Me cepillé los dientes e intenté arreglarme el cabello que ahora estaba deshecho. 
Traté y traté pero no funcionó, así que decidí agarrarlo en una cola de cabello. 
Tocaron a la puerta delicadamente. 
-¿Quién? -pregunté
-El amor de tu vida.- contestó Maïa riéndose 
Puse los ojos en blanco y abrí la puerta
Traía 2 vasos de jugo y la caja de aspirinas en una pequeña charola de plata. 
Tomé un vaso y una aspirina. 
-Mi cabeza me está matando. - dijo Maïa tomando su jugo junto a la aspirina. 
Salí del baño e hice lo mismo.
-Me quiero dormir. - dije cuando dejé el vaso en la mesita a lado de la cama. 
-Pues no. Es miércoles, ¿recuerdas? - dijo Maïa entrando a su closet. 
-Quien en su sano juicio hace una fiesta en martes? - pregunté irritada levantándome de la cama con toda la flojera del mundo.
Maïa salió del closet riéndose, con unas prendas que no logré identificar en las manos. 
-¿Quién en su sano juicio va a una fiesta descontrolada en martes? - atacó. 
Touché.
Ella tiró la ropa en la cama y empezó a desvestirse. 
-Ahora me vas a vestir como si yo fuera tu muñeca? - puse los ojos en blanco. 
-Cállate y vístete, Brends. - y me tiró unos pantalones cortos azul celeste y una blusa transparente blanca sin mangas y con botones enfrente.
-Se me mirará todo! - rezongué. 
Suspiró.
-Me duele la cabeza, y supongo que a ti también así que hazme el gran favor de ponerte esa maldita blusa por que soy capaz de ponértela a la fuerza.
Me resigné y empecé a cambiarme. 
Una hora después, estábamos en Starbucks comprando una magdalena de naranja y café. 
-Serían $21.67, por favor. - dijo el cajero. 
-No entiendo por que ponen centavos, ¿no pueden decir "Serían $22, por favor"- dijo Maïa sacando el dinero. 
El cajero que era mas o menos de nuestra edad, ojos verdes y una cabellera rubia, la miró divertido y luego a mí, para luego  posar su mirada en mi blusa transparente. 
Me ruboricé al instante y crucé los brazos en mi pecho disimuladamente. 
El me guiñó el ojo y yo sonreí. 
-¿Que no piensas agarrar el maldito dinero? - rezongó Maïa. 
El cajero volvió a en sí, tomó el dinero y cobró. 
Yo tomé mi café con sabor a caramelo y mi magdalena, Maïa hizo lo mismo. 
Salimos de la cafetería y tomé de mi café. 
-Ese chico, era guapo. - dijo Maïa
- Lo sé, pero me molestó que me haya visto tan... 
-Sí, vi eso. - 
Nos subimos a su carro.
-Pero es tu culpa, yo no quería esta blusa. 
-Déjate de cosas, tienes buen cuerpo, no debes avergonzarte. 
Aggg, odiaba cuando decía estas cosas, era incómodo. 
Llegamos a la escuela, y ahí fue donde nos separamos; Maïa tenía Historia y yo Matemáticas. 
Demonios. 

-Entonces ahora pasaremos directamente al Triángulo Oblicuángulo. - dijo la profesora Moew después de 15 minutos de que empezara esta clase. 
Cada vez me dolía mas y mas la cabeza y no lograba concentrarme en que demonios era un triángulo oblicuángulo. 
-... entonces no se puede resolver directamente por el diagrama de pitagoras por lo tanto... - seguía diciendo 
Alguien tocó mi brazo. Volteé violentamente hacia esa dirección y estaba Kayla. 
Puse los ojos en blanco. 
-¿Traes pintalabios rojo? - preguntó con voz rara. 
Se miraba fatal, traía ojeras y estaba mal peinada. Algo raro en ella. 
-La verdad es que no, pero tengo uno transpar...
-Señorita Loughty, ¿Tiene algo que decir? - dijo la profesora Moew. 
Diablos, me hablaba a mí. 
Me ruboricé. 
-Ahh, n-no. 
-¿Me podría decir como puedo resolver el Triángulo Oblicuángulo? - 
Mierda. 
Todos me miraban con diversión. 
-N-no sé. 
-Me lo suponía. - se encogió de hombros.- Ponga atención, señorita Loughty. 
Al salir de ésa clase, fui a mi taquilla a dejar el libro e ir por mi dinero para comprar algo de comer y de paso ir al baño que hacía media hora que mi vejiga suplicaba una liberación. 
Cuando cerré la taquilla encontré a Andrew. 
Puse los ojos en blanco. 
-¿sabes?,esto es la vida real, no Gossip Girl... - dije entre dientes. 
El hizo una media sonrisa y levantó una ceja. 
-Tu. Yo. Soda y dulces. A las 3. - Ofreció. 
Me reí tontamente
-No se me antoja... Además yo soy una persona responsable, y tengo que trabajar. 
Ahora le tocó a él poner los ojos en blanco. 
-¡Oh, vamos! Por un día que no vayas a trabajar no te va a perjudicar... 
-¿Tu me vas a pagar los 15 billetes que gano al día? - lo miré a los ojos y él bajó la mirada, metiendo las manos a sus bolsillos casualmente. -. Mi respuesta definitiva es no. 
Caminé al lado contrario para mostrarle que era segura de mi misma, pero recordé que allá no estaba la cafetería, si no al otro lado.
Demonios. 
 Dí la vuelta secamente y miré a Andrew por 3 mili segundos. 
No hagas contacto visual, no hagas contacto visual, no hagas contacto visual repetía mentalmente ése mantra, pero fue lo primero que hice. 
Él seguía recargado a lado de mi casillero mirándome con curiosidad con aquellos ojos cafés que mostraban diversión. Se pasó la mano por el cabello peinándolo casualmente y me sonrió. 
Presumido. 
¿Cómo era que él se miraba perfectamente bien después del tremendo fiestón de anoche? 
Cuando estaba a punto de entrar por las conocidas puertas verde musgo que daban a la cafetería, alguien me apretó la costillas, yo dí un brinco y mi primer impulso fue voltear y pegarle un puñetazo en la nariz. 
Era Andrew que se ocultaba la nariz con las manos haciendo una mueca de dolor. 
-¡Dios mío! Andrew, perdón. Pero.. ¡Eres un idiota! - me reí. 
Él entrecerró los ojos. 
-Pegas muy... fuerte. 
Me reí con mas fuerza. 
-De verdad lo siento. Déjame ver- le ordené
Él quitó sus manos de su nariz y lo miré atentamente comprimiendo el estómago por si había sangre o una herida fea. 
Pero nada. 
Hice una mueca y lo miré con terror.
-¿Tan mal se mira? - dijo asustado. 
Me empecé a reír sin parar agarrando mi estómago. 
Si me seguía riendo así, terminaría haciéndome pipí aquí. Tenía que ir al baño. Rápido. 
-Se mira bien, no tienes nada. - crucé las piernas disimuladamente. -. ¿Me puedes hacer un favor? 
-Depende. 
Puse los ojos en blanco. 
-¿Me podrías comprar un sándwich club y una leche rosa?
El se rió. 
-Pensaba que la leche rosa solo la tomaban los de primero. 
Mi vejiga estaba a punto de explotar y yo perdía la paciencia. 
-¡Vamos! No te cuesta nada. 
-Sí me cuesta... $10.95 para ser específico. ¿Por que no lo compras tú? 
-Por que... - no se me ocurría ninguna excusa. Respiré hondo. - ¡Por qué me ando orinando, idiota!, y si no voy al maldito baño ahora puede haber un accidente. 
El se rió. 
-Está bien, ve al baño yo te compro tu comida... 
Abrí mi monedero y casi le tiré el dinero en la cara. 
Salí corriendo a los sanitarios rogándole a todos los santos que no estuvieran llenos. 
Por suerte no había nadie. 
Salí del cubículo mas relajada y me lavé las manos con esmero. 
Cuando llegué a la cafetería busqué con la mirada a Andrew.
Lo miré en la mesa del fondo junto a sus amigos y las porristas. 
Ni de loca me acercaría allá, pero tenía hambre y quería mi leche rosa.
Le hice señas a Andrew, el me miró y se acercó. 
-¿Qué pasó?- dijo. 
Puse los ojos en blanco. 
-Mi comida, por favor. 
El abrió mucho los ojos. 
-Lo siento, es que Cale llegó y pensó que era mío y se lo comió.
Sentí que me ponía roja de rabia. 
-¡YA NI SIQUIERA PUEDO IR A ORINAR A GUSTO POR QUE ME QUITAN MI MALDITA COMIDA DE MIERDA!- grité con rabia, todos se quedaron callados y miraron la escena con curiosidad 
-Lo siento la verdad, no pude hacer nada. - dijo él con paciencia y eso me enfureció mas. 
Me gruñó el estómago de hambre.
-Eres un i.d.i.o.t.a.  - y me fui secándome las lágrimas de rabia. 
Eso es lo que pasa por hablarle a un esnob. 
¿Y ahora que demonios comería? 
¿Tierra?
¿Piedras? 
¿Mi cuaderno? 
Y todavía faltaban 3 horas para salir de la escuela y para terminar, no tenía mas que 2 dolares. 
Mierda. 

martes, 8 de enero de 2013

Un Premio (2)



La linda de Candy Jones, del blog Cuando el tiempo no basta, nos dio un premio :D Gracias, Candy :)

Reglas:
1-Agradecer a las personas que te lo han otorgado y poner el enlace de su blog.
2-Dar el premio a 15 blogs que te gusten.
3-Compartir 7 cosas de uno mismo.
4-Avisar a los blogs que le has otorgado el premio.

7 cosas de mí; LizzieG:
-Si descubro una canción y realmente me gusta, me traumo con ella hasta el punto que la llego a odiar.
-Tan fan era de Hannah Montana, que tengo una cobija con su cara... Es incómodo.
-No soy muy organizada.
-Soy MUY olvidadiza.
-Odio la gaseosa.
-Gasto mi dinero para libros.
-Me da flojera hacer reseñas.



7 cosas de mí; Sthep S.
1-Soy así como, muy floja. Como la más grande del mundo entero. Enserio.
2-Tengo una pequeña obsesión con la palabra Enserio.
3-Mis habilidades para peinarme son de lástima.
4-Gasto todo mi dinero en libros.
5-Amo la música Country. (Me hace tan feliz)
6-Y Pretty Little Liars.
7-Justo como a Taylor Swift (¿Ya vieron su video I Knew You Were Trouble ? Es así como askadafufufburrbfurbuncs! )


     15 blogs nominados:
Girly Books
Eveletta
Hechizada por los libros
Anubis Tales
A La Sombra Del Cuento
Desde Mil Corazones


   Decidimos que sólo van a ser 6 porque somos muy... flojas. No nos maten 

Saludos.

Reckless, capítulo 3.



Reckless. Capítulo 3. "La mitad de la población masculina".
                               

--¿Qué fue eso?Dice Kimera, mientras se revisa los aros en las orejas en el espejo de su taquilla. Me mira aún sin voltearse, utilizando sólo el espejo.
--¿El qué?
--Tonta. Me refiero a la otra noche. La noche del viernes.
  Cierro mi taquilla y me recargo mientras me aseguro de que las personas se den cuenta de la seguridad que emano. De que se den cuenta de mis uñas negras y las medias debajo de mi short de mezclilla que están un tanto destrozadas. Y sonrío.
--¿Te refieres a la noche en que estabas tan borracha como para decir tu nombre?
--Ésa. No te veía así desde Max.
Frunzo el seño.
--¿Así cómo?
--Nena, que estaba borracha, pero me di cuenta de que te pusiste a coquetear como si tu vida dependiera de ello. Joder, ¿Qué no te diste cuenta? Es imposible.
   Kimera mueve su cabello teñido de violeta.
--Sabes que te quiero, y por eso te digo esto: Recuerda lo que pasó con Max.
Chasqueo la lengua.
--Yo ya sé lo que me pasó con Max.
--Pues yo que tú me lo pensaría dos veces antes de salir detrás del señor Mira-que-estoy-más-bueno-que-el-pan.
  Lanzo una carcajada escandalosa. Las personas me miran con curiosidad.
--Vamos ya, que sólo estaba divirtiéndome.
--Pero ambas sabemos cómo eres tú.
  Es cierto; Ser tan buena en hacer amigos apesta.
Ella me mira y luego mira a las chicas en la esquina del pasillo que nos miran, así que piensa que es el momento perfecto para sacar un cigarrillo y encenderlo.
  Casi me muero con el humo, pero sigo sonriendo. Siempre sonriendo.
--Lo tengo bajo control, Kimera. No se convertirá en un amigo.
--Bueno, que yo estaba pensando más bien en un novio o un amante… pero si lo tomas así…
--Eres horribleLe digo, sonriendo.
Ella mira detrás de mí y se inclina un poco hacia mi lado.
--Y ahora tú también. Vamos, sostén esto.
Yo tomo el cigarrillo y cuando veo que el director está detrás de mi ocupado con unos papeles, me pongo el cigarro en los labios. Pronto olerá el humo. Y me verá. Y me meteré en problemas de nuevo. Seguramente llamará a mi hermano, y él se verá obligado a llamar a mamá, y ella totalmente perderá sus nervios.
   Sí, esto lo vale. Lo vale mucho.
--¿Pero qué…? ¿Otra vez ustedes? ¡Está prohibido fumar en la escuela!
  Abre mucho los ojos cuando me ve y juro que su calva reluce. ¿Cómo es que le hacen? ¿Se pulen?
 Sonrío cínicamente y lo tiro al suelo, pisándolo.
--Problema resueltoExclamo, como si fuera una pequeña niña de cinco años.
Pero él sabe mejor. Y sé que no me saldré de esta tan fácil.
--Ambas. A detención. Ahora.
  Como he dicho, no soy necesariamente mala. Soy sólo inquieta. Y un poco voluble.


                                                                                
 


--Tú novio está aquí.
Kimera voltea hacia atrás y luego sonríe a alguien. Frunzo el ceño y volteo.
Él está ahí. Harry, me refiero. Lo reconozco al instante, pero como soy una actriz tan cruelmente buena, me quedo mirándolo con una interrogante en la cara.
--¡Ey, tú! Te recuerdoLe dice Kimera--¿De la fiesta, verdad?
  Yo me quedo mirándolo y luego miro a Kimera, aún con cara de confundida. Él me sonríe.
Ella entiende mi juego perfectamente, porque me golpea en el brazo.
--¡Vamos! ¡Es el chico de la fiesta!
Miro de nuevo a Harry, que me mira un tanto extrañado.
--No. No me suena.
Y levanta una ceja.
--Te llevé a casaDice.
No contesto, así que se inclina más hacia adelante recargándose en su pupitre.
--¿Qué no nos llevó a casa Dylan?Le pregunto a Kimera.
Ella abre la boca y luego la cierra, fingiendo darse por vencida y volviendo a su celular.
--¿Scott?
Frunzo el ceño.
--¿Y tú como jo…? ¡Tú!Chasqueo los dedosPero claro que sí. Tú… Harry. Harry Potter, ¿Verdad? Claro. Eres mi vecinoMe muerdo el labioMaldita sea, ¿O era Erik? No, eras tú.
  Me mira desconcertado. Parpadeo y sonrío, pero no como suelo hacerlo, esta vez es un poco más amable.
--Lo siento, Potter. He estado muy ocupada.
--¿Ocupada?Se burla Kimera, aún viendo la pantalla de su  celularSí, claro. Si con ocupada te refieres a meterle la lengua a Ricky por la garganta.
 Todos ellos son del equipo de fútbol. Max, Ricky, Erik, Dylan . Y no es que le metiera la lengua por la garganta a Ricky, como dice Kimera, es sólo que después del incidente con Max me sentí vengativa y empecé a jugar un poco con los sentimientos de Ricky, pero no lo besé… No mucho. ¡Diablos, que eso fue hace un año y medio!
--¡Oh, venga ya, Kimera! Le estás dando una mala impresión al niño de mí.
--¿Yo? ¡Sí, claro! Cómo no.
Sonrío y miro a Harry, que aún tiene cara de desconcierto.
--No le hagas caso, Henry.
--HarryMe corrige.
--Claro. ¿Qué haces por acá? Pensé que eras bueno.
--Me agarraron fumando.
--Es un mal vicio, ¿Sabes? Deberías dejarlo.
Levanta una ceja.
--Y mira quién lo dice.
--Soy demasiado guapa como para dejarme llevar por un vicio. ¿No crees?
  Ahora Harry está en un aprieto, y él lo sabe. Casi puedo leer sus pensamientos. “¿Le digo que es guapa o si no contesto se ofende?”.
Sonrío más.
Pero después él se inclina hacia delante y murmura:
--Por supuesto que sí.
Kimera está viéndonos desde su asiento y sonríe haciendo una mueca cuando yo me alejo, dejando de sonreír de esa manera cínica. Dios, me da cosa que me tiren piropos. No sé. Me ponen en un aprieto a mí también. Generalmente cuando le juego ese juego al chico, se queda balbuceando y bajando la cabeza (Excepto los tipos como Max, ya sabes. Ésos ponen mano encima en cualquier oportunidad que ven), pero él parece saberlo mejor.
   Suspiro fuerte y desvío la vista, porque me da un poco de vergüenza, pero finjo que me he girado para preguntarle a Kimera a qué horas nos vemos en la noche.
Cuando vuelvo a mirarlo, tiene esa cara que dice expresamente “Tengo ventaja”.
   Me cae mal.


                                                               




Dos días después, camino hacia el campo de futbol porque no encuentro a Kimera y ella suele gustarle fumar sentada allá arriba en las gradas, dónde puede ver a todos los chicos lindos. Cuando llego no encuentro a Kimera, pero veo a Max. Y también a Harry.
   Y eso no puede ser bueno.
Los veo parados en el borde de la línea blanca pintada en el césped, así que me acerco sonriendo.
--Hola, niños. ¿Han visto a Kimera? No la encuentro.
  Me miran todos ellos. Desde ese que no conozco hasta Harry. Frunce el ceño. No debería hacer eso; ¡Intento ayudarlo! Me fijo en Max, con su cabello negro y sus ojos castaños mirándome, y me sonríe. Con esa sonrisa que le costó tanto dinero. Y me repugna.
--Hola, cieloDice.
--Oh, vamos, que ya pasamos por esto.
  Ricky, bronceado y  de ojos azules, (Todo un chico californiano, el muy desgraciado, a pesar de que no vivimos en California) me mira y sonríe.
--Hola, chica.
  Le sonrío y me subo los lentes de sol hasta posicionarlos en mi cabeza.
--Te ves bien.
Y digamos que a Max no le gusta ese comentario. Pero, a pesar de un año y medio, aún sigo vengándome. Él gruñe.
--No hemos visto a tu amiga. Ahora lárgate.
  Le miro y finjo que no ha dicho eso. Así que miro a Harry y sonrío.
--Oye, tú. ¿Buscando problemas? Creo que eres de los míos.
Y eso no pone feliz a Max tampoco.
Harry sonríe un poco.
--Quiero entrar en el equipo.
--¡Cómo si eso fuera a pasar!Grita en burla un chico llamado Ed. Que no lo conozco muy bien, por cierto. Y con eso me refiero a que nunca intenté enrollarme con él.
  Todos ríen.
--Vamos, muchacho, olvídate de esoMax golpea el hombro de Harry con su brazo. Lo que sé que no debe de ser sólo un golpe amistoso.
Pero él no tiene pinta de estar intimidado. Creo que es lo que mejor se le da. Se queda ahí y no se tambalea cuando la bestia de Max casi se le va encima.
 --Oh, vamos, chicos. ¿Dónde está el espíritu de bienvenida? Denle al chico una oportunidad.
  Ellos me miran como si estuviera del todo loca. Pero le sonrío al capitán del equipo, con quién también intenté enrollarme, en sus tiempos. Tommy, me parece que se llama. Ya, que no intenté enrollarme con él, pero fui una pequeña acosadora por cosa de una semana. Ni qué decir; Me arrepiento.
  Él me mira unos segundos antes de decir:
--Está bien. Acabemos con esto de una vez.
  Alrededor todos lo miran, e intentan replicar, pero él ya se está moviendo. Cuando todos se van, excepto Harry, me inclino hacia adelante y replico:
--Di que fue mi regalo de bienvenida al vecindario.
Entrecierra esos ojazos azules.
--No necesitaba tu ayuda, Ridley. Pero gracias.
--Créeme, guapo, sí que lo necesitabas.
Sonríe.
--Supongo que tener una amiga que ha salido con la mitad de la población masculina de la escuela tiene sus ventajas.
  Me pongo los lentes de vuelta a su lugar y me pongo las manos en la cintura. Allá atrás gritan a Harry para que salga a jugar rápido.
--Primero, no he salido con todos. Sólo con los que me conviene. Y segundo, no soy tu amiga.
 --Cómo tú quieras.
Sonrío engreídamente y miro detrás del hombro de Harry, dónde Kimera está agitando los brazos, llamándome.
--Oye, guapo. Me marcho. Y cuídate de esos tipos, que son rudos.
--Más tu novio, ¿No?Dice mientras se aleja.
--Ya no lo esSonrío  más mientras también me alejoTienes oportunidad. ¡Qué digo! No pasará. Pero soñar es lindo, ¿No es cierto?  ¡Nos vemos, Potter!
  Me sonríe antes de darse la vuelta y salir corriendo hacia el campo, dónde  la especie más salvaje y complicada del mundo lo están esperando: Chicos.



-Sthep S.

lunes, 7 de enero de 2013

#11 Off Topic: El "Casi", es tan bueno como el "Completado".


La mayoría de los Blogeros han participado en Desafíos, de los que tu quieras. Yo nunca he hecho esos porque no sé si pueda completarlos. El caso es que el año pasado estábamos muy escasos de novedades aquí en México por parte de las editoriales, y entonces compré Angeolology porque no sabía que otro libro comprar. Bueno, no me gustó y me quedé pensando que había libros de años anteriores los cuales yo siempre estaba como que "Tengo que comprarlos", y nunca lo hacía. Así que se me ocurrió esta grandiosa idea nótese el sarcasmo de hacer una lista para el año siguiente, o sea, el año pasado. El 2012. De hecho así la llamé : Lista de libros 2012  ¿Y entonces? Digamos que me pasé de la línea. Porque yo había puesto 24 libros que tenía que conseguir por mi cuenta en el plazo de un año. Seguramente otra persona pudo haberlo logrado pero hay que tener en cuenta que tengo 14 años y no trabajo. Y tampoco es como si mi mamá estuviera muy feliz con la idea de comprarme libros Dice que ya tengo muchos 

                                                                    No la completé

Pero estuve cerca. Casi la completaba. Y el "Casi", es tan bueno como el "Completado". O algo así.
Entonces:

 --La Traición de Natalie Hargrove, Lauren Kate. En lectura. 
--Cazadores de sombras 3, Cassandra Clare. No conseguido. Aunque en verdad no tengo muchas ganas de leerlo... Pero con ese YO termino la saga ex-trilogía, así que...
--Harry Potter 6. J. K Rowling. (No recuerdo el nombre). No conseguido.
--Harry Potter 7, J. K Rowling. (Igual) No conseguido.
--Tres, Ted DekKer. No conseguido.
--Hija de Humo Y Hueso, Laini Taylor. Conseguido. Puedes ver mi reseña: Aquí. Tenía tantas ganas de leerlo que sutilmente lo cambié por otro libro de la lista 
--Las ventajas de ser invisible, Stephen Chobsky. Conseguido. Pueden ver mi reseña Aqui También borré sutilmente un libro en mi lista :D Pero hay que tener en cuenta de que eran libros que ya no me llamaban 
--Deseos, Kirsten Miller.Conseguido, pendiente para reseña. Igual que los anteriores, pero no me arrepiento de nada
--
Los Juegos del Hambre. Suzanne Collins. Conseguido, pendiente para reseña. 
--Lo siguiente en mi lista, Jill Smolinski. Conseguido. Pueden ver mi reseña Aqui
--Eternos, Kirsten Miller. Conseguido. Reseña aquí
--Erebos, U P. Conseguido, pendiente para reseña. 
--Correr o Morir (Maze Runner, El Corredor de Laberinto),James Dashner. Conseguido. Reseña
--Esmeralda, Kerstin Gier. Conseguido, pendiente para reseña.
--Fuego, Kristin Cashore. No conseguido.
--El Designio del Ángel, Cynthia Hand. Conseguido, pendiente para reseña.
--Paranormal, Kiersten White. Conseguido. Reseña
--Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle . Conseguido (Prestado). Sin reseña.
--En llamas, Suzanne Collins. Conseguido, reseña pendiente.
--Secretos, Sara Sheperd. Conseguido, reseña pendiente.
--Gimme a Call, Sarah Mylnowski. Conseguido. Aquí reseña
--Sinsajo, Suzanne Collins. Conseguido, reseña pendiente.
--Demonios Personales, Lisa Desrochers. No conseguido.
--Silencio, Becca Fitzpatrick. Conseguido, pendiente. 


  ¿Nadie se ha dado cuenta de que hay muchas autoras con el nombre parecido? Kirstin, Kerstin, Kirsten... Sólo una observación.
  Entonces, obtuve 18 libros de 24. Es por eso que el Casi es tan bueno como el Completado.


¿Participaron en desafíos en el 2012?

Dejen sus comentarios y... Feliz Lunes.

Saludos.
Sthep.

jueves, 3 de enero de 2013

Reseña: Blanca como la nieve, roja como la sangre. Alessandro D' Avenia

Reseña: Blanca como la nieve, roja como
la sangre.
Alessandro D' Avenia.
Libo único.
  Entre mensajes de celular, deberes, pósters, canciones, partidos, motos, mirada y sonrisas se encuentra Leo, un joven inmerso en el torbellino de la adolescencia.
   Leo tiene un enemigo: el color blanco. Porque para Leo todas las emociones tienen un color, y el blanco es la ausencia, la soledad y la pérdida. El azul es el color de la amistad y el de los ojos de Silvia, su mejor y amiga, leal y serena, su apoyo constante. El rojo, en cambio, es el color del amor, de la pasión de la sangre: Rojo es el color de los cabellos de Beatrice.
   Cuando Leo descubre que Beatrice está enferma y que su enfermedad está relacionada con ese blanco que tanto le asusta, deberá buscar en su interior, sangrar y renacer para entender que los sueños no tienen fin y que siempre hay que encontrar el coraje para creer en algo más grande.








Tal vez mi único problema es Leo. ¿Sabes qué? Quítale el Tal Vez. Él ha sido la razón por la cuál este libro no me ha terminado de gustar. Está bien, es un libro que entretiene , pero no necesariamente  engancha. No te voy a decir que no me gustó, porque fue bastante entretenido, pero no creo que se merezca una alabanza.
    Yo esperaba una historia un poco dura y bonita, porque, hay que enfrentarlo: El libro es sobre un joven que se enamora de una muchacha con leucemia.
   Pero en vez de bonito se me hizo un poco tedioso, porque Leo es alguien que está tremendamente      enamorado de una persona con la cuál nunca ha hablado en toda su vida. Y se la lleva todo el santo día diciendo que su amor por Beatrice es rojosangre y que nunca podrá amar a su mejor amiga Silvia porque ella es azul y no roja.

Portada Española.
Me gustaría más el libro
si tuviera esta portada.
Así que ahí tienen varias
A) El libro es muy repetitivo.
B) Leo se la pasaba todo el día diciendo cuanto quería a su amiga Silvia, y perdoname el Spoiler pero todo el mundo aquí ya sabe como va a terminar.
No es el gran secreto.
C) Leo es un tonto. Al principio pensé que era un tonto gracioso, así que mi problema no fue tan grande, pero luego me di cuenta de que era un ciego. Estaba ciego y terriblemente enamorado de alguien que no le daba ni la hora. Era triste en cierta manera.
D) El libro peca de ser predecible. Lean el inciso B.
La original, me parece.
    No es el gran libro que yo pensé que era. Y me he dicho muchas veces y muchos bloggeros lo han dicho: No. Debes. Tener. Muchas. Expectativas.
Porque luego te pasa lo que me pasó en Oscuros y con este libro. Aunque bien, éste me gustó más que Oscuros.
   Pero hay que ver el lado positivo:
A) El mensaje nunca deja de ser bonito.
B) Si hay un personaje que me gustó seguramente será el maestro, que Leo apoda El Soñador.
C) El libro es cortito. Que está bien, ya ; Tiene 248 páginas pero el libro es chiquito. No es muy gordo.
     Así que, niños, aprendan la lección: No apunten muy alto sea el libro que sea. Excepto cuando no puedes evitarlo 


   Saludos,
Sthep.